Análisis

Battleborn - Análisis

Por Lazaro Fernandez
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Versión comentada: PS4

Llega el análisis de Battleborn, el primer gran "Hero Shooter" del mercado. Una combinación de FPS y MOBA de los creadores de Borderlands. 

La última estrella del universo, Solus, tiene los días contados; el “villano galáctico” Rendain planea destruirla y, con ella, toda especie existente en el universo. Solo un grupo de héroes, llegados de los más diversos confines del universo, podrán detener los planes de Rendain: alienígenas de todo tipo imaginable, robots y humanos tendrán que unir sus fuerzas y conformar el más heterogéneo grupo de forajidos.

Ellos son los Battleborn. Si este planteamiento no te ha parecido suficientemente atractivo, échale un ojo al cómic precuela que prepara Gearbox para terminar de enamorarte del juego, o deja que sean los mismísimos Battleborn los que te convenzan con este espectacular video:

La premisa de unir en un grupo a héroes de todo tipo es la que da forma, visual y jugable, al nuevo título de Gearbox, que vuelve a innovar en el género shoot’em-up, tras hacerlo en la anterior generación con Borderlands, en el que los grandes tintes de RPG ponían la nota original a un título cooperativo que revolucionó un género que llevaba años estancado. Con Battleborn, Gearbox se ha fijado en un género muy de moda en los últimos años (gracias sobre todo a los e-sports, el MOBA (Multiplayer Online Battle Arena), y ha mezclado algunos de sus elementos, variedad y posibilidades con el género shoot’em-up como solo ellos saben hacer, conformando el que ya se ha calificado como primer gran “Hero Shooter” de la historia. Si no tuvisteis la oportunidad de probar la beta pública lanzada hace tiempo, intentaremos describir su jugabilidad de la mejor forma posible.

En Battleborn no hay un solo protagonista, hay nada menos que veinticinco, aunque solo cinco de ellos estarán disponibles desde el principio; Lo importante es que poco o nada tienen en común entre sí. Cada uno de los personajes posee un aspecto y unas características totalmente diferentes, planteando un nuevo reto al jugar con cada uno de ellos: velocidad, salto, tamaño y, por supuesto, armamento, son diferentes en todos los Battleborn.

Sólo Oscar Mike y Whisky Foxtrot, los soldados más “clásicos”, poseen unas características y un armamento con el que podrían encajar en cualquier otro shoot’em-up. Muchos de los Battleborn ni siquiera tienen armas, combaten a puño descubierto y apenas poseen ataques a distancia; otros lanzan hechizos, invocan seres que atacan por ellos, golpean con brazos robóticos, se defienden con escudo y hacha…

Junto a los ataques principal y secundario, cada uno de los personajes de Battleborn posee tres ataques especiales que se recargarán durante unos segundos tras usarlos. Entre ellos encontraremos proyectiles (para personajes que solo tengan ataques cuerpo a cuerpo), barreras de protección, granadas, ataques aéreos, potenciadores temporales de los ataques, curación…

Al igual que en los MOBA, la gracia está en aprovechar los puntos fuertes de cada personaje en beneficio propio y, por supuesto, y más que en otros shoot’em-up, en beneficio del equipo. Los Battleborn, al igual que los personajes de un MOBA, pueden clasificarse en cuatro grupos diferentes: ofensivos, defensivos, “tanques” y de soporte; el secreto para completar los niveles del modo historia o sobreponerse al equipo contrario en el modo multijugador será utilizar buenas estrategias de equipo y utilizar los puntos fuertes de cada personaje.

Modos de juego

Battleborn sigue los pasos de Borderlands y presenta un divertido modo historia, compuesto por ocho episodios más un prólogo, que podremos jugar de forma individual o en equipo junto a otro jugador a pantalla partida o, a través de internet, formando parte de un equipo de hasta cinco jugadores. Cada uno de los niveles podrá ser jugado en dos dificultades diferentes y en modo extremo (con una sola vida) y al completar cada uno de ellos seremos galardonados con una medalla (oro, plata o bronce) y una serie de puntos que aumentarán el rango global como jugador y el particular de cada personaje. Junto a las aproximadamente diez horas de juego del modo historia (sin rejugar niveles en diferentes dificultades), Battleborn presenta un modo multijugador competitivo para hasta diez jugadores (cinco en cada equipo) compuesto por tres modalidades, con dos mapas diferentes para cada una.

El modo Captura es el más “clásico” de los tres, ya que consistirá en conquistar tres zonas del mapa, arrebatárselas a los enemigos y protegerlas de ellos para ganar puntuación, como en muchos otros shoot’em-up. Los otros dos modos, Incursión y Fusión, tienen más de MOBA que de shooter: el primero de ellos nos obligará a proteger a nuestros “esbirros” mecánicos y acabar con el último “supercentinela” enemigo, mientras que en Fusión tendremos que escoltar a los esbirros hasta un determinado punto del mapa y, al mismo tiempo, destruir a los esbirros del equipo enemigo.

