Análisis

Analizamos Diablo 3 y su infierno

Por Gustavo Bernaldo
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Diablo III era uno de los títulos más esperados para PC de los últimos años. Las espectativas eran muy alta, nada podía fallar, y  nada ha fallado, Blizzard lo ha vuelto a hacer, ha creado una joya que nos promete horas y horas de diversión.

La Worldwide Invitational de Blizzard 2008 en París (en el fin de semana que España ganó la Eurocopa 2008), desveló Diablo III. Mucho tiempo ha pasado desde entonces y muchos han sido los cambios que ha sufrido la beta hasta conseguir uno de los mejores títulos que hemos jugado en un PC de toda la historia.¿Exageramos? No, ni un pelo.

Diablo II llegó hace trece años, convirtiéndose en todo un éxito de crítica y ventas en muy poco tiempo y, por lo visto, este Diablo 3 va por el mismo camino. A las grandes notas que le han dado en todos los medios, hay que sumar una gran acogida por parte del público. ¡Vamos, que Diablo 3 se ha convertido en el lanzamiento del año, al menos hasta la fecha! Y es que Blizzard ha vuelto a utilizar la fórmula que tantos éxitos le dio en el pasado, ofreciéndonos un hack and slash más divertido y emocionante que sus antecesores.

Doce años después... ¿la misma historia?

Diablo III nos narra cómo Azmodan, el señor del pecado, busca la Piedra del Alma Oscura para convertirse en uno de los demonios más poderosos del infierno y, así, someter a la humanidad a una agonía perpetua.


Cómo no podía ser de otra forma, el bueno de Deckard Cain, uno de los personajes que nos ha acompañado durante toda la saga, ha adivinado las intenciones del demonio y ha convocado a todos los héroes del Santuario, mundo donde se desarrolla Diablo 3, para combatir este nuevo mal. Los guerreros más fornidos han acudido a la llamada de Deckard Cain con la intención de acabar con el mal de las tierras del Santuario.  

Bárbaros, Monjes, Magos, Médicos Brujos y Cazadores de Demonios han unido sus fuerzas para terminar con Azmodan. Eso sí, la historia no está falta de giros inesperados y sorpresas de última hora…

Una mecánica de juego muy sencilla

Bajo esta sensacional historia nos encontramos con un título de rol y acción (más lo primero que lo segundo), muy sencillo donde lo más importante es hacer acopio de valor a la hora de enfrentarnos a la ingente cantidad de enemigos que nutren sus mapas. Así de sencillo, ellos vienen y nosotros les matamos. En Diablo III no hay enrevesadas estrategias que nos exijan acabar con un enemigo de una forma específica, hay que ser más efectivo y, siempre, golpear primero.


Para conseguirlo, Blizzard no se ha complicado la existencia y ha dotado a este Diablo 3 de la misma fórmula que antaño. Es decir, que nos movemos pulsando el botón izquierdo del ratón, mientras utilizamos los dos botones de este para atacar con los poderes asignados, y los números del uno al cuatro para escoger las habilidades que debemos asignar en nuestra hoja de personaje. Así de simple, con seis botones tenemos el control total de nuestro personaje.


La complicación, si se puede llamar así, llega a la hora de asignar Runas a nuestras diferentes habilidades. Runas, sí, has oído bien. Y es que en Diablo III se ha prescindido del clásico árbol de talentos que definía nuestro personajey en esta ocasión, las habilidades las iremos ganando con el nivel, y cada habilidad tendrá varias Runas que iremos desbloqueando según adquirimos experiencia en combate.

Pero… ¿para qué sirven esas Runas? Pues las muy cucas nos otorgan, básicamente, bonificaciones a las habilidades. Es decir, que si yo con mi Monje tengo una habilidad que es una patada, con la runa adecuada puedo ampliar el alcance del golpe, reducir el coste de espíritu, etc.

Contigo Diablo, al fin del mundo

Uno de los cambios más significativos que ha sufrido la saga son los seguidores, son muy similares a los mercenarios que contratábamos en Diablo II con la peculiaridad de que podemos mejorar sus habilidades, personalizando su rol en el combate. Por ejemplo, al Templario le podemos configurar para que tanquee o bien, para que haga DPS. Otro de los aspectos que hay que tener en cuenta de los seguidores, cómo no, es el equipo, ya que podremos ponerle un número determinado de objetos para mejorar sus estadísticas como armas y alhajas.

La casa de subastas de Diablo 3

Hoy por hoy, la casa de subastas es una pieza vital para el desarrollo de Diablo 3. Como ya sabréis, para mejorar a nuestro personaje nos hacen falta ítems que potencien sus estadísticas. A pesar de que se puede avanzar con lo que loteamos eliminando jefes y demás, es muy recomendable a partir del nivel de dificultad pesadilla darse una vuelta por la casa de subastas para comprar equipo que nos facilite la existencia.


