Análisis

Análisis de World of Warplanes

Por Jorge S. Fernández
-

Hace ya siete meses os brindamos un avance de lo que World of Warplanes era capaz de ofrecernos en su Beta. Pues bien, tras algunos retrasos por parte de Wargaming para ofrecer una experiencia de juego de calidad, por fin ha llegado a los servidores europeos este esperado juego de guerra aérea masiva.

A continuación cita de abuelo cebolleta, aún recuerdo las emocionantes partidas al genial Secret Weapons of the Luftwafe de LucasArts, hace ya muchísimos años, con un despliegue de aviones de la segunda guerra mundial admirable, y que nos metía de lleno en las batallas aéreas más famosas de esta última gran guerra.

Si bien aquella joya de LucasArts era más un simulador que arcade, en este caso, los chicos de Wargaming han decidido seguir adelante con su trilogía masiva online, y para ello ha primado la diversión por encima de cualquier aspecto del juego, prescindiendo de la vertiente de simulación.

Desde que Wargaming se lanzó al multijugador masivo con World of Tanks, no ha parado de crecer el número de jugadores en sus servidores, con la esperanza de hacerse un hueco entre las glorias de alguno de los ejércitos en combate, llegando hasta los 50 millones de jugadores hace no mucho, una auténtica pasada.

Y con esta filosofía llega World of Warplanes, con la firme intención de hacernos disfrutar de auténticas escaramuzas aéreas y objetivos terrestres contra decenas de oponentes reales, que no repararán en inventarse todo tipo de acrobacias, con tal de convertir a su equipo en el ganador de la batalla.

World of warplanes llega con la misma fórmula de adquisición que World of Tanks, donde nos podemos descargar gratuitamente el cliente de juego y meternos en la batalla sin ningún tipo de desembolso, pero como ya es tradición en este tipo de juegos, la evolución y ganas de competir con mejores aviones nos obligará a realizar desembolsos en su espectacular tienda aeronáutica.

Primera visita al hangar

El epicentro de World of Warplanes es el hangar, desde el que vamos a gestionar toda nuestra fuerza aérea y carrera como pilotos. Un Hangar dinámico, que alterará su entorno en base a la potencia militar a la que pertenezca el avión seleccionado. Y es que en World of Warplanes  son cinco las potencias militares que hacen surcar sus aviones por los cielos de todo el mundo.

En World of Warplanes  vamos a poder pilotar aviones de EEUU, la vieja URSS, Gran Bretaña, Japón o la mismísima Alemania nazi. Todos los aviones disponibles comprenden la desde los años inmediatamente anteriores a la segunda guerra mundial y a los posteriores. Podremos elegir entre decenas de aviones de estos cinco ejércitos.

Pero llegados a este punto, hay que aclarar que nuestro hangar, en el momento de comenzar nuestra partida, sólo tendrá un avión, de doble ala, más parecido a los que se usaban en la primera guerra mundial. Este avión sólo será la punta del iceberg de todos los que podemos conseguir con el desarrollo de nuestro perfil de juego.

Desde el mismo hangar podemos controlar otros aspectos a los que entraremos más en detalle, como por ejemplo los árboles tecnológicos o la tripulación de cada avión. También desde el hangar, podremos saltar a los entrenamientos o bien lanzarnos directamente a la batalla.

El árbol tecnológico

Sin duda la clave de World of Warplanes es su árbol tecnológico. Este nos permitirá, según el tiempo y recursos que invirtamos, tomar ventaja frente al resto de pilotos, en cuanto a potencia de fuego y maniobrabilidad de nuestras aeronaves. De esta manera, los aviones disponibles están divididos en tres categorías.

Estas son, los cazas, el tipo de avión más ligero y maniobrable, que supondrá el tipo más común en las batallas. Le siguen los cazas pesados, que tienen una excelente capacidad de fuego, en detrimento de la maniobrabilidad y velocidad.

También hay aviones de ataque, fuertemente armados y preparados para destruir baterías anti aéreas y objetivos terrestres, pero poco maniobrables y bastante lentos. Y por último los cazas de portaaviones, que una vez se deshacen de su enorme carga armamentística pueden ser tan maniobrables como un caza ligero.

