Crítica de La Bella y la Bestia
Análisis

La Bella y La Bestia - Crítica del clásico de animación de Disney

Por Clara Castaño Ruiz
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La Bella y la Bestia es, para muchos, el gran clásico de Disney por todo lo que supuso para el estudio del ratón Mickey y para las películas de animación. Con motivo del próximo estreno de su versión en acción real, recordamos esta mágica historia y celebramos que se cumplen 25 años de su estreno en España.

Hace 25 años se estrenaba La Bella y la Bestia de Disney, una película de animación que marcó una época, llenó las salas de fantasía y nos enseñó que la belleza está en el interior. Los que por aquel entonces éramos niños hemos crecido, pero seguimos disfrutando como la primera vez con el cuento de hadas que el estudio de Walt Disney diseñó y que se basa en la obra literaria de Jeanne Marie Leprince de Beaumont, aunque la original es de Gabrielle de Villeneuve. Son muchas las adaptaciones cinematográficas (y televisivas) que ha tenido esta inmortal historia y nosotros, con motivo del próximo estreno de la película de acción real que protagonizan Emma Watson, Dan Stevens, Luke Evans, Ian McKellen, Ewan McGregor, Emma Thompson y Kevin Kline, queremos recordarla.

Hablar de La Bella y la Bestia es hacerlo también del Renacimiento de Disney en el mundo de la animación. Tras la muerte de Walt Disney y Roy O. Disney,  comenzó un pequeño calvario para la compañía. Las películas del estudio no tenían tanto éxito como se esperaba y la factoría se vio sumida en una profunda crisis. Sin embargo, el estreno de La Sirenita en 1989 y el posterior exitazo de La Bella y la Bestia en 1991, un año más tarde en España devolvieron al estudio la grandeza perdida y comenzaba una nueva era que terminó con Tarzán en 1999.

Oscar a la Mejor Película
Nominación a la Mejor Película

El mundo de la animación estaba en proceso de cambio y Disney necesitaba una revolución que llegó con el estreno de La Bella y la Bestia, película dirigida por Gary Trousdale y Kirk Wise. Es de las primeras películas en mezclar ordenador y animación tradicional para crear escenas nunca antes vistas. Esta romántica aventura fue la primera película de dibujos animados en ser nominada al Oscar en la categoría de Mejor película, junto con Bugsy, JFK, El príncipe de las mareas y El silencio de los corderos. Este hito sólo lo han igualado Up y Toy Story 3, aunque lo curioso de estos dos casos es que ya existía el Oscar a la Mejor película de animación. Además, La Bella y la Bestia fue el primer largometraje de animación que ganó el Globo de Oro en la categoría de Mejor película de Comedia o Musical. Luego repitió El Rey León.  

Bonjour, qué festín

Nos trasladamos hasta un pequeño pueblo de Francia a finales del siglo XVIII para vivir una aventura llena de duelos y hechizos, que está protagonizada por una heroína independiente y una bestia. Con un prólogo excepcional, que se ha convertido en una de las mejores escenas iniciales de la historia del cine, un narrador nos presenta el argumento de La Bella y la Bestia.

En una tierra lejana, un rico y apuesto príncipe vive en un hermoso castillo con todo lo que puede desear. Sin embargo, es egoísta, déspota y consentido. Una noche de invierno, una hechicera lanza una maldición que convierte al príncipe en una bestia y a todos los que viven en el castillo en diversos objetos del palacio. La única manera de que el príncipe vuelva a su forma humana es amar y ser amado antes de que caiga el último pétalo de la rosa encantada. 

Tras esta bonita escena que es narrada mediante vidrieras de estilo gótico y que nos deja atrapados, comienza la primera canción que nos presenta a Bella, una joven independiente y amante de los libros que se siente fuera de lugar y anhela descubrir nuevos mundos. Todos se ríen de ella por que no quiere casarse con Gastón, el más apuesto joven del pueblo y, además, creen que el padre de la chica, está loco. La Bella y la Bestia se estructura como si fuera un musical de Broadway, por lo que las canciones compuestas por Alan Menken y Howard Ashman no sólo sirven para expresar los sentimientos de los personajes en cada momento, sino que nos dan información vital para la trama y sus protagonistas. Gracias a ellas, se logra un ritmo perfecto, todo fluye y nos lleva en volandas hasta el apoteósico final. 

