Análisis

Análisis de Vega Solaris... ¡Para ZX Spectrum!

Por José Luis Sanz
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La revista Retro Gamer regala un casete ‘estilo años 80’ para vuestros ZX Spectrum 48k, +, 128k, +2 y +3 con uno de los títulos que más polvareda levantaron cuando hace más de 24 años Dinamic decidió cancelar un lanzamiento que estuvo previsto, al principio, para 1986.

Pero para comprender la historia hay que remontarse 27 años atrás, hasta 1986, cuando sus creadores Carlos García Cordero y Fernando Sáez Pérez (Matra) tenían pensado lanzar el juego con la ayuda de un acuerdo que alcanzaron con la Dinamic de los hermanos Ruiz. En plena Edad de Oro del Software español, Vega Solaris fue anunciado en las revistas de la época, en MicroHobby (pionera y que perteneció a Hobby Press), en los números 104, 105 y 106. Pero, ¿qué pasó?

Vega Solaris, a pesar de haberse anunciado para esas fechas, finalmente no podría llegar a las tiendas hasta 1989, año en el que realmente se terminó de programar. Este enorme retraso produjo que Dinamic, la empresa que ya había anunciado tres años atrás su puesta a la venta, renunciara a distribuirlo. Vega Solaris quedó inédito... hasta hoy, que lo ha revivido la revista Retro Gamer del cementerio abandonware.

Un producto de los 80

Vega Solaris es hijo de su tiempo, de unos 80 donde el cine de ciencia-ficción lo cubría todo con el talento de los Spielberg, Lucas, Dante, Zemeckis, Cameron, etc., en la que es una de las décadas más prolíficas, y decisivas, de la historia del cine... y los videojuegos.

En la carátula ya podemos ver dos elementos que, aunque no son estrictamente ochenteros, sí que se consolidaron en esa década como son los sables láser ‘made in Star Wars’ que se estrenaron en 1977, siguieron en 1980 y terminaron en 1983. Además, ya desde el primer vistazo podemos ver quién es el bueno y quién es el malo: azul el bien, rojo el mal. Humanos contra alienígenas. Pura iconografía galáctica.

Precisamente cuando buceas por sus entrañas, Vega Solaris parece inspirarse en una película de enorme éxito estrenada en 1985 llamada Enemigo Mío, dirigida por el discretito Wolfgang Petersen, protagonizada por Dennis Quaid y un Louis Gosset Jr. irreconocible, y que cuenta la historia de un humano y un alienígena, enemigos en la guerra que les separa pero que quedan atrapados en un planeta deshabitado. Obviamente, no esperéis aquí una trama tan profunda porque en aquellos tiempos los juegos no tenían casi historia, pero más o menos cuenta algo parecido a esto: “un planeta recóndito es el escenario de un duelo entre dos seres totalmente distintos: un humano y un extraterrestre. Ambos quieren encontrar las piezas que conforman el símbolo de VEGA SOLARIS. Sólo uno podrá conseguirlo".

Esta dualidad está presente en todo su desarrollo que coge lo mejor de los míticos Spy vs Spy a partida partida, pero en vertical, para concebir un desarrollo multijugador contra el ZX Spectrum o un amiguete con ganas de perder.

Así es el juego

El objetivo es conseguir los cuatro fragmentos que forman el símbolo de Vega Solaris y para ello hay que buscar por el enorme mapeado compuesto por 131 pantallas, con el hándicap de que son dos los personajes que andan tras la reliquia. A lo largo de cada pantalla aparecerán enemigos que al tocarlos nos van quitando la vida poquito a poco hasta dejarnos en estado de ¿shock?

Ese momento que nuestro personaje dedica a recuperarse no nos echa del juego pero sirve para perder un tiempo precioso que nuestro enemigo aprovechará para hacerse con las cuatro partes de Vega Solaris. Hay que decir que el jugador 1 siempre controla al humano y el 2 al extraterrestre por lo que si siempre jugáis solos, lo haréis con el hombrecillo.

Ya os avisamos que es complicado que un enemigo no os toque, porque suelen aparecen en las pantallas más insospechadas y de repente, y al haber algunas con objetos de por medio, hay momentos en los que nos podremos quedar encajados. Así pues, será muy difícil que no sufráis daños aunque, por fortuna, veremos repartidos por el juego ítems que podemos utilizar para restablecer vida, o armas para eliminarlos más fácilmente.

Cada uno de los protagonistas de Vega Solaris tiene cuatro bolsillos en los que puede almacenar ítems y, también, justo al lado, una serie de acciones que pueden llevar a cabo cuando se encuentren con algún objeto de los que hay por el mapa: usar, recoger, dejar y robar. Esto último sirve para cuando veamos que nuestro enemigo lleva ya algún fragmento, quitárselo.

La dificultad del juego  radica en dos puntos fundamentales: encontrar los cuatro fragmentos dispersos por el mapa y luego evitar que nos los roben para llevarlos al punto del mapa en el que hay que juntarlos todos.

Una oportunidad única

Gráficamente, el juego está muy bien trabajado, con un esmerado diseño de los mapas para hacerlo lo más colorido posible. Hay que recordar que el ZX Spectrum no dejaba utilizar más que dos colores a la vez en los ‘sprites’ (no es del todo exacto este término, pero bueno) de 8x8 píxeles de entre una paleta de ocho con dos grados de intensidad de luz.

Así que con esas limitaciones, da gusto ver el mapa del juego donde aparecen zonas bien diferenciadas y tan lustrosas como la que parece representar la mazmorra en la parte central, otra con cuevas en la inferior y, finalmente, otra en exteriores que, en honor a la verdad, recuerda en su aspecto al del mítico Sabre Wulf de Ultimate.

El juego tiene todos los elementos que se le podrían pedir a un éxito de los 80 para ZX Spectrum: buenos gráficos y músicas y un planteamiento muy divertido que roza en lo que hoy en día entenderíamos como un título multijugador (no online, of course) donde dos personajes comparten el mismo mapa para interactuar. Cosa que garantiza un factor competitivo altísimo y, por lo tanto, entretenimiento a destajo.

Además, la carátula del genial Azpiri pone la guinda a un juego que si bien pertenece a otra época y otros usos en los videojuegos (no se puede grabar partida, no hay indicadores de a dónde hay que ir en el mapa, etc.), merece una oportunidad. Pero cuidado, que este Vega Solaris, que es ahora cuando sale publicado por vez primera, se ha convertido por méritos propios en una pieza de coleccionismo por la historia que hay detrás, el tiempo que ha tardado en llegar y que, de forma completamente excepcional, lo tenéis disponible para comprar junto con la revista Retro Gamer.

Si te consideras un coleccionista que quiere tener una pieza con historia en su colección, no deberías dejar pasar esta edición de Vega Solaris en casete. En una cinta, por cierto, que cargará a las mil maravillas en tu viejo ZX Spectrum (yo lo he probado). Palabra. ¡Ah!, y si lo quieres conseguir ahora mismo, entra aquí, en nuestra Axel Store.

Valoración

Genial título que nos permite luchar contra un enemigo en el mismo mapa y que ofrece partidas cortas pero muy intensas en busca de los cuatro fragmentos del símbolo de Vega Solaris.

Hobby

86

Muy bueno

Lo mejor

El mapa tan grande, los gráficos y su desarrollo 'multiplayer' para dos jugadores.

Lo peor

En ocasiones, es complicado que los enemigos no te quiten vida...

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