Análisis

Análisis de Wolfenstein The Old Blood para PS4, Xbox One y PC

Por David Martínez
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Versión comentada: PS4

El análisis de Wolfenstein The Old Blood nos ha dejado con buen sabor de boca acerca de este FPS para PS4, Xbox One y PC. Pero su duración hace dudar acerca de si debía lanzarse como juego completo o DLC de Wolfenstein The New Order. 

Después de dejarnos un excelente sabor de boca con el anterior Wolfenstein (aquí podéis leer el análisis de Wolfenstein The New Order) Machinegames y Bethesda vuelven a despertar a la bestia en The Old Blood.

No se trata de un DLC ni una ampliación, aunque hay que dejar claro que la campaña es corta (en cinco horas podemos terminarlo sin problema). Al contrario, se trata de un juego completo, que narra los hechos inmediatamente anteriores a The New Order. Aquí podéis ver el tráiler de lanzamiento de The Old Blood.

Nos encontramos en 1946, en una Historia alternativa en que los nazis están ganando la guerra gracias a su superioridad tecnológica, y en este caso, también a las investigaciones sobrenaturales, que obsesionan a la miembro de las SS Helga Von Schabbs. Ella es nuestra némesis en el juego -junto a sus lugartenientes´y aunque no consigue el mismo efecto que Frau Geller en el juego anterior, hay que reconocer que está bien retratada.

Nuestra misión, a lo largo de 8 intensos capítulos, consiste en infiltrarnos en el castillo Wolfenstein y conseguir una carpeta con información confidencial que está en poder de Helga. Pero como podéis imaginar, el camino está repleto de enemigos: supersoldatten con armadura, panzerhund (los temibles perros-tanque del Reich), drones y ¡zombies! Pero no adelantemos acontecimientos.

El castillo Wolfenstein

Wolfenstein The Old Blood conserva las mecánicas que tan ien funcionaban en los juegos clásicos, y saber hacer que evolucionen para que en ningún momento parezca un "shooter" anticuado.  Podemos cargar con un arsenal ilimitado de armas ficticias (los fans de Doom van a celebrar el regreso de la escopeta de cañones recortados) para abatir a unos soldados que aguantan mucho y se despliegan de un modo inteligente. Además, nuestra energía y nuestro blindaje no se recargan al esperar un tiempo, sino que tenemos que recoger botiquines y armaduras en los rincones más intrincados del castillo.

Seguro que ya habéis reconocido elementos de los juegos clásicos de Id Software, pero eso no es nada. Wolfenstein the Old Blood nos hace constantes guiños, como un peluche de Doom, un casco de Skyrim, imágenes del primer Wolfenstein... y hasta podemos jugar aquel clásico (oculto en una zona secreta).  Pero eso no es todo, las localizaciones (la fortaleza, el teleférico -como en la película "El desafío de las águilas", el pueblo de Wulfburg y la excavación) destilan  su forma personal de hacer los juegos. Aquí podéis ver el gameplay de Wolfenstein The Old Blood publicado por Bethesda.

Si acaso, en esta ocasión, los niveles de sigilo son más relevantes. Podemos superar cualquier zona a tiros, pero es mucho más sencillo encontrar a los generales (que pueden convocar a más tropas) y eliminarlos por la espalda. Para ello contamos con el cuchillo y con un arma sencilla, pero efectiva: la tubería de plomo.

Más que una tubería de plomo

En Wolfenstein The New Order, esta porra improvisada se convierte en nuestro mejor aliado. La tubería nos permite eliminar a los enemigos, y también es una herramienta perfecta para romper paredes frágiles, para trepar (clavando dos trozos en zonas determinadas) e incluso para deslizarnos por un cable de acero como si fuese una tirolina. Pero no es el único desarrollo que rompe los tiroteos.

Blazkowicz también monta en teleférico y lancha, y es capaz de utilizar ametralladoras de posición en puntos estratégicos. Aunque lo más emocionante -que también estaba en el juego anterior- es la posibilidad de pilotar un primitivo "mecha" de 1946. Durante la primera parte del juego, este "prólogo" parece un DLC, que no añade demasiado argumentalmente ni nos sumerge en situaciones distintas (incluso hay un momento similar al memorable tren de The New Order) pero la cosa cambia cuando llegamos a Wulfburg.

LLegan los zombis

B.J. Blazkowicz es capaz de entablar relaciones con enemigos y aliados que explican sus motivaciones (siempre a través de diálgos en primera persona) y nos muestran el lado más humano y más cruel de la guerra. Así, después de conocer a los miembros de la resiistencia, el juego resulta mucho más profundo. Pero Machinegames nos ha reservado una sorpresa... y es el giro sobrenatural de los últimos niveles.

Por si no fuera suficiente con enfrentarse al ejército nazi, la apertura de unas catacumbas llena el pueblo de muertos vivientes, que nos atacan a nosotros y a los soldados de la Wehrmacht por igual. Su manera de comportarse -los hay lentos y los hay que se lanzan a por nosotros de una forma furiosa- además de que algunos enemigos caídos resuciten, le da una vuelta de tuerca a Wolfenstein The Old Blood. Y la ambientación de los últimos niveles también se aleja bastante de lo que habíamos visto en The New Order.

Eso sí, salvo los zombies y el enemigo final del juego (que tendréis que descubrir por vosotros mismos), el resto de enemigos son de carne, hueso y metal. Ni demonios, ni brujeria, como en los juegos de PS2 y Xbox 360. 

Corto, pero intenso

El principal hándicap con que se enfrenta el juego de Bethesda es su duración. Es cierto que se encuentra a la venta a precio reducido, pero el hecho de lanzarse como título independiente puede hacer dudar. En total, en cinco horas podemos terminar la campaña, consiguiendo gran parte de los extras, y no hay diferentes finales.

La duración del juego se alarga de manera un tanto artificial con la posibilidad de coleccionar oro oculto, desbloquear ilustraciones y personajes (sólo para consultarlo como si fuese una enciclopedia) y enfrentarnos a retos, en un ranking mundial, en tiempo limitado. Y tampoco podemos dejar de lado la posibilidad de "matar el rato" con una versión del primer Wolfenstein, con las armas dell moderno. 

Pese a todo, esto no afecta a la enorme diversión que encierra el juego ni a su notable apartado técnico. Un año después, los modelos y animaciones de Wolfenstein siguen siendo igual de efectivos -en particular la expresividad de los protagonistas, salvo B.J. que se mantiene impasibe-. Y tanto la banda sonora como el doblaje son sobresalientes.

The Old Blood sigue siendo un juego excelente. Un "shooter" que recupera lo mejor de los clásicos, y que aporta una narrativa cuidada, una gran ambientación y un sentido del humor salvaje, que recuerda a "Malditos bastardos".

Valoración

Recupera las mejores mecánicas de The New Order, con un giro a lo sobrenatural. Un "shooter" corto, pero cargado de virtudes tanto en la acción como en la narrativa.

Hobby

75

Bueno

Lo mejor

Muy divertido. Recuperan las mecánicas clásicas del FPS.

Lo peor

Es corto y los momentos más intensos están tomados de The New Order.

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