Además del tipo de cazas, existe otra clasificación, que se aplica a cada avión según su nivel tecnológico y modernidad, esta clasificación divide a los aviones en diez categorías, siendo la 10 la que abarca a los aviones más avanzados y potentes. Este es el epicentro entorno al que gira todo en World of Warplanes , ya que las batallas y su desarrollo dependerán y mucho de este tipo de clasificaciones.

Así que según vayamos ganando experiencia, el árbol se irá completando y desbloqueando con nuevos aviones, o bien nuevas mejoras para los ya existentes, en forma de armas más poderosas o fuselajes más resistentes. También juega un papel importante la tripulación del avión, de la que su experiencia dependen detalles tan importantes como la capacidad para apagar incendios durante el vuelo, la capacidad de recuperación de daños y un largo etcétera que supondrán la diferencia entre la vida y la muerte de nuestros pilotos.

Así que la tecnología y evolución no sólo se limita a las máquinas, sino que una tripulación bien entrenada siempre será sinónimo de supremacía frente a otros jugadores. Básicamente tenemos dos vías para evolucionar nuestra tecnología y tripulación, bien a través de puntos de experiencia, o bien metiendo dinero real en nuestra cuenta, como en la mayoría de juegos gratuitos de hoy en día.

Evidentemente si preferimos no gastarnos el dinero, tardaremos mucho más tiempo en alcanzar un nivel competitivo en condiciones, pero como en la vida real, el que tiene más recursos, llega siempre antes, así que vuestra es la decisión.

Además, como fuente de ingresos adicional, una vez tengamos bien evolucionado un avión, podremos sacar un beneficio de el vendiéndolo en la tienda creada a tal efecto, en ella podremos deshacernos de aviones y mejoras que ya no usemos, y por el contrario también podremos hacernos con nuevas aeronaves y elementos de mejora de nuestro avión.

Modos de juego

En World of Warplanes tenemos la posibilidad de poner a prueba nuestra destreza como pilotos, con distintos modos de entrenamiento, que son exactamente iguales a los del modo multijugador. Así, en ambos casos, los modos de juego son los siguientes, Batalla, Supremacía o destrucción del enemigo. Todos estos modos están limitados a 15 minutos por batalla, para favorecer la agilidad de las partidas.

El modo batalla luchamos en un escenario aleatorio, los hay de todo tipo, en el desierto, entre montañas, en la bahía de una ciudad portuaria, un largo etcétera con distintos tipos de objetivos.

En este modo debemos obtener la supremacía aérea o la destrucción total de la escuadra enemiga. El modo supremacía nos otorga puntos por cada avión u objetivo terrestre destruido del enemigo, esto activará una barra de supremacía que al ser rellenada al 100% por alguno de los bandos obtendrá la victoria en la partida.

Finalmente, el modo destrucción del enemigo, no necesita muchas explicaciones, el objetivo es la aniquilación total de las fuerzas enemigas. En todos estos combates multijugador pueden luchar hasta 30 aviones de manera simultánea, 15 por cada bando.

El modo entrenamiento nos ofrece tres modos de juego, batalla en solitario, entrenamiento o entrenamiento en equipo, este último podemos jugarlo junto con otros colegas, formando una escuadrilla y jugando contra bots.

También en el modo masivo online podremos crear una escuadrilla a la que se puedan unir nuestros amigos y luchar junto a ellos, esta vez sí, contra decenas de enemigos reales. Sin duda un modo de juego muy interesante, sino el que más, si tenemos a muchos amigos conectados.

Entrando en combate

Y llega el apartado más interesante de World of Warplanes, al fin y al cabo, es la ocasión para demostrar nuestros progresos como pilotos y la supremacía de nuestras máquinas de guerra, frente a las de nuestros colegas o el resto de pilotos del universo creado por Wargaming.

