Beware the Slenderman
Análisis

Beware the Slenderman de HBO - Reseña del impactante documental

Por Daniel Quesada
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Los creepypasta son una tendencia cada vez más importante entre los memes de Internet. El más famoso de ellos, el temible Slenderman, es el motor de este reportaje sobre un crimen real. El reportaje se estrena en HBO España el 24 de enero.

HBO no es solo una mina de series de éxito. También cosecha documentales realmente recomendables (ayer mismo os presentamos Blight Lights, sobre Carrie Fisher), como es el caso de este Beware the Slenderman, que se podría traducir como "cuidado con Slenderman". Con él, se crea una radiografía de la hiperexposición de la sociedad a las redes, de los miedos y motivaciones de los adolescentes, del mundo de las leyendas urbanas y, sobre todo, de lo rematadamente difícil que es ser padre. Si habéis entrado aquí porque creéis que el reportaje pretende mitificar o estilizar la figura de Slenderman, vais a sorprenderos... Pero tranquilos, porque será para bien, porque esta obra de Irene Taylor Brodsky pretende que, sobre todo, entendamos el contexto de las cosas.

Slenderman, el rey de los creepypastas

Si tienes más de 25 años, quizá el concepto de creepypasta no signifique nada para ti, pero es una de las tendencias sociológicas más interesantes de la actualidad. Los creepypastas son, básicamente, historias de terror que nacen y se extienden a través de Internet. Suponen una especie de versión 2.0 de las leyendas urbanas. Como suele pasar en estos casos, en ocasiones la creación de un creepypasta es intencionada, mientras que en otros se trata de deformaciones de otras historias. Slenderman nació a medio camino de ambas vertientes. Fue un chaval de nombre artistico Victor Surge quien creó al personaje en un concurso de Photoshop. Su idea: crear las típicas fotos trucadas en las que un siniestro personaje parece acechar en escenas tranquilas, a lo Cuarto Milenio.

Slenderman es un ser sin nombre real, tremendamente alto y desgarbado, vestido con traje negro y corbata roja y, sobre todo, sin rostro. Solo una tez blanca parece mirar al desafortunado que se tope con él. A partir de sus fotomontajes, la popularidad de Slenderman comenzó a expandirse a base de vídeos de fans (probad a buscar en Youtube supuestos encuentros reales con este monstruo y fliparéis), fan-arts, relatos y videojuegos (de dudosa calidad, todo sea dicho) como el Slender the Arrival que analizamos hace unos meses.

Beware the Slenderman

El propio documental comenta que es una suerte de concepción moderna del Hombre del Saco, pero que desde la perspectiva del adulto podemos estar percibiéndolo de forma diferente a los adolescentes. Parte de ellos pueden verlo no como alguien temible, sino como una especie de "ángel oscuro" que promete llevárselos de su angustiosa existencia. Si te pegan en el colegio, si no entiendes a tus padres o si, en general, la vida no parece diseñada para ti, quizá la solución sea que venga alguien y te lleve a un lugar diferente, oculto a la luz y alejado de lo que los