Personajes carismáticos que te encandilan para siempre

Bella y Bestia son los protagonistas de la película, pero no están solos en la trama y se rodean de un elenco espectacular de grandes personajes. Gastón es el villano. Muy diferente a otros de la factoría Disney, es un cazador engreído, capaz de manipular a la gente con tal de conseguir a Bella. Un tipo guapo y aparentemente gracioso. En cualquier otra película, sería el héroe a lo John Smith ya que es fuerte, apuesto y todo un galán, pero las apariencias engañan. Por supuesto, tiene un esbirro a su lado: LeFou, al que no le importa ser tratado de la peor manera con tal de servir a su amo.

“La sociedad hace lo bello, pero la belleza no lo es todo” - Disney (1991)

Gastón
Gastón y su ego

Si abrimos las puertas del castillo, tenemos cuatro personajes fundamentales para la trama: Ding-Dong, un reloj de péndulo que es el mayordomo de la Bestia y que respeta todas las ordenes de manera estricta. Lumière, el candelabro y mayordomo que hace de contrapunto de Ding-Dong. Es alegre, seductor y le gusta improvisar. La Sra. Potts, la tetera de porcelana del palacio, representa la sensatez y la madurez. Además, es el apoyo maternal que Bella necesita. Por último, tenemos a Chip, la pequeña taza con una esquina rota que es símbolo de ternura e inocencia. El pobre no se entera de nada.  

La Bella y la Bestia (1991)
Sra. Potts y Chip

No podemos dejar de hablar de Maurice, el padre de Bella que trabaja como inventor. Un personaje inteligente, protector con su hija, que desencadenará toda la trama de la película al caer en manos de la Bestia. Su encuentro con los personajes del castillo, casi al comenzar la película, nos da a conocer la personalidad de cada uno de ellos y nos deja entrever que el príncipe lleva demasiado tiempo solo por lo que no sabe relacionarse con los demás. 

Película de animación
Maurice y Lumière en el primer encuentro

Técnica al servicio de la animación

Ya os hemos contado que La Bella y la Bestia es una de las primeras películas de Disney en utilizar animación por ordenador y trabajar con CAPS, un sistema de digitalización a tinta y pintura para traspasar las animaciones tradicionales a ordenador. Esto permitía combinar los dibujos y escenarios para después realizar movimientos de cámara, crear múltiples planos o escenas en 3D. Este programa fue creado por Disney en colaboración con Pixar, por lo que los dos estudios de animación ya trabajaban codo con codo antes de que la compañía del ratón se fusionara con el estudio de la lámpara. 

La escena en la que es más evidente el trabajo con el ordenador es aquella que presenta el baile de Bella y Bestia en el salón Rococó del palacio. Fue la más elaborada de toda la película, no sólo por la técnica utilizada, sino también porque los ilustradores querían que el vals se viera lo más natural y realista posible. En ella, Bella y Bestia bailan en un espacio 3D simulado, mientras la cámara gira a su alrededor para después mostrar parte de la decoración del salón (dorados y querubines) y terminar bajando desde el techo hasta los personajes en un movimiento de cámara de "cabeza caliente", lo que nos genera una gran sensación de perspectiva y profundidad. 

No es la única escena espectacular de La Bella y la Bestia. Disney utilizó una gran variedad de recursos visuales como travellings o ángulos contrapicados que acentúan determinados momentos de la trama o rasgos de los personajes. A nivel de dibujo, podemos ver que los fondos están mucho más trabajados que en anteriores películas. Son más diversos y ricos. Los planos generales no llegan al nivel que tendrán en películas como El Rey León o El jorobado de Notre Dame, pero es un gran avance. En contrapartida, los primeros planos están muy detallados con una gran definición y fluidez.

Por último, Disney jugó con la iluminación para dar un tono dramático o alegre a cada escena. Durante casi toda la película, el castillo de la Bestia tiene un tono tenue y sombrío para reflejar la lúgubre vida del príncipe. Incluso la propia Bestia oscurece su pelo cuando se enfada. Por otro lado, en la canción ¡Qué festín! que interpreta Lumière, se utiliza todo un frenesí de colores para ofrecernos un maravilloso espectáculo de cabaret. Curiosamente, esta canción no se iba a interpretar para la Bella. Estaba pensada para que apareciera al principio cuando Maurice llega al castillo, pero finalmente se cambió para que tuviera mayor protagonismo. 