Lo primero que hay que reseñar es que World of Warplanes es un arcade de cabo a rabo, no esperéis una sesuda simulación con decenas de botones donde controlar las acciones más inusitadas. La gente de Wargaming ha querido hacer de World of Warplanes un juego divertido y trepidante, por ello ha optado por controles sencillos, donde la estrategia de equipo es lo más importante.

La vista de combate es en tercera persona, tipo Ace Combat, con la rueda del ratón acercarnos o alejaremos la vista de nuestro avión. Con el botón F pasaremos a una vista táctica en la que no hay avión ni cockpit, solamente el hud con los datos de altura y velocidad. A partir de aquí controlaremos los movimientos de nuestro avión con el ratón. En algunos casos también existe la posibilidad de activar los flaps, según el tipo de avión.

Y lo más importante de todo, el propulsor de nuestro avión, este por defecto mantiene la velocidad, pero al pulsar la tecla W, activamos el propulsor que aumentará la velocidad de nuestro avión de forma notable. De este propulsor no podemos abusar, ya que se recalienta y deja de hacer su función.

Según la tecnología de nuestro avión, el propulsor puede tardar en calentarse desde en 8 segundos como los aviones más modestos, a los 35 o 40 de los más avanzados. Sin duda esta es una de las claves para obtener el éxito en nuestras misiones. La elección oportuna del momento en que usar este propulsor, puede salvarnos de un derribo seguro.

Al igual que el propulsor, las armas se recalentarán si disparamos de manera continuada, durante mucho tiempo. Con el botón izquierdo de nuestro ratón dispararemos nuestra arma principal, y al igual que con el motor, en un pequeño gráfico indicador que hay en la parte inferior de la pantalla, podremos observar el nivel de calentamiento de estos elementos.

Táctica de combate

Las primeras partidas en World of Warplanes se desarrollan según el guión previsto, nos derriban a las primeras de cambio o bien chocamos contra un enemigo al que hemos encarado de frente, sin dejar espacio para realizar una maniobra evasiva. Al comienzo de cada partida, mientras se van uniendo los jugadores a ella, podemos ver cuántos y qué tipo de aviones conforman cada uno de los bandos.

Cuanto mayor sea el nivel tecnológico de nuestro avión, más tiempo tardaremos en entrar en combate, ya que nuestro avión será poco común y necesitará de la entrada en la partida de otros similares para equilibrarla, lo contrario ocurre cuando nuestro avión es más modesto, nuestra entrada en combate es más rápida.

Así que una vez de lleno en el combate, la táctica es lo más importante, tanto si jugamos en equipo como si lo hacemos como una alma libre. Normalmente, lo más aconsejable es coger bastante altura desde el primer momento, para poder abalanzarnos sobre nuestros enemigos desde una posición privilegiada más elevada.

El problema es que muchas veces cuando queremos encarar a un enemigo que vuela más bajo, somos sorprendidos por otros que vuelan aún más alto que nosotros, lo que nos hace realmente vulnerables. Para ello lo más importante es estar coordinados con nuestro bando y realizar ciertas maniobras de distracción y ataque conjunto.

Uno de los indicadores más importantes que nos proporciona World of Warplanes durante el combate, es la mira de compensación, esta mira, nos proporciona el lugar exacto en el que debemos disparar a nuestro enemigo, normalmente por delante de su posición actual, para compensar el desplazamiento que realizará el avión hasta que impacten nuestros proyectiles.

Hacerse a los mandos de nuestro avión es muy sencillo, aunque a veces el difícil control del ratón en situaciones de pánico, nos haga perder la orientación y control de nuestro avión. Aun así, todo ello nos aporta la sensación de estar ante un juego con una curva de aprendizaje muy corta, en donde vamos a vernos inmersos en divertidos combates a los pocos minutos.

Por resumir un poco, nuestra victoria dependerá mucho del uso de determinadas opciones en el momento oportuno, controlar de manera óptima el consumo y recalentamiento de los propulsores y hacer buenas coberturas a nuestro compañeros son la clave para aguantar al menos unos cuantos minutos en el escenario.

