Análisis

Análisis de Zelda: Tri Force Heroes en 3DS

Por Borja Abadie
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Versión comentada: 3DS

Link vuelve a 3DS con The Legend of Zelda: Tri Force Heroes, la nueva propuesta de juego cooperativo de Nintendo para una de sus sagas más emblemáticas. La moda es la protagonista de la trama y algunas mecánicas jugables de esta nueva aventura y como en Hobby Consolas somos gente muy "fashion" no hemos podido resistirnos a jugarlo para traeros este análisis. Veremos si Tri Force Heroes es tan elegante como lo pintan.

Este otoño en Nintendo 3DS se llevan las orejas puntiagudas, las patillas largas, el flequillo a un lado y el verde Link. Bueno, el verde Link y el rojo o el azul, ya que vamos a poder jugar a The Legend of Zelda: Tri Force Heroes junto a dos amigos en modo cooperativo, una gran noticia para los fans que nos llena de alegría. Pero si hay algo que puede sumir en la tristeza a la gente "fashion" es pasar de vestirse con las últimas colecciones del "prêt-à-porter" a enfundarse unas mallas del Alcampo.

Eso es, a grandes rasgos lo que le ha pasado a la princesa Cursilinda del reino de Pasarelia. Y claro, el mundo de la moda puede ser una jungla mortal y la princesa va a necesitar la ayuda de tres estilosos héroes para deambular por el reino de Harapia (donde la gente no se preocupa por el vestir) y acabar con la malvada bruja que le ha despojado de su elegancia con un hechizo.

La moda puede ser útil

Para hacer frente a la bruja y a su legión de desarrapados monstruos contamos con la inestimable tijera de Madame Sastria, que nos confeccionará todo tipo de trajes si le llevamos los materiales necesarios a su "atelier". Además de vestirnos a la moda heróica, cada vestimenta otorgará una habilidad a nuestros héroes. Por ejemplo, las ropas kokiri nos permiten disparar tres flechas al mismo tiempo mientras que la parka de escarcha evita que resbalemos en el hielo. La verdad es que el sistema resulta tremendamente adictivo pese a que podemos completar todo el juego sin equiparnos con ninguna de estas indumentarias. Por cierto, hay más de 23 distintas y muchas hacen referencias a la saga Zelda o a otros títulos ilustres de la compañía nipona, como la armadura martillo, un atuendo que nos disfraza como los Hermanos Martillo de Super Mario Bros.

Eso sí, utilizar los distintos trajes nos facilita el trabajo para completar los niveles y, sobre todo, sí que resulta indispensable para terminar las misiones secundarias. Estas misiones no son más que los mismo niveles que jugamos en la aventura principal pero con nuevos ibjetivos, como explotar una serie de globos situados en los rincones más inaccesibles de cada nivel, terminar una fase a oscuras (solo se ilumina una pequeña zona junto a nuestro héroe) o evitar ser golpeados por una mano celestial que nos persigue por los niveles y nos ataca si nos quedamos quietos. De todas estas misiones secundarias las que más quebraderos de cabeza nos han dado son las contrarreloj. En ellas se hace casi indispensable jugar con amigos y contar con un buen fondo de armario que mejore nuestras habilidades para afrontar ese reto en concreto.

La santísima trinidad Link


Su propuesta cooperativa para tres jugadores es el eje fundamental de la aventura, aunque podamos jugarla enteramente en solitario. Tres amigos pueden unirse, tanto online como en modo local o descarga para compartir hazañas. La colaboración entre los tres es funfamental, tanto a la hora de resolver puzles como a la de dar matarile a los enemigos. La gran novedad jugable es la posibilidad de crear torres con 2 o tres Links, lo que llaman un tótem heróico. El jugador que está abajo del todo en la torre es el encargado de moverse por los escenarios mientras que el jugador que está en lo más alto es el que puede atacar o usar sus habilidades especiales.

El de enmedio, como suele pasar en las mejores familias, es el que se queda un poco "vendido" ya que no puede hacer nada mientras forma parte de una torre. Imaginad los piques que se van a formar para decidir quién va en qué posición. Por suerte, y para que no llegue la sangre al río, la mayor parte de las veces es necesario poner a un personaje en concreto en lo alto para superar un puzle o un combate por lo que tampoco hay mucha discusión en esos casos.

