Análisis

Análisis de Vampire Crystals para Wii

Por Víctor Navarro
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Los estudios españoles tienen desde hace tiempo un intenso romance con los zombis, los vampiros y la no-muerte en general.

El Vampire Crystals de Shanblue Interactive, que ha llegado a WiiWare a principios de este año, es un juego de tiros y muertos vivientes que nos recuerda una receta que ya tuvo éxito en títulos como Zombie Panic in Wonderland Little Red Riding Hood Zombie BBQ. El colofón del combo castizo de vampiros y cadáveres lo pondrá Castlevania Lords of Shadow Mirror of Fate el próximo mes de marzo en Nintendo 3DS.

Vampire Crystals acude a la fórmula que funcionó bien en Zombie Panic y Zombie BBQ: disparos, colorines, estética anime y partidas rápidas estilo arcade. Esta vez, cambia el 'shooter gallery’ por los disparos en perspectiva cenital, pero el resultado es parecidísimo: una buena ensalada de tiros.

 


 
Controlamos a un chupasangres armado con una ametralladora que mide lo mismo que él y pesa tres veces más. Nos plantamos con él en un escenario en el que los zombis, los espíritus y otros monstruos brotan como setas y el objetivo es bastante obvio a partir de ese momento: despedazar zombis a balazos. En cada pantalla tenemos el objetivo acabar con un número determinado de zombis, pero también tendremos que recoger un número de cristales que va aumentando en cada nivel. Sencillo, pero no fácil. Las hordas enemigas tienen muchos tipos distintos de criaturas que aparecen en cantidades ingentes y no dejan de acosar al jugador. Vampire Crystals exige reflejos, habilidad y buen tino.

 

En cuanto arranca un nivel, apretamos el gatillo para no volver a soltarlo hasta que aparece el rótulo de victoria o el de 'game over'. Hay ítems para modificar nuestros disparos y darle variedad al juego. Uno ensancha el chorro de balas, otro hace que los proyectiles tomen trayectorias imposibles, otro congelar al enemigo… Otros power-ups sirven para recuperar vida, para ganar tiempo, para reventar a todos los enemigos que tengamos alrededor o para rodearnos de cuchillos que dañan al enemigo cuando nos toca. Otros objetos, en cambio, están para confundirnos y dañarnos.

Mejor con amigos

Sus 15 niveles son divertidos en solitario, pero se disfrutan todavía más a cuatro, seis u ocho manos en cooperativo. El multijugador es la salsa de Vampire Crystals y añade otros tres modos de juego: el típico 'deathmatch', un contrarreloj  y un modo supervivencia en el que hay que resistir todas las oleadas de enemigos posibles.

Vampire Crystals no es un juego de grandes ideas: la estética no se sale del estilo cartoon que ya habíamos visto en Zombie Panic; los escenarios tampoco son especialmente originales, aunque son correctos, y el arsenal no es demasiado amplio. Pero es un arcade simpático y divertido, con un buen nivel de dificultad y un gran multijugador.

Valoración

Vampire Crystals no es un juego rompedor, pero es un arcade divertido, difícil y con un buen multijugador.

Hobby

70

Bueno

Lo mejor

El multijugador para hasta cuatro jugadores.

Lo peor

No tiene nada que no hayamos visto ya.

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