Análisis

Análisis de Weapon Shop de Omasse

Por Roberto J. R. Anderson
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Llega a nuestra eShop el juego que nos faltaba de la serie Guild, de Level-5. En él debemos encargarnos de una armería en un mundo clásico de rol japonés, y ofrecer los mejores productos posibles a nuestros clientes.

Hace un par de años Level-5 sacó Guild01 en Japón, un recopilatorio para 3DS que reunía cuatro juegos pequeños pero muy especiales y diferentes entre ellos. En cada uno, la compañía apostó por diferentes géneros y colaboró con distintos estudios y desarrolladores japoneses de renombre, entre ellos Goichi Suda y Yasumi Matsuno.

El recopilatorio nunca salió fuera de Japón, pero sí nos llegaron tres de sus cuatro juegos de forma individual a través de la eShop: Liberation Maiden, Aero Porter y Crimson Shroud. Posteriormente llegarían también por separado las ediciones digitales de los tres juegos de un segundo recopilatorio, Guild02: Attack of the Friday Monsters! A Tokyo Tale, Bugs vs. Tanks y The Starship Damrey.

Por lo tanto, la decisión inicial había sido traer a occidente seis de los siete juegos de la serie Guild. En el caso de Weapon Shop de Omasse, Level-5 pensó que no era buena idea localizarlo debido a su abundante cantidad de texto, cuya traducción del japonés al inglés supondría un gasto considerable que no tenían claro poder rentabilizar, ya que consideraron que su audiencia potencial no era muy grande. Sin embargo, finalmente Level-5 se lo ha pensado mejor y ya tenemos Weapon Shop de Omasse en nuestra eShop. Es posible que los demás juegos de Guild hayan funcionado tan bien que la compañía haya cambiado de idea respecto a este título que quedó colgando.

Level-5 y sus colaboraciones

A diferencia de los otros juegos de Guild, Level-5 no dejó Weapon Shop de Omasse en manos de algún veterano creador de videojuegos, sino que colaboró con el popular humorista japonés Yoshiyuki Hirai, del dúo cómico America Zarigani. Este comediante, que concibió y escribió el juego, no tiene experiencia desarrollando videojuegos, pero es un gran amante y conocedor de este mundillo e incluso llegó a participar en el doblaje japonés de Ni no Kuni.

Además, en el desarrollo participó Nex Entertainment (Resident Evil Code: Veronica, Children of Mana, Time Crisis 3 y 4), estudio que también coloboró con Level-5 en Crimson Shroud.

En los juegos de rol, normalmente acudimos a las armerías para hacernos con armas lo suficientemente poderosas con las que acabar con los enemigos que nos encontramos en la aventura. Pero, ¿alguna vez os habéis preguntado cómo sería darle la vuelta al asunto y ser vosotros quienes debáis proporcionar las mejores armas a los héroes? Hubo un juego muy importante del género que ya jugó con este concepto: Dragon Quest IV, en el que en uno de sus segmentos controlábamos al mercader Torneko al frente de una tienda de armas. Sin embargo, hasta ahora ningún juego había apostado por este planteamiento con la originalidad, profundidad y humor de Weapon Shop de Omasse.

Alquiler de armas

Weapon Shop de Omasse nos pone en la piel de Yuhan, un joven aprendiz de armero que trabaja en una típica tienda de los juegos de rol japoneses. Sin embargo, esta tienda ha adoptado un modelo de negocio muy singular e innovador: no venden las armas, sino que las alquilan, y sus clientes deben devolverlas a la tienda tras volver triunfales de su aventura. Además, el cliente sólo pagará el alquiler del arma si vuelve con éxito de su heroica misión; de lo contrario, no sólo nos quedamos sin cobrar, sino que también perdemos el arma prestada.

Son unas condiciones un tanto estrcitas para el empresario (los armeros, en este caso), pero son lo que dan juego al asunto. Para avanzar y obtener recompensas, es preciso crear armas de calidad y apropiadas para cada usuario, ya que cada uno prefiere tipos de armas distintos. Éstos incluyen una gran variedad de espadas, hachas, lanzas, mazos y katanas, entre otros. A medida que ayudéis a vuestros clientes a superar misiones, la tienda irá subiendo de nivel y podréis crear armas más poderosas.

Forjando con ritmo

Las armas se forjan a través de un curioso minijuego rítmico, en el que debéis usar el stylus sobre la pantalla táctil al mismo tiempo que las notas indicadas y alternando entre las distintas zonas del material que acabará tomando la forma deseada. Cuanto mejor ejecutéis esta tarea, mejores serán los atributos del arma.

Además, también hay otro minijuego para pulir el arma y mejorar así su rendimiento, lo cual es muy recomendable hacer con cada arma que os devuelva un cliente, ya que estará gastada por el uso. El minijuego de pulir es más sencillo, y en él sólo hay que "limpiar" con el stylus todas las zonas del arma.

