Análisis

Análisis de Tropico 5 para PS4

Por Juan Lara
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Versión comentada: PS4

El análisis de Tropico 5 para PS4, llega unos meses después de las versiones de PC y Xbox 360. Pese a todo, sigue siendo un juego de estrategia o "city builder", entretenido, con un control bien adaptado y mucho sentido del humor. 

ACTUALIZADO 03/05/2016: El análisis de Trópico 5 para PS4 vuelve a la actualidad de nuestra web gracias a la llegada del título a la Colección de Juegos al instante de PS Plus en Mayo. Construir ciudades, siempre con un gran sentido del humor, es ahora más fácil que nunca si sois suscriptores del servicio premiun online de Sony.

El género de los city builders, al que pertenece este Tropico 5, tiene una amplia y variada representación en el mundo del PC, con exponentes tan famosos como Sim City y todos sus spin-off. Sin embargo los usuarios de consola han visto como muchos de estos títulos no daban el salto a nuestros salones con la excusa de que el sistema de control (pad vs teclado y ratón) no permitía una gestión ágil de sus innumerables menús.

Y aunque hay ejemplos en anteriores generaciones consoleras que demuestran lo contrario, tenemos que felicitarnos porque Haemimont Games y Meridiem no hayan pensado así y nos traiga, por fin, su saga dictatorial a nuestras televisiones tras estrenarse en PC, como os mostramos en este análisis de Trópico 5.

Paraíso bananero

Tropico 5, como sus antecesores, nos propone la tentadora idea de meternos en la piel de un dictador chandalero cualquiera al mando de una isla tropical. Un paraíso bananero con todos sus clichés donde daremos rienda suelta a nuestra propia revolución bolivariana, sistema capitalista o cualquier mezcla intermedia que se nos ocurra.

Pero lo que de verdad imprime personalidad a la saga y la diferencia frente a otros juegos de estrategia más sesudos es el desternillante halo socarrón con el que se presentan ciertas situaciones. Los hechos que nuestros consejeros nos narran casi continuamente, conseguirán arrancarnos una sonrisa detrás de otra, con un tratamiento a temas como la corrupción, amaño de votaciones, “silenciamiento” de opositores, etc. que antepone el sentido del humor a todo lo demás. Aunque eso no os lleve a engaño.

Tropico 5, bajo su paródica apariencia, esconde un profundo sistema que tiene en cuenta decenas de variables diferentes y que exigirá que saques a relucir el mejor gestor (o dictadore) que llevas en ti.

Lo primero será elegir el aspecto de nuestro protagonista (y más adelante, de toda su descendencia) de entre una variada gama de uniformes, sombreros y complementos ridículos típicamente vistos en esta clase de “mandatarios”. Lo único que echamos en falta es algún elegante chándal como los de Hugo Chávez y Nicolás Maduro.

Lo siguiente y más recomendable será completar el tutorial, aunque la avalancha de datos y sistemas ofrecido en él  nos deje con cara de póker al principio. Por suerte, ya metidos en la Campaña principal la cosa avanza lo suficientemente despacio como para poder asimilar con ciertas garantías los sistemas económicos, mercantiles, industriales y demográficos que rigen el juego. Tropico 5 recurre, acertadamente, a un continuo goteo de peticiones por parte de nuestros consejeros y mentores que nos obliga a, poco a poco, ir desarrollando nuestra ciudad y probando diferentes cosas.

Tareas que estarán enfocadas a un objetivo claro: perpetuarnos en el cargo. Un destino que la naturaleza hace imposible por algo tan “tonto” como la muerte, pero que podremos salvar con nuestra propia dinastía de legendarios y horteras dictadores (y con la ayuda de una nutrida cuenta en Suiza… ). Un fin este al que debemos llegar cambiando estrategias y mecánicas continuamente según avancemos en la Historia (así, con "H" mayúscula).

Dinastía inmortal

Una de las más acertadas características  de este Tropico 5 es que sitúa nuestros inicios en el siglo XIX (como colonia bananera de un imperio ficticio) y avanza por la historia a través del siglo XX y XXI, una vez que conseguimos la ansiada independencia. Esto obliga a cambiar de métodos y mecánicas a lo largo del tiempo, pues no tendremos que hacer lo mismo para obtener el apoyo de los revolucionarios en la época colonial que para ganar unas elecciones “libres” en pleno siglo XXI.

Además, el equipamiento con el que podemos atender las necesidades de nuestro paraíso tropical irán desbloqueándose a medida que avancen los años. Así, las minas carbón serán las que nos provean de energía durante los primeros compases y las centrales nucleares en pleno siglo XXI. De igual forma, el equipamiento de nuestro pauperrimo ejército colonial progresará hasta contar, incluso, con portaviones (auqnue las batallas tienen un papel residual). Cualquier sector está fielmente representado por una abundante variedad de edificios y estructuras, así como los servicios de los que proveen.

Un aspecto en el que se ve especialmente reflejado este avance histórico es el comercial y diplomático. Aunque Tropico es una isla ficticia, no lo son así los países de su alrededor, hasta el punto de que tendremos que posicionarnos a favor o en contra de los bandos enfrentados en la Segunda Guerra Mundial (los Aliados o el Eje) con las consecuencias que ello conlleva para los tratados y relaciones comerciales vigentes en ese momento. Tampoco faltará la Guerra Fría, donde decidiremos si somos más afines a la ideología que rige tras el Telón de Acero o hacemos de nuestro hogar un festín para el capitalismo occidental.