Como decíamos, la aventura se puede jugar enteramente en solitario. En ese caso los dos Links que no controlamos se quedan quietos y con aspecto de maniquí esperando a que cambiemos el control entre uno y otro. Y es algo que tenemos que hacer muy a menudo y, en ocasiones, de un modo bastante apresurado, por lo que la habilidad con los controles de la portátil también es esencial.

Jugando con otros dos amigos, obviamente, es como más nos divertiremos, aunque solo sea por los estrechos lazos de amor y odio que se crean en estos casos. Sin embargo, hay dos cosas que no acabamos de entender. Por un lado resulta poco más que inexplicable el que no podamos jugar 2 jugadores, ya que solo nos permiten jugar en solitario o 3 jugadores. Como decimos, inexplicable.

Por otro lado, el 95% de los puzles y combates a los que nos enfrentamos durante nuestra aventura son idénticos si los jugamos en solitario o si los jugamos con 3 jugadores. No tiene mucho sentido porque lógicamente no es lo mismo jugar solo que con otros dos colegas, momento en el que todo se vuelve extremadamente sencillo y facilón (especialmente si los tres jugadores se lo toman un pocquito en serio). Hay mucho y muy buenos ejemplos de juegos que cambian el diseño de sus puzles o combates en función del número de jugadores que participan en la aventura, por ejemplo el no tan lejano Lara Croft and the Temple of Osiris. Un poco de vagancia por parte de Nintendo en este sentido.

La cooperación es igual de fundamental durante los combates, no como sucedía en anteriores propuestas similares de Nintendo, como Zelda: Four Swords. Así, no basta con que cada uno se lie a soltar espadazos a diestro y siniestro o a usar sus mortíferas habilidades sino que nos vemos obligados a formar distintos tótems para poder atinar a los enemigos en la altura en la que se encuentre su punto débil.

Un estilo que no pasa de moda

El desarrollo mezcla puzles y combates en 128 pequeños niveles (16 para cada una de las 8 mazmorras) que nos obligarán a ser rápidos con el mando y con el cerebro. La cantidad de combates quizás sea mayor que en otras propuestas similares pero el sistema de crear torres con los héroes siempre consigue que la aventura gane en variedad y complejidad y nos obliga a pensar qué hacer incluso durante las batallas. Tener una base de operaciones (el pueblo del que os hablábamos en nuestro avance) también es un acierto y la estructura de pequeñas misiones que podemos jugar rápidamente casa a la perfección con la naturaleza portátil de 3DS.

Además, la mano inequívoca de Nintendo se nota en que, pese a ser un spin-off de la saga principal, el juego siempre tiene un nivel muy alto en todas sus parcelas, aunque pueda gustar más o menos su desarrollo. Así, gráficamente el juego es un calco del excelente A Link Between Worlds, sin llegar a su altísimo nivel jugable. La banda sonora es sencillamente impecable, con melodías que se grabaran a fuego en nuestra memoria jugona y tampoco falta el sentido del humor (hay personajes realmente surrealistas) o el excelente trabajo de localización que siempre encontramos en las producciones Nintendo. 

Eso sí, el juego también cuenta con sus puntos flacos, como la imposibilidad de jugar con 2 jugadores o el que el diseño de puzles y combates no varíe en función del número de jugadores de la partida. Tiene puzles geniales, desde luego, y la mecánica de indumentarias consigue picarnos para conseguir todas las vestimentas posibles pero el desarrollo, en definitiva, no tiene ningún momento inolvidable ni ningún puzle o combate que nos haya sorprendido. Esto se puede decir de muchos otros juegos, claro está, pero no por ello deja de ser menos cierto.

El nivel es de notable alto en todo pero las situaciones que vivimos no dejan de parecerse demasiado a las que ya hemos vivido en otros títulos similares o en la propia saga (y no hace tanto de A Link Between Worlds). Salvo la posibilidad de crear torres con los héroes (que ya hemos visto otra veces), su sistema de indumentarias (también visto) o su divertida trama, no encontramos motivos para encumbrar a Tri Force Heroes en los altares de la saga. 

Valoración

Tri Force Heroes es un juego más que correcto. Tiene una música sensacional, buenos puzles, combates entretenidos y un juego cooperativo que engancha pero también es demasiado facilón y no sorprende en su desarrollo.

Hobby

87

Muy bueno

Lo mejor

El diseño de algunos puzles es realmente inspirado. El juego cooperativo para 3 jugadores.

Lo peor

No podemos jugar con 2 jugadores, solo 1 o 3. Es poco innovador.

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