El minijuego de forjar armas es divertido, aunque puede acabar cansando debido a las numerosas veces que hay que pasar por él (cada vez que queráis un arma nueva). Con el minijuego de pulir las armas las sensaciones son peores, ya que es muy simple y pronto acabaréis hartos de él. El juego ganaría mucho si tuviera más mecánicas y variedad de minijuegos relacionados con las armas, ya que se hace repetitivo en este sentido.

Una parodia del rol japonés

El punto fuerte del juego es su guión y sus alocados personajes. Weapon Shop de Omasse es una parodia de los juegos de rol japoneses, y sus personajes son una burla constante de los estereotipos clásicos de este tipo de juegos. Cada vez que un cliente entre en la tienda, os explicará el objetivo de su próxima misión con unos diálogos muy divertidos (en inglés, eso sí), y tras llevar a cabo la misión volverá para contaros el resultado.

Además, podéis seguir los progresos de los clientes en sus aventuras gracias al Grindcast, una especie de Twitter rolero mediante el cual os llegarán mensajes con sus diálogos y los de sus enemigos en plena misión. El Grindcast es muy divertido, aunque a veces cuesta seguir todos sus mensajes mientras estáis ocupados haciendo otras cosas.

La clientela

Los clientes se dividen entre los personajes principales, que son los interesantes y los que más os hablarán (cada uno con una personalidad y trasfondo muy marcados), y entre personajes genéricos parcos en palabras que sólo sirven para ayudaros a aumentar vuestras ganancias y el nivel de vuestra tienda y armas.

Los personajes principales que acuden a la tienda, sin embargo, están llamados a algo más importante. Mientras pasáis los días forjando y prestando armas, veréis en la pantalla una barra que va llenándose. Al llenarse por completo llega a este mundo el Evil Lord, el señor oscuro y jefe final clásico de los juegos de rol. El reto está en convertiros en una armería de primera para entonces, y estar preparados para que alguno de vuestros heroicos clientes acabe con él y salve el mundo.

Tras crear un arma capaz de derrotar al Evil Lord y entregársela a un héroe que lleve a buen puerto tal hazaña, veréis los créditos finales del juego. Esto os llevará unas 10 horas. Sin embargo, podéis alargar un poco más la experiencia si deseáis superar esta última misión con todos los personajes principales. Tras ello desbloquearéis un modo infinito de Evil Lord para derrotarle las veces que queráis, aunque llegados a ese punto quedan pocos incentivos para seguir jugando.

Apartados visual y sonoro

Gráficamente es muy sencillo. Hay algunos diseños de personajes muy buenos, que parodian a los clásicos estereotipos del rol japonés, aunque el aspecto de los clientes más genéricos se repite constantemente. Por otra parte, estaría bien tener la posibilidad de salir de la armería y ver la aldea en la que transcurre el juego, pero en ningún momento abandonamos las paredes de la tienda.

Las melodías están muy bien pero se repiten un poco, lo cual hace que el minijuego rítmico de forjar armas se vuelva aún más repetitivo. También hay agradables efectos sonoros como aplausos y el sonido de la campanilla cada vez que un cliente abre la puerta.

Conclusiones

Weapon Shop de Omasse es una experiencia que resultará muy placentera a algunos jugadores, pero muchos otros lo aborrecerán. Es un juego muy particular, dirigido especialmente a los fans del rol japonés con ganas de reírse un poco de los clichés del género que aquí aparecen parodiados. Además, es un juego que se apoya mucho en los textos, por lo que sólo es recomendable si domináis el inglés.

Los amantes del rol japonés que le cojan el gusto a su sistema de forja de armas sabrán perdonar sus limitaciones y se entretendrán hasta que los clientes de la armería derroten al Evil Lord. Las mecánicas se hacen repetitivas y muchos se cansarán de hacer tantas veces las mismas cosas, pero su planteamiento tiene el suficiente atractivo y originalidad para enganchar hasta el final a un buen puñado de jugadores.

Por último, vale la pena recordar que este juego no nació originalmente para ser vendido de manera individual, sino como parte de un recopilatorio con tres juegos más. Lo cierto es que puede ser un poco engañoso valorar individualmente los juegos de Guild, ya que se hicieron pensando en que fueran experiencias pequeñas y concretas que formasen parte de algo más grande. De todos modos, el precio de este juego no es alto: 7,99 euros. La verdad es que recomendamos jugar a todos los juegos de Guild que podáis, o al menos a los que os llamen más la atención, porque ofrecen experiencias muy variadas y especiales a cambio de poco tiempo y dinero.

Análisis de los otros juegos de la serie Guild:

Valoración

Algunos jugadores lo odiarán por sus repetitivas mecánicas, pero quienes le cojan el punto se encontrarán con un juego muy entretenido y divertido. Para amantes del rol japonés en busca de una propuesta diferente y llena de humor.

Hobby

75

Bueno

Lo mejor

Los textos y diálogos son una estupenda parodia del rol japonés. Gran variedad de armas.

Lo peor

Está en inglés. Sus mecánicas de juego se hacen repetitivas.

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