Análisis

Análisis The Walking Dead: Survival Instinct

Por Laura Gómez
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Tras el éxito de la serie de televisión, estaba claro que su adaptación a videojuego era un movimiento seguro. Todas las miradas estaban puestas en el título encargado por Activision, pero parece haber defraudado con una propuesta poco ambiciosa y cuidada. 

No hay un ejemplo mejor para comprender este Survival Instinct que comparar las dos adaptaciones de The Walking Dead que tenemos sobre la mesa. Por un lado, Telltale Games diseñaba una aventura episódica basada en el universo apocalíptico de los cómics de Robert Kirkman, donde nuestras decisiones son cruciales y escribimos nuestra propia aventura, profunda y significativa.

Por otro lado nos llega The Walking Dead: Survival Instinct, el shooter que Activision encargó a Terminal Reality y que se basa en la serie de televisión emitida por AMC (La Sexta, en el caso de España), ofreciendo una aventura vacía y muy poco coherente. Los títulos no tienen nada que ver, son géneros totalmente opuestos, pero ambos comparten una idea: tratan una terrible historia de supervivencia en un universo al borde del abismo.  En el título de Telltale puedo sentir esa sensación de pánico y claustrofobia, pero en el de Terminal Reality solo atisbo un muy bajo nivel de entusiasmo con el trabajo realizado.

Voces familiares 

Arkham Asylum y Arkham City son un claro ejemplo de cómo agarrar una franquicia y convertirla en algo que gusta incluso a los más detractores, porque están hechos con tanto amor por el universo y los personajes que recrean que nadie puede negarles esa licencia. Es una pena que, en general, nos hayamos (mal)acostumbrado a decepciones cuando hablamos de adaptaciones.

Survival Instinct actúa como precuela de la serie de televisión y cuenta la historia del superviviente favorito de los amantes de la serie, Daryl Dixon, desde los inicios del estallido zombie. Norman Reedus y Michael Rooker, los actores originales de la serie, les ponen voz y algo de alma a Daryl y su hermano Merle. En ese sentido, Terminal Reality ha hecho un buen trabajo capturando las expresiones de los hermanos para el propósito del juego. Por desgracia, estas son todas las cosas bonitas que podemos decir sobre Survival Instinct.

Desde los primeros segundos, el título no hace ningún esfuerzo en sumergirnos en el contexto post-apocalíptico que vamos a experimentar durante las próximas cinco o seis horas de juego. Los escenarios son planos, lineales y también bastante feos: los gráficos de Survival Instinct parecen sacados de la generación anterior.  A lo largo de nuestro viaje recogemos pistolas, hachas e incluso la ya mítica ballesta de Daryl en la serie, pero lo que quiere el juego es que utilices los ataques cuerpo a cuerpo o distraigas a los zombis lanzando botellas.

El problema es que en ningún momento nos queda claro el porqué de esta preferencia en los combates. Si en algún momento tenéis la sensación de que podéis simplemente huir de los zombis y llegar al objetivo propuesto sin obligaros a establecer un acercamiento con los no-muertos, estáis en lo cierto. Por este tipo de cosas, Survival Instinct no puede ser un buen juego.

Zombies sin cerebro

Al contrario que la galería de armas de, por ejemplo, Left 4 Dead, Survival Instinct tiene una fijación por la exploración que podría haber sido muy interesante. Nuestra misión principal es encontrar el carburante necesario para seguir avanzando de ciudad en ciudad y escapar de los zombis. Durante las primeras horas, exploramos las áreas para encontrar alimentos, munición y posibles supervivientes que podremos reclutar ocasionalmente, armándolos y enviándolos a completar misiones secundarias. Para cambiar de arma usamos el gamepad de Wii U, que nos hará las veces de inventario. No lo necesitaremos para nada más.

La inteligencia artificial de los zombies es bastante curiosa, ya que, de forma completamente aleatoria e irregular, algunos son incapaces de encontrarte aunque te pares delante de ellos. Otros, en cambio, son capaces de atravesar una puerta que acabas de cerrar para atacarte. El control es muy poco preciso en los combates y cuando aparece una horda de muertos vivientes ni siquiera somos capaces de defendernos.

En cualquier caso, el título tiene varios detalles llamativos que podrían haber servido para mejorar sus intenciones si el conjunto no fuera tan mediocre: nuestro antihéroe suda si se cansa mucho y podemos verlo en pantalla, y la idea de utilizar el sigilo con los no-muertos y su clásica atracción al ruido que juega con nosotros colocándonos radios (que podemos o no activar) por los escenarios. Así que, en lugar de convivir entre zombis como una máquina de matar, te verás corriendo de un lado a otro y evitando los grupos de caminantes. En este FPS post-apocalíptico no sentimos ningún miedo.

Nada de emociones

La historia de Survival Instinct roza lo inexistente (nuestra única misión es llegar a Atlanta conduciendo por diferentes carreteras), por lo que el tiempo que estás invirtiendo se basa en buscar recursos o cumplir misiones que no solo no son divertidas, sino que son más y más frustrantes a medida que la curva de dificultad se amplía. Aunque sus mecánicas sean realmente grises, lo más deprimente de todo esto es que el juego no ofrece ningún tipo de información sobre los personajes que estamos intentando salvar. No sentimos empatía por ninguno de ellos y no establecemos una conexión que nos sirva para sentir su muerte en un momento dado. ¡Es un apocalipsis zombi y me da igual que mueran mis compañeros!

Quizá, por todo esto, este The Walking Dead sufra mucho en comparación con el de Telltale Games, que creaba una unión muy fuerte con los miembros de nuestro grupo. Relaciones que crecían en complejidad según avanzábamos. Con un poco más de presupuesto, un poco más de tiempo y bastante más cuidado, incluso puedo imaginarme este juego siendo bueno. De nuevo, una licencia desaprovechada. Y la pena es…que será este título el que más se asocie con la franquicia.

Valoración

En lugar de convertir este Survival Instinct en un buen baño de sangre con las vicisitudes de los supervivientes como telón de fondo, han desarrollado un shooter a medio gas que funciona bastante mal.

Hobby

45

Malo

Lo mejor

Se intuyen buenos detalles que no terminan de implementarse bien dentro del juego.

Lo peor

Apenas tiene historia. Sus mecánicas están trilladas y son muy repetitivas. Los QTE. Los gráficos.

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