Pero ¿cómo funciona la casa de subastas? Pues los jugadores del World of Warcraft lo tienen sencillo y sabido, ya que es casi idéntica al del famoso MMO de Blizzard. Para el resto, debemos decir que contamos con un buscador donde podemos elegir el tipo de ítem que queremos buscar: arma, armadura, receta, etc. Luego contamos con el método tradicional de puja o compra directa para adquirirlo. Eso sí, si nos convertimos en vendedores, debemos avisar que tan sólo podemos tener diez ítems en venta, por lo que no es muy recomendable poner "basura" que no se venda fácilmente, ya que no podremos cancelar la subasta y estas tardan dos días en terminar.


Sobre la casa de subastas con dinero real, no podemos opinar nada ya que Blizzard aún no la ha activado, pero la esperamos con ansia… ¡¡A ver si nos podemos ganar el pan con ella y nos saca de la crisis!!

Un deleite para la vista

Todas estas novedades y héroes carecerían de sentido si a la hora de jugar nos encontráramos con un título pobre gráficamente. Pero no os asustéis, no es el caso de este Diablo III, es espectacular ver las animaciones de las habilidades de los personajes, los golpes de nuestros personajes son abrumadores y los hechizos más aún, pero lo más llamativo es ver como se destrozan todos los elementos del escenario a cada golpe. Resumiendo, gráficamente es un espectáculo digno de ver.

Además de destrozarse completamente, los escenarios también son dinámicos, ¿comor? os preguntaréis, pues como pasara en Diablo II, cada partida que empezamos en Diablo 3 será diferente al resto. Los escenarios no son mapas predefinidos que nos podemos aprender de memoria, si no que cambiarán en cada partida.

Y es que Diablo III es un título que nos terminaremos más de una vez, ya que está diseñado para repetir las misiones hasta conseguir el nivel necesario que nos permita acceder a nuevas cotas de dificultad. Se han añadido los modos de dificultad Pesadilla, Infierno y Averno, que nos ofrecen suculentas mejoras con respecto al modo Normal. Recompensas, que se traducen en conjuntos de armaduras más poderosos, recetas de mayor nivel para los artesanos… Eso sí, cada nivel de dificulta volverá a los enemigos mucho más poderosos, como es lógico.

Es tiempo de cooperativo en Diablo 3

Si algo ha definido la saga durante toda su historia, ha sido el modo cooperativo, y este Diablo III lo ha exprimido más que nunca. Para divertirnos a tope con Diablo 3 es imprescindible juntarnos con nuestro amigos y comenzar una partida. Cada partida puede albergar a cuatro jugadores que se enfrentarán simultáneamente a los peligros que nos depara.

Sin lugar a dudas, jugar con personas reales es mucho mejor que hacerlo sólo, por ello Blizzard ha echo todo lo posible para que nos sea fácil encontrar un grupo con el que barrer a las hordas demoniacas, resumiendo, que además del botón de buscar partida, donde se nos ofrecerán las partidas abiertas a las que nos podemos unir, Diablo III nos ofrece la posibilidad de conectarnos con nuestro amigos de la forma más sencilla.

Cada jugador cuenta con un Battletag que puede compartir para que le agreguen, dentro de la opción amigos, aparecerá nuestro nombre y, con tan sólo un click de ratón, podrán hacer grupo con nosotros… ¡¡Más sencillo imposible!!

¿El mejor juego para PC de 2012?

Pues cómo dice el anuncio, posiblemente. Bien es cierto que no es comparable a los Modern Warfare 3 o a los Battlefield 3, por el sistema de juego. Lo que sí os podemos asegurar, es que es el mejor de su clase, y no sólo de 2012, si no de toda la historia. Encontrar un hack and slash tan completo y bien depurado como este Diablo III se torna tarea imposible.

Eso sí, que nadie espere grandes cambios con respeto a Diablo II, la mecánica de juego es la misma que antaño pinchar con el ratón para movernos por el escenario mientras utilizamos las habilidades especiales para acabar con los enemigos. Vamos, que Blizzard simplemente ha cogido lo que tenía y lo ha mejorado hasta cotas impensables. ¡¡Y nos encanta!!

Valoración

Diablo III es, básicamente, el mismo juego que Diablo II pero adaptado a los tiempos que corren. Rápido, dinámico, bello... pero lo que más llama la atención es lo rápido que pasan las horas cuando juegas con él... ¿Ya llevo tres horas enganchado?

Hobby

98

Obra maestra

Lo mejor

El dinamismo de los combates, la historia, los persoanjes, el sistema de juego...

Lo peor

Que no esté activa la casa de subastas por dinero real y el modo PVP

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