No todo es "dictar"

Por ser el hecho de ser un dictador, uno podría pensar que va a vivir a cuerpo de Rey en Tropico 5, pero la realidad es bien distinta. Independientemente de las libertades que demos a la población y de lo generosos que seamos con ellos (como redactemos y modifiquemos nuestra propia Constitución tiene mucho que ver en esto), deberemos mantener un mínimo de nivel de contento social general para mantener una posible rebelión al margen o tener alguna posibilidad de ganar la próximas elecciones.

Para ello deberemos usar la lógica y construir en función de las necesidades que detectemos, contando y analizando el torrente de información del cuadro informativo de la esquina inferior izquierda o consultar las detalladas estadísticas. Nuestros consejeros también resultan fundamentales a la hora de saber en qué situación estamos respecto a la sociedad y nuestros socios extranjeros.

Lo demás será cosa de usar el sentido común y construir infraestructuras al ritmo que la ciudad lo necesite. Así, en Tropico 5 no podremos olvidarnos de las materias primas y su uso en la industria, lo que nos permitirá exportar y ganar dinero con el comercio. El ocio y los servicios básicos (hospitales, universidades, tabernas, parques, etc.) también deben tener nuestra atención para que la población esté bien atendida, lo que hará que sean felices y más productivos.

Todos los sectores imaginables deben funcionar a con un mínimo de normalidad o puede provocar atascos y cuellos de botella en el desarrollo de nuestro imperio bananero. Sin embargo, cuando esos problemas se dan, se echa en falta alguna explicación más de porqué pasan (que la felicidad baje, que las construcciones no avancen, etc.). Alguna pista de qué infraestructura falta o qué equipamiento escasea, lo que evitaría  mucha prueba y error y alguna que otra frustración o atasco puntual.

En cualquier caso, tras unas pocas horas, seremos capaces de controlar decenas de variables a la vez y veremos atónitos como nuestro pueblucho se transforma en una potencia en turismo o en las más avanzadas técnicas de industriales. Un "ruler" capaz de controlar polución, turismo, tratados comerciales y diplomáticos y de hacer avanzar a la población hacia un objetivo claro, aunque sea mediante el uso de asesinatos selectivos, escaramuzas con otros países o amaño de elecciones. Pero nunca sin perder ni un ápice de su tono paródico y humorístico.

Reinando en el mundo

Aunque el modo Campaña ofrece la experiencia más completa, también está a nuestra disposición el modo Misión, mediante el cual podremos resolver los desafíos que el juego nos lance, usando un escenario muy específico y que siempre contará con algún hándicap claro que nos haga la vida más difícil (poca minería, zonas poco turísticas, etc.). También podremos dar rienda suelta a nuestra imaginación seleccionando la época y escenario en el modo Paraíso Tropical, un modo libre donde tendremos menos ataduras.

Tropico 5 tampoco se olvida del modo multijugador online, y hasta 4 jugadores podrán compartir la misma partida, cada uno con su cortijo, en la que compartir recursos, hacer tratados o luchar por los escasos recursos. Un modo este no demasiado original o apasionante y que deja todo el protagonismo a la Campaña individual. Afortunadamente los usuarios de Tropico 5 en PS4 disfrutarán de la inclusión, de forma gratuita, de dos de los DLC lanzados ya en PC: The Big Cheese y Bayo del Olfato.

Uno de los aspectos mejor resueltos es uno de los más difíciles: el control e interfaz. A pesar de las cientos de acciones y menús que podemos realizar y consultar, Haemimont Games ha ideado un sistema intuitivo y muy fluido donde se usan casi todos los botones del pad de PS4, de forma contextualizada. Los sticks permiten desplazarnos por el mapa y manejar del cámara perfectamente y pronto nos sentiremos como pez en el agua entre tanta opción, sobretodo gracias a que la mayoría de los menús son accesible con un máximo de dos pulsaciones de algún botón, siendo todo inmediato y bastante intuitivo.

Lo que no brilla a tanta altura en este Tropico 5 de PS4 es la factura técnica. Aunque nuestro posible imperio rezuma color por los cuatro costados se echa en falta algo más de detalle en edificios y resto de unidades, con algunas edificaciones que se repiten de época en época y unas ralentizaciones ocasionales o caída de frames muy poco justificables. Nada especialmente grave pero que empaña un poco el apartado técnico y al que tampoco ayuda mucho la parcela sonora, con melodías típicamente caribeñas que acabaremos silenciando tras algunas horas. Eso sí, el doblaje al español es muy, muy bueno y las voces de algunos de nuestros consejeros brillan a gran altura.

Tropico 5 se convierte en el primer "city builder" de PS4 y con aprueba con nota alta. Es un juego muy divertido y tremendamente absorbente que hará las delicias de los jugones más sesudos amantes de la estrategia. No llega al nivel de complejidad de otros simuladores de este estilo con más solera, pero sí ofrece las suficientes opciones para mantener atados al mando a la inmensa mayoría de los aficionados. Personalidad y humor no le falta para ello.

Valoración

Un "city builder" con mucha personalidad, enormes posibilidades constructivas y estratéticas y a través de un interfaz casi perfecto. Gustará mucho a los más sesudos gestores.

Hobby

81

Muy bueno

Lo mejor

Su sentido del humor y el modo Campaña por el intervalo histórico usado.

Lo peor

El modo multijugador es bastante limitado. A veces se echa en falta algo más de información.

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