Análisis

Análisis de Super Meat Boy para PS4 y PS Vita

Por David Alonso Hernández
-

Versión comentada: PS4

El análisis de Super Meat Boy para PS4 y PS Vita llega con motivo del estreno del juego en PS4 y PS Vita. ¿Qué tal le habrá sentado el paso del tiempo a este simpático trozo de carne?

El estreno de Super Meat Boy en PS4 y PS Vita supone una alegría para los usuarios de Sony por motivo doble: por un lado, es una genial noticia que este divertido juego independiente llegue, aunque sea con 5 años de retraso respecto a la versión de Xbox 360, a los sistemas PlayStation y, por el otro, porque es uno de los integrantes de la Colección de Juegos al Instante de PS Plus en octubre, lo que permite a los suscriptores del servicio descargarlo sin coste. 

Si ya habíais tenido la oportunidad de probar este título con anterioridad, ya sea en Xbox 360 o en su versión original en Flash, sabréis que se trata de título de plataformas en 2D claramente inspirado en los clásicos del género de consolas como NES, y que -en su día- obtuvo muy buenas críticas por parte de prensa y público. Pero claro, 5 años no pasan en balde para nadie, ni siquiera para un ser tan peculiar como Meat Boy... ¿Qué tal habrá envejecido nuestro amigo?

Plataformas de la vieja escuela

Desde el primer minuto de juego Super Meat Boy no esconde su clara inspiración en títulos clásicos, por lo que ya en su introducción vemos guiños a algunas sagas míticas de la historia de los videojuegos o nos saca una sonrisa con su típico argumento, que comienza con el habitual rapto de la novia del protagonista, Bandage Girl, por parte del villano de turno, el malvado Dr. Fetus. A partir de ese momento, y como no puede ser de otra manera, a Meat Boy le toca "darlo todo" en una sucesión de niveles plataformeros muy bien diseñados y que recuperan la esencia de los grandes del género en 2D.

Sin objetos que recoger o armas que utilizar, las únicas habilidades de Meat Boy se reducen a saltar, a esprintar para conseguir mayor distancia en sus brincos y a quedarse pegado durante unos breves instantes en cualquier muro al que se lance (lo que le permite encadenar saltos), por lo que nuestro cometido en los diferentes niveles siempre se reduce a ir desde un punto A a un punto B (en el que nos espera Bandage Girl) sorteando todo tipo de peligros... ¡pero qué peligros! Y es que la elevada dificultad, que en ocasiones puede desesperar al más pintado, es santo y seña de la obra de Team Meat.

Y es que pese a que el sistema de control es sencillamente perfecto y nos otorga precisión milimétrica, la configuración de los diferentes niveles -repletos de afiladas trampas, plataformas de tamaño mini y otros muchos elementos pensandos para dificultar nuestro avance, como peligrosos jefes finales- hacen que superar algunas de las fases más avanzadas sea un auténtico reto y que perder la vida una y otra vez sea una constante, fomentando ese "pique" por superar esa fase que se nos resiste a través del clásico ensayo y error. Por si esto fuera poco, al obtener el máximo rango de puntuación en cada uno de los niveles desbloqueamos su homónimo en "el mundo oscuro", en el que la dificultad es aún mayor... y os aseguramos que algunas son realmente complicadas.

Un apartado técnico de estilo 'retro' muy acertado, una banda sonora de corte guitarrero exclusiva para esta versión y otros muchos pequeños detalles, como guiños a plataformas como Game Boy o apariciones estelares (y jugables) de personajes de otros videojuegos (que preferimos no desvelaros), hacen que -a pesar de que llega a PS4 y a PS Vita 5 años "tarde"-  Super Meat Boy siga siendo un genial representante de las plataformas en 2D de corte clásico y todo un reto para nuestra habilidad.

Valoración

A pesar de que llega 5 años "tarde", Super Meat Boy sigue manteniendo gran parte de su frescura en PS4 y PS Vita. Un plataformas con mecánicas clásicas, una dificultad endiablada y un apartado técnico de aspecto 'retro' de lo más pintón.

Hobby

80

Muy bueno

Lo mejor

Su propuesta plataformera consigue enganchar y que los "piques" por avanzar sean inevitables

Lo peor

La dificultad es alta y se echan en falta novedades de interés en estas nuevas ediciones.

Lecturas recomendadas