Análisis

Análisis de The Unfinished Swan

Por Mercedes López
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The Unfinished Swan es otro juego descargable exclusivo de PS3 llamado a unirse al selecto club de los juegos que tocan el alma con su historia y que por su estética bien podrían estar en un museo de arte.

Actualizado 06-05-2015The Unfinished Swan es uno de los juegos de PS Plus de mayo, así que ya podéis añadirlo a vuestra Colección de Juegos al Instante.

Juegos como Flower o Journey están demostrando que los juegos sí pueden ser considerados como arte, desde el punto de vista meramente estético, así como un medio realmente válido para contarnos una historia que nos haga reflexionar. The Unfinished Swan es un nuevo título que va a unirse a este selecto club de juegos especiales, con el aliciente de que además reúne ambos elementos, el artístico y el narrativo, en una misma descarga digital.

The Unfinished Swan nos cuenta la historia de Monroe, un niño que pierde a su madre, una pintora especializada en dejar sus cuadros sin terminar. Monroe elige uno de sus cuadros para que adorne su habitación, el de un cisne incompleto, que una buena mañana, sale del lienzo y se escapa. Desde ese momento, Monroe lo perseguirá por un mundo único: una especie de lienzo blanco al que podremos tirar bolas de pintura para revelar el camino y los obstáculos y así poder seguir las huellas del cisne.

Aventura con control de 'shooter'

Como en un shooter subjetivo, controlamos el movimiento de Monroe con el stick izquierdo, su vista con el derecho, lanzamos bolas con R2 y con X saltamos (con Cuadrado interactuamos con objetos como telescopios). Y tranquilos, que el control es lo único de shooter que tiene, ya que el juego en realidad es una aventura en la que exploramos, buscamos el camino y resolvemos sencillos puzzles. No hay enemigos a los que debemos eliminar…

Este planteamiento se repite a lo largo de los 4 capítulos de que consta el “cuento”. Un cuento que, como decimos, nos hablará básicamente de la vida, de las pérdidas que sufrimos por el camino, de nuestros sueños o de la soledad de la vejez. No diremos nada más sobre el argumento, pero es uno de esos juegos que tiene “algo”, que toca, que deja libertad al jugador para que saque sus conclusiones, al estilo de Journey, gracias a la magistral fusión de su puesta en escena y estas pinceladas de argumento.

Eso sí, cada uno de los cuatro capítulos, a su vez subdibidido en varios niveles, es muy distinto, tanto en apariencia como en mecánicas. En el primero solo vemos el escenario blanco y ensuciamos el entorno con bolas de pintura negra para revelar los objetos. En el segundo, sí vemos definido el entorno por el que nos movemos, y la pintura es sustituida por globos de agua que introducem una nueva mecánica: hacer crecer una enredadera que nos permite avanzar por ciertas partes del escenario.

El tercer capítulo nos introduce en la noche más cerrada, y tendremos que evitar a los monstruos que se esconden en la oscuridad al tiempo que se introducen mecánicas como crear nuestras propias plataformas para avanzar en un escenario a medio construir. El último capítulo, a modo de cierre, son unos créditos interactivos, en el que vemos todo desde otra óptica. Puede sonar críptico, pero es por no reventar lo mejor del juego…

Sólo diremos que todo el planteamiento del juego es muy poético, libre a la interpretación de cada uno. Así, por ejemplo, cada capítulo puede asociarse a una etapa de la vida (niñez, adulto, vejez) o conceptos como el cisne pueden interpretarse como las metas que perseguimos en la vida. Y esa es una de las mejores cosas del juego: cada uno puede sacar su propia moraleja sobre la vida.

¿Un cuento con globos y juguetes?

Ver los cuatro capítulos puede llevar en torno a 4-5 horas de juego, dependiendo de si te atrancas o no en algunos puzles. Es una duración breve, pero a esto hay que sumar la búsqueda de sus coleccionables, como las páginas de un cuento (debemos tirar pintura a la capitular para desvelar el resto de la página) o 60 globos. Estos últimos son, además, moneda de cambio para comprar lo que el propio juego llama “juguetes”.

Estos juguetes desbloquean opciones de todo tipo, desde poder detener el tiempo para provocar un caos mayor con nuestras bolas a opciones como desbloquear todos los niveles o mejorar nuestro lanzamiento de bolas de pintura con una manguera o un rifle de precisión. No es que cambien el juego radicalmente, pero trastear con estas opciones (alguna incluso modifica el aspecto del juego), es gracioso.

Un despliegue visual único

Tampoco podemos pasar por alto otros detalles que hacen de The Unfinished Swan un juego muy especial. La banda sonora, como en el mencionado Journey, también juega un papel estelar, que sin llegar a eclipsar el despliegue visual, sabe como emocionar cuando debe. Melodías tranquilas, por lo general, muy acordes con el sosegado espectáculo visual que desfila por la pantalla. Y eso por no hablar del cuidado doblaje. No abundan las voces, pero cuando hay narración, está muy cuidado.

Pero sin duda alguna, el plato fuerte son los gráficos. Los 3 capítulos principales apuestan por un estilo distinto, pero por regla general suelen apostar por la sencillez, la limpieza y la solidez. Incluso se permite el “lujo” de recordar a Mirror’s Edge, sin su toque futurista, a Flower cuando la naturaleza fluye en pantalla o incluso a Portal con algunos guiños puntuales en algunos puzzles. En general son gráficos simples, pero con una magia especial que atraen con tan solo echarles un vistazo.

El remate lo pone la compatibilidad con Move (no exclusivo, se puede jugar con Dual Shock 3), una decena de trofeos y su precio (12,99 euros). Por todo esto, si buscas un juego con mensaje, artístico y distinto, The Unfinished Swan te gustará. Es como un cuento, pero un cuento muy especial, con una moraleja que principalmente los adultos a medio camino, que sin ser ancianos ni niños, podrán entender y disfrutar plenamente.

Valoración

Es un juego especial, en la línea de Journey o Flower, tanto por ofrecer unas mecánicas y puesta en escena diferentes como por transmitir un mensaje distinto para cada jugador. Eso sí, en una sentada podrás verlo casi todo...

Hobby

83

Muy bueno

Lo mejor

La estética. Las mecánicas de juego propias de cada nivel. El mensaje que transmite

Lo peor

Es breve y lo que ofrece para rejugarlo tampoco es atractivo. El precio es un poco alto.

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