Análisis

Análisis de Titan Souls en PS4 y Vita

Por Alberto Lloret
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Versión comentada: PS VITA

Ya tenemos listo nuestro análisis de Titan Souls en sus versiones para consola. Un juego indie que, nada más y nada menos, se inspira en obras maestras como Shadow of the Colossus o Dark Souls… pero con su propio estilo.

Concebido originalmente como un juego Flash en una GameJam, el primer juego del estudio indie Acid Nerve publicado por Devolver Digital, Titan Souls, ya está disponible en PS4, Vita y PC. En él se aglutinan un montón de referencias a clásicos modernos como Hotline Miami 2, la serie Souls (incluido Bloodborne) y, cómo no, Shadow of the Colossus. Del primero podríamos decir que ha “heredado” su estética pixelada o su minimalista control, mientras que del segundo su, a menudo, elevada dificultad y la enorme cantidad de veces que vas a morir. Porque vas a morir. Y mucho.

Y de Shadow of the Colossus, cómo no, su principal encanto: las batallas contra enormes y poderosas criaturas que tienen un punto débil. Pero, todo ello agitado y mezclado con toques propios que le dan una personalidad única. Su primer rasgo distintivo es nuestro arsenal, limitado a un arco y una flecha especial que, una vez lanzada, podemos recogerla pasando por encima de ella o presionando el botón de disparo, que hace que vuelva a nosotros como si fuéramos un discípulo de la Fuerza.

En Titan Souls, para lanzar la flecha, solo tenemos que presionar el botón de disparo (cuanto más tiempo, más lejos llegará) y apuntar con el stick derecho en cualquier dirección… aunque mientras estamos apuntando o recogiendo la flecha no nos podemos mover. Si no estamos apuntando, el stick derecho también sirve para mover la cámara y ver qué hay alrededor, mientras que con el izquierdo nos movemos. Este minimalista control se cierra con una última acción: rodar, imprescindible para evitar los ataques (si lo dejamos presionado, corremos un pelín más rápido). Y se acabó, no hay nada más.

Aún hay un detalle distintivo más: el protagonista no es un superhéroe. El más mínimo contacto con el enemigo o sus ataques supondrá su muerte. Y prepárate, porque vas a morir mucho. Muchísimas veces. No hay enemigos menores por el camino, solo los 20 titanes que componen el juego y que, a grandes rasgos son pequeños puzles que giran en torno a dos cosas: descubrir su punto débil y, dos, tener la habilidad, puntería, reflejos y paciencia para acertar en él. Un ejercicio que, en algunos casos, puede ser cuestión de segundos… pero que en otros puede resultar un verdadero infierno.

El punto débil no siempre es evidente, y en ocasiones tendremos que interactuar con algún elemento del entorno (incluso para iniciar el combate), otras esperar a que realice unos patrones de ataque concretos que revelen el punto débil… pero, aún sabiendo lo que hay que hacer, no es fácil. En ocasiones la zona vulnerable queda a la vista unos breves instantes, que perdemos esquivando ataques como latigazos con tentáculos, flechas o nubes de gas. Otras, requieren de gran precisión con el disparo. O todo junto.

Un desarrollo que un jugador hábil puede despachar en 5 horas, aunque esta duración se puede multiplicar por 2, 5 o 1000 como se te atragante algún titán, algo que probablemente te pasará. Pero ese no es, ni de lejos, su principal problema. Es un juego que brilla, muy fuerte, en estos duelos, pero que en otros aspectos flojea y mucho. El primero, es que, si lo juegas en Vita, tras cada muerte, tendrás un tiempo de espera entre 5-10 segundos que rompe un poco el ritmo de juego. Y no solo eso: en ambas versiones, 0tras cada muerte volverás al último punto de control.

Llegar desde estos puntos de control hasta el jefe que nos ha eliminado puede suponer un paseo de unos 20-30 segundos, en los que lo único que haremos será andar, subir o bajar escaleras… nada más. Y, lo que es peor, a veces regresamos al titan y nos mata en menos tiempo de lo que hemos tardado en llegar a él. Multiplica esto por 20, 30 o 60 veces que te pueda matar uno… y te puedes hacer una idea aproximada de lo plomizos que pueden ser estos paseos. Y es algo que se podría haber solucionado poniendo los checkpoints justo antes del combate.

Como hemos dicho, la parte de exploración se queda un poco “coja” frente a, por ejemplo, Shadow of the Colossus, una de sus fuentes de inspiración. En el juego de Sony, había plataformeo, necesario para poder alcanzar al siguiente coloso, o incluso un “minijuego” poco evidente, como recoger 77 lagartijas… pero aquí no hay nada de eso. Todo se limita a recorrer unos bellos entornos temáticos, como unas ruinas, una cueva con lava o una zona helada, en las que aparte de andar, subir escaleras o coger algún “ascensor”, poco más hay que hacer, salvo encontrar al siguiente titan.

Hay alguna que otra situación que rompe un poco está simple dinámica, como el típico bosque “encantado”, cuyos pasillos y salas se interconectan de forma aparentemente incomprensible. Aún con esta sencillez de desarrollo (dejando a un lado los combates), cabe destacar el meritorio trabajo artístico. Es un juego colorista y precioso, que brilla especialmente en el diseño de los titanes (algunos poligonales y con texturas pixeladas), que además se acompaña de una banda sonora que rehuye del tono “chiptunero” de este tipo de juegos para apostar por algo más melódico y épico, acorde al espíritu del juego.

Aún con todo, a pesar de sus encantos, Titan Souls no es un juego para todos los públicos. Aquellos que se desesperen pronto, que huyan de él, porque pondrá a prueba vuestra paciencia y vuestros nervios. Si, además, odias repetir trayectos y paseos, aquí te vas a hinchar. Pero, si eres de los que buscas nuevos retos y desafíos, de los que gozas con juegos difíciles como Dark Souls o Hotline Miami, Titan Souls tiene muchas papeletas para gustarte. Primero, porque como ya hemos dicho, es un juego difícil.

Segundo, porque al completarlo, añade nuevos desafíos, como un modo aún más difícil (titanes más rápidos, con menos tiempo para golpear su punto débil…) e incluso una variante que nos impide rodar. Vamos, que si lo tuyo es vanagloriarte de superar juegos dificiles, aquí no te van a faltar retos. Pero insistimos, para el resto de jugadores, la oferta de Titan Souls se queda un poco coja. Grandes combates sí, pero el resto del desarrollo (no hay historia de fondo, exploración muy simple…) no está a la altura.

Al menos, Titan Souls es cross-buy en las consolas de Sony, y por 14,99 euros te llevarás el juego para PS4 y PS Vita, que además son cross-save y nuestra partida se guarda y descarga automáticamente en la nube, lo que nos permitirá disfrutar del juego en una u otra indistintamente. Bueno... disfrutar o sufrir, porque la línea que separa ambas emociones es muy delgada en este caso.

Valoración

Titan Souls concentra todo su encanto en torno a 20 duros y correosos duelos, que pondrán a prueba tu habilidad y reflejos. Un juego difícil en el que morirás cientos de veces y que disfrutarán especialmente aquellos a quienes les vayan los retos.

Hobby

82

Muy bueno

Lo mejor

Los duelos con los titanes, su diseño y el pixel art. Requiere habilidad, reflejos...

Lo peor

La parte de exploración es simple. Repetir paseos tras cada muerte. Sin trama.

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