Análisis

Análisis de The Vanishing of Ethan Carter

Por Alberto Lloret
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Versión comentada: PC

The Vanishing of Ethan Carter nos invita a meternos en el pellejo de Paul Prospero, un detective con poderes sobrenaturales que viaja a Red Creek Valley para investigar, con un pausado ritmo, la misteriosa desaparición de un niño.

The Vanishing of Ethan Carter es el primer juego de The Astronauts, un grupo de desarrollo independiente formado por veteranos de la industria que trabajó en People Can Fly (Bulletstorm), y que, con su primer proyecto, nos sorprenden con una aventura de investigación y misterio única. Una aventura en el sentido puro y duro de la palabra, en la que la exploración minuciosa del entorno en primera persona es el corazón de la experiencia. ¿Preparados para buscar al desaparecido Ethan Carter?

El protagonista, Paul Prospero, es un detective con un don único: puede “ver” y recrear qué pasó en un escenario del crimen. Un don que llevó al joven Ethan Carter a mantener correspondencia con él, al descubrir que poseía un poder similar. Así pues, al entererarse de su desaparición, Paul viaja a Red Creek Valley, un tranquilo y hermoso -aunque desasosegante- pueblecito donde transcurre la aventura, para investigar sobre el terreno qué ha pasado. Unos hechos que, además, están relacionados con una fuerza maligna… detalles que remiten a Murdered: Soul Suspect, otra aventura sobrenatural que se lanzó este mismo año.

El desarrollo de The Vanishing of Ethan Carter es en primera persona, y desde el primer minuto de juego, una cosa queda clara: aquí nadie nos va a ayudar ni nos va a guiar. Nos “sueltan” en el pueblo y nos podemos mover con total libertad en todas direcciones, para buscar pistas sin ningún tipo de ayuda. Esta libertad nos permitirá resolver los distintos asesinatos/casos interrelacionados en la desaparición de Ethan en el orden que queramos, pero siempre con un esquema más o menos similar.

Una vez localizado algún indicio, como un pequeño funicular manchado de sangre, nuestra capacidad deductiva y nuestro poder empezarán a entrar en juego. El primero se encargará de mostrar en pantalla todo tipo de ideas relacionadas con el indicio: ¿sangre de un animal? ¿De un humano? ¿Accidente? ¿Asesinato? De forma automática, o por otras pistas encontradas, se irán descartando algunas opciones hasta llegar a una conclusión. En ese momento una única palabra o expresión aparecerá en pantalla varias veces, y tendremos que mover el ratón hasta lograr que se superpongan.

Esa palabra será una de las pistas a inspeccionar y nuestro don paranormal abrirá una “ventana” que mostrará la ubicación de esa pista/objeto. Al recoger algunas pistas clave, podremos reconstruir el crimen, asignando a diferentes puntos del entorno (con siluetas de los implicados) y pistas un orden secuencial. Ordénalos correctamente y podrás ver qué pasó realmente, quienes participaron en el asesinato y cómo fue la muerte exactamente, así como alguna pista sobre qué pasó a continuación.

Este desarrollo se repite, en mayor o menor medida, en algunas de las 10 secuencias (muchas de ellas crímenes) que componen la aventura. En otras, nos esperan mecánicas únicas que no se vuelven a repetir, como recorrer, con cierto regustillo Portal, las 11 habitaciones que componen una casa eligiendo los verdaderos interiores de cada una (si fallamos dos veces, vuelta a empezar desde el principio). Pero, tranquilo, que si te quedas atrancado en alguna escena, puedes dejarlo y seguir investando por otra parte.

Esta libertad trae de la mano otro elemento: la exploración y los paseos. The Vanishing of Ethan Carter puede ser tan largo o tan corto como tú quieras. Si no pierdes ningún detalle, puedes completar la historia en unas 4 horas, sin tener que revisitar ninguna zona del juego. Pero, si te quedas atrancado en algún caso u omites alguna pista, la duración puede triplicarse sin problemas. En cualquier caso, los paseos tampoco son un problema, porque es uno de los juegos más bellos que se pueden disfrutar ahora en PC (a PS4 llegará en el futuro, aún sin fecha confirmada).

Es, sin ningún tipo de dudas, uno de los títulos que mejor exprimen el ya veterano motor gráfico Unreal Engine 3, gracias a la llamada Fotogrametría, una técnica que permite crear objetos 3D a partir de cientos de fotografías con realistas y soberbios resultados. Árboles, edificios, lúgubres senderos, efectos de luz… todo consigue sumergir en una inquietante atmósfera de juego, logrando que recorrer Red Creek Valley en busca de pistas –sin nada de acción, salvo algún sobresalto- sea otro de los avales del juego.

Apenas hay diálogos –más allá de los que escuchamos en las recreaciones de los crímenes-, pero tanto la música (emotiva cuando toca, tensa cuando investigamos), también son parte fundamental en la experiencia. Una cautivadora experiencia que, no lo vamos a negar, también tiene sus carencias. En lo jugable, es bastante simple. Contamos con un botón para correr, otro para agacharnos, uno para interactuar, asignamos el orden a la hora de recrear el crimen… y poco más. Las mecánicas, en general, son simples. Pero, ojo, que para contarnos su historia y llevarnos a su universo tampoco necesita más.

Sumado a esto, está la mencionada duración. Para el aventurero experimentado y observador, completar el juego puede llevar muy poco, sumado a que el final no está a la altura del resto del juego y hay algún elemento/mecánica de juego que no está del todo bien pulido. Añade algún tirón gráfico y el resultado es un gran título, que destaca sobre todo por su ambientación. No entraremos en más detalle por no destripar los misterios del juego, pero a poco que te guste el género aventurero, tienes que jugarlo…

Valoración

Una original aventura pura y dura que destaca, sobre todo, en lo técnico. Su buena historia se desinfla al final, pero eso no impide que resolver la desaparición de Ethan atrape hasta el final.

Hobby

82

Muy bueno

Lo mejor

El impresionante apartado visual. La libertad para progresar como queramos.

Lo peor

Mecánicas simples. Algún fallito técnico puntial. Es algo corto.

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