Y no sólo de objetivos aéreos vive World of Warplanes, sino que los objetivos terrestres como refinerías, ciudades, fábricas, o marítimos, como barcos de guerra y mercantes de todo tipo, forman parte de los objetivos a batir durante los combates.

Especial cuidado debemos tener con las baterías antiaéreas, que nos destrozarán mientras esperamos el momento oportuno de lanzar nuestras bombas, para ello, una vez más, nuestro compañeros se deberán encargar de ellas para que nuestro bombardero no hierre en el objetivo.

Gráficos vistosos y fluidos

El apartado técnico es sorprendentemente bueno, para ser un juego gratuito. La variedad de aviones y el detalle con el que están modelados es realmente impresionante. Ya desde el hangar podemos admirar nuestros aviones reflejando todo tipo de luces sobre sus fuselajes y aportando una muy conseguida sensación de realismo.

Los aviones tienen un volumen y comportamiento reales, los escenarios no se quedan atrás en el nivel de detalle gráfico, y el conjunto raya a muchísima altura. Tanto las ciudades costeras, como los elementos en alta mar, islas, desiertos, montañas, la iluminación dinámica y reflejos en todos los elementos de los escenario dotan de gran realismo al entorno, incluso con un desenfoque de movimiento muy real al girar la cámara libre de nuestro avión.

Quizás la animación de derribo de nuestro avión y posterior choque con el suelo sea lo menos conseguido de todo el juego, sobre todo porque al caer en determinados terrenos da la sensación de no guardar una buena relación de aspecto escala frente al tamaño del mapeado, pero vamos, nada de importancia.

Podríamos decir que en conjunto, el nivel gráfico de World of Warplanes es sobresaliente para un juego de este tipo y cumple perfectamente con su cometido. Además, se nota que los chicos de Wargaming han querido lanzar World of Warplanes sólo en las mejores condiciones, ya que en cualquiera de sus perfiles gráficos, el juego se mueve de forma muy fluida y además, como rasgo capital en un multijugador masivo, no hemos sufrido en ningún momento algún tipo de lag, la experiencia ha sido muy gratificante.

El apartado sonoro también raya al gran altura, desde los sonidos propios de un hangar, a los impresionantes estruendos de nuestros motores y las balas en pleno combate. Cada avión tiene su sonido de motor característico.

Conclusión

World of Warplanes es un gran juego de aviones, y no sólo eso, sino que consigue serlo dentro de un entorno tan difícil como el del multijugador masivo, es evidente que la dilatada experiencia de World of Tanks ha servido a Wargaming para crear un juego de combate aéreo redondo. Su experiencia con servidores de juego masivo y la adquisición de alguna que otra compañía especializada en este tipo de juego, ha conseguido que un título como World of Warplanes raye a gran nivel desde el primer día.

Quedan totalmente justificados los diferentes retrasos para su lanzamiento, el resultado es un juego que engancha desde el minuto 1 y que muestra su mayor esplendor en las batallas con hasta 30 jugadores simultáneos en liza y sin ningún tipo de lag. El punto flaco de World of Warplanes, es por un lado, el control del ratón (mejor un joystick) que en algunos momentos no es suficiente para realizar determinadas acrobacias. Y la gran cruz de los juegos “gratuitos”, la necesidad de tener que acudir a la tienda de manera regular si queremos que nuestro avión sea competitivo.

World of Warplanes es un juego muy divertido y altamente recomendable, imprescindible para los amantes de la aeronáutica. No quiero ni pensar lo que puede ser el universo de Wargaming cuando estén conectados entre sí, World of Tanks, World of Warships y este excelente World of Warplanes. 

Valoración

La mejor experiencia de combate aéreo multijugador que hemos probado, Wargaming ha sabido aplicar toda su experiencia de World of Tanks en un título que divierte desde la primera partida

Hobby

83

Muy bueno

Lo mejor

Multijugador fluido, variedad de aviones, gráficos, poder crear escuadrillas con tus amigos

Lo peor

Control con ratón difícil en algunos momentos, tener que acudir a la tienda regularmente

Lecturas recomendadas