El bebé jefazo
Análisis

El bebé jefazo - Crítica de la nueva película de animación de Dreamworks

Por Raquel Hernández Luján
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Crítica de El bebé jefazo (The Baby Boss), la nueva película de animación de Dreamworks dirigida por Tom McGrath y basada en un cuento de Marla Frazee. En cines a partir del 12 de abril de 2017.

El bebé jefazo (The Baby Boss) es una película un tanto desconcertante que probablemente calará más y mejor entre los adultos y los niños grandecitos (calculo que de 7 en adelante) que entre los más pequeños que pueden perderse un poco en una trama bastante enrevesada para ellos y de la que por desgracia pueden hacer una lectura incorrecta si no están muy atentos y bien "socorridos" por un adulto que les explique lo que están viendo.

Entre los grandes aciertos, el estilo visual, en el que encontraréis algo del aspecto entrañable de películas como Toy Story y también algo de la locura desbordante de las series de Cartoon Network (con algún pasaje que te trae a la cabeza a Samurai Jack por no irnos muy lejos). Léase como que hay un compendio divertido de estilos de animación que le hace bien a la película, imprimiéndole ritmo y tirando de nostalgia.

El bebé jefazo se inspira libremente en el libro The Boss Baby (2010) de Marla Frazee, si bien ni el desarrollo ni el diseño de los personajes tienen demasiado en común.

La autora ha reconocido que los libros infantiles que la motivaron para dedicarse a la escritura y ilustración para niños fueron Donde viven los monstruos de Maurice Sendak y Blueberries for Sal de Robert McCloskey, pero poco de esa esencia persiste en la película, que es, digamos, un producto muy diferente a todos los niveles.

El bebé jefazo

El director de la película Tom McGrath, centra su atención en cómo los acontecimientos vividos en la infancia marcan el carácter de las personas cuando ya son adultas, algo que ya pudimos entrever en una película suya precedente: Megamind (2010).

El guión de Michael McCullers, introduce un humor que se dirige a la parte más madura de la audiencia convirtiendo una fábula sobre la aceptación de un hermano menor (y por tanto de la atención compartida de los padres) en una aventura un tanto descerebrada que, (vaya por delante que a mí ni se me había pasado por la cabeza), puede parecer ofensiva para ciertos sectores del público que vean excesivo comparar a bebés con perritos monos.

El bebé jefazo

Dejando a un lado consideraciones a todas luces demasiado severas para una película de animación de entretenimiento, la verdad es que los sketches de El bebé jefazo funcionan bien y que la conclusión consigue hilar de forma adecuada la cinta para que la experiencia sea simpática y agradable y el mensaje, amable. Puede que también menos trascendente de lo esperado, pero hay que reconocerle el planteamiento original y las dosis de imaginación para poner en pie la película a pesar de que le cueste encontrar el tono y tener claro a quién quiere dirigirse.

Ayuda mucho en los momentos más trepidantes que le acción vaya acompañada por la música de Hans Zimmer y Steve Mazzaro, que le da un extra interesante al visionado.

El bebé jefazo

Respecto al doblaje, en la versión original de la película los actores que ponen su voz a los personajes son Alec Baldwin, Tobey Maguire, Lisa Kudrow y el actor y presentador de televisión Jimmy Kimmel. A ellos se une el actor Steve Buscemi, que ya le había prestado su voz a varios personajes de películas de animación. Él era Randy en Monstruos, S.A. (2001) y Monstruos University (2013), y también Wayne, el hombre lobo de la franquicia Hotel Transilvania.

En la versión en castellano es José Coronado quien dobla a Francis E. Francis, ese atípico bebé, y tampoco es "su primera vez". En Batman: La Lego película (2017) era el mayordomo Alfred, en ¡Piratas! (2012) ponía la voz al Capitán Pirata y en ¡Rompe Ralph! (2012) era Satán.

Por el título y los avances quizás penséis que es el verdadero protagonista de la historia pero en realidad lo es más Tim, su hermano mayor, a quien su llegada le va a sentar como un rayo. Lo más divertido: los raptos de imaginación del "destronado" en los que podemos ver un inmenso conocimiento y respeto hacia la infancia y su especial forma de racionalizar lo que le sucede.

Ese es el caramelo de una película que estaba llamada a ser una narración esencial para los niños que están próximos a convertirse en hermanos mayores o que tengan celos de los recién llegados, pero que no termina de ser lo suficientemente clara para ellos como para convertirse en una referencia en este sentido. Sea como fuere, hay motivos para ir a la sala de cine a disfrutar.

Valoración

Con un arranque muy divertido y una satisfactoria conclusión, esta película de animación apunta más a los padres que a los niños a la hora de elaborar su premisa con ingentes dosis de frenética acción.

Hobby

75

Bueno

Lo mejor

Lo divertido de la paradoja bebé-adulto y algunos gags que por desgracia nos destriparon en los tráilers.

Lo peor

La trama es un poco confusa para los pequeños y los gags humorísticos están dirigidos mayoritariamente a los adultos insomnes que tienen hijos.

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