La variedad y, sobre todo, la cantidad de mapas del modo multijugador no parecen estar a la altura del género; Gearbox no ha querido conquistar a los jugadores por la “vía clásica” ni en ese aspecto. Completar los niveles del modo historia o ganar en el modo multijugador no es el auténtico reto de Battleborn, controlar a la perfección y subir al rango máximo de experiencia a cada uno de los personajes del juego es el principal atractivo del título de Gearbox.

Cada personaje puede aumentar su rango con los puntos obtenidos hasta un máximo de quince, desbloqueando nuevos atuendos (que no son más que cambios en la paleta de colores) y añadiendo nuevos movimientos a una especie de árbol de habilidades denominado hélice, que posee diez niveles y que comenzará desde el primero de ellos en cada enfrentamiento o nivel del modo historia.

Así, cada personaje tiene un sistema de control diferente y un nivel de experiencia que deberemos ir aumentando con los puntos obtenidos; con el progreso en cada uno de los niveles podremos ir configurando el arsenal de habilidades del personaje y podremos jugar cada nivel de una forma, dependiendo de la habilidad (dos o tres posibles por cada nivel) seleccionada con cada nuevo nivel. Y por si eso no fuera poco, recordando un poco los “loot” de Destiny, de forma aleatoria y siempre dependiendo del hito conseguido, conseguiremos objetos de equipo o, directamente, paquetes de objetos con los que añadir “aumentos” a nuestro personaje que podremos activar en medio de la partida a cambio de esquirlas, una de las “monedas” del juego.

Las otras monedas, las conseguidas al completar los niveles, nos permitirán comprar equipo o slots para más grupos de mejoras, ya que inicialmente tendremos un solo grupo de tres. Con ellas tendremos la posibilidad de aumentar la velocidad de recuperación, la dureza de nuestro escudo, nuestra velocidad, la capacidad de perforar el escudo enemigo... Y con respecto a las mencionadas esquirlas, que aparecerán repartidas por todos los niveles y modos, también nos permitirán comprar y construir torres de defensa, aceleradoras o curativas, trampas estáticas y hasta crear drones (esto solo en el modo historia) que acompañen a nuestro personaje y que nos defiendan de los enemigos o reparen nuestras construcciones si son dañadas.

Técnicamente, Battleborn es un título con un aspecto impecable. Gearbox ha sustituido el Cel-Shading de Borderlands por un aspecto visual que recuerda al de una película de animación; además, el estilo gráfico aplicado a cada uno de los personajes es bastante diferente: en los combates participarán personajes como un androide steampunk, una especie de enano armado con su escudo y su hacha, un robot que parece haber salido de un anime de los ochenta, un gigantesco luchador de lucha libre… En el apartado visual es difícil ser más original que Gearbox y Battleborn es un clarísimo ejemplo.

CONCLUSIÓN

El primer gran “Hero Shooter” ya está entre nosotros y, aunque algunos jugadores echarán en falta elementos como una mayor variedad en sus opciones multijugador, creemos que Gearbox ha acertado en su planteamiento, dando más importancia a sus personajes y su evolución y, por supuesto, a la posibilidad de participar en modo cooperativo en el modo historia. Te llevará meses subir de rango a todos los personajes y conseguir el oro en todos los episodios y en todos los niveles de dificultad. En breve comenzará la rivalidad con Overwatch que, visto lo visto, no lo tendrá fácil.

Battleborn es el título más original que ha visto el género shoot’em-up en años, con un planteamiento que gira en torno a la variedad de sus personajes (cuyo número llegará a la treintena con el primer DLC del juego), de gran factura técnica, con un doblaje espectacular y buenas opciones cooperativas y competitivas. No está exento de aspectos mejorables, como la reducida variedad en sus modos multijugador y, en ocasiones, la dificultad para comenzar partidas publicas debido a desconexiones de jugadores participantes. En un mercado tan saturado, la innovación en lo que respecta a géneros siempre es bienvenida, y más si el resultado de unir shoot’em-up y MOBA es tan bueno como el conseguido por Gearbox con Battleborn.

Valoración

Gearbox ha creado una increíble mezcla de géneros con Battleborn. MOBA y shoot'em-up se dan la mano en un título con gran proyección de futuro, visualmente impecable y, sobre todo, muy original en todos sus apartados.

Hobby

88

Muy bueno

Lo mejor

La cantidad de personajes disponibles y las tremendas diferencias entre ellos.

Lo peor

Solo incluye tres modos multijugador y únicamente dos mapas en cada uno de los modos.

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