Una obra artística hecha cine 

Si hay algo que llama verdaderamente la atención en La Bella y la Bestia es la cuidada investigación que realizaron los directores de arte y todas las influencias artísticas que tomaron para diseñar la película. Al desarrollarse la trama en Francia, se tomaron como referencia muchos paisajes reales. El pueblo de Bella se basa en la arquitectura de Alsacia, mientras que el castillo de la Bestia se inspira en el Castillo de Chambord en el Valle del Loira. En su diseño para la película, se mezcló arte gótico, barroco y rococó.

Los artistas no sólo viajaron, también estudiaron algunos de los más grandes pintores del Rococó francés como François Boucher o Jean-Honoré Fragonard. De hecho, alguno de sus cuadros aparece decorando el castillo de la Bestia. Pero, no son los únicos, en varias estancias del castillo se pueden ver obras de Johannes Vermeer, Rembrandt o Francisco de Goya. Por último, los artistas se fijaron en los cuadros de bailarinas de Edgar Degas para realizar los movimientos de la Bella y que pareciera que estaba haciendo danza al andar.

Curiosidades de la película

Como os hemos dicho al principio, la película de animación no es la única adaptación que ha tenido La Bella y la Bestia a la gran pantalla. En 1945, el director Jean Cocteau realizó la primera versión cinematográfica de la novela francesa. Esta película añadió un argumento secundario, un pretendiente para la Bella que quiere matar a Bestia y quedarse con todas sus riquezas. La versión de Disney tiene muchos puntos en común con la de Cocteau, aunque no aparecen las malvadas hermanas de Bella que conspiran en su contra.

Walt Disney había intentado en los años 30 y 50 hacer una película de La Bella y la Bestia, pero no fue hasta el éxito de La Sirenita que el estudio se lanzó definitivamente a la piscina. En un principio iba a ser una cinta no musical y mucho más oscura con Gastón visitando un manicomio y la Bestia arrastrando el cuerpo de animales muertos, aunque finalmente se desechó la idea. Para realizar la película se hicieron más de 120.000 dibujos y 1.200 fondos pintados a mano. 

Son muchas las anécdotas que podemos contar de La Bella y la Bestia. Algunas os harán esbozar una pequeña sonrisa. Por ejemplo, ¿sabíais que Jackie Chan es la voz de la Bestia en la versión china? Sí, el reciente ganador del Oscar de honor al que conocemos más por pegar patadas, se metió en la piel del personaje de Disney. Patrick Stewart, el conocido profesor Charles Xavier de X-Men, estuvo muy cerca de aparecer en la película y hacer de Ding Dong. 

El Mago de Oz, Sonrisas y lágrimas o las obras de teatro de William Shakespeare fueron algunas de las influencias para el guión. No obstante, hay una escena en la que Bella y Bestia están leyendo Romeo y Julieta. Además, no podemos dejar de recordar las fuertes semejanzas de El Rey León con Hamlet. Por último, Bella es una de las tres princesas de Disney, junto a Cenicienta y Tiana, que no pertenece a la realeza. El personaje rompió muchos moldes ya que era una chica culta, interesada en la lectura, y a la que no le importaba lo que la gente del pueblo pensará sobre ella.  

La Bella y la Bestia
Esta escena está inspirada en Sonrisas y Lágrimas

Valoración

A pesar de algunos pequeños errores en la animación, propios de la época, la trama de La Bella y la Bestia sigue funcionando y dejando patente la gran ambición que tenía puesta Disney en este proyecto. La película es un ejemplo de narración clara y precisa con canciones ingeniosas, bonitas y ricamente orquestadas que se mezclan perfectamente con el argumento. Sus bailes, humor y romance no han perdido fuelle y siguen conquistando a todas las generaciones. Su banda sonora es una de las mejores de la historia del cine y la canción principal, que en la película interpreta Angela Lansbury en la escena del baile, una de las más recordadas y queridas. Y, por supuesto, La Bella y la Bestia es una de las mejores películas de animación de todos los tiempos. Méritos no le faltan. 

Valoración

Han pasado los años, pero la enorme calidad de La Bella y la Bestia es palpable en cada nuevo visionado. Con esta película Disney abrió un nuevo camino para el cine de animación. Su historia sigue encandilando a grandes y pequeños.

Hobby

93

Excelente

Lo mejor

Su belleza visual, estupendo ritmo, canciones, personajes...

Lo peor

El baile final es una escena reutilizada de La Bella Durmiente que choca demasiado con las animaciones del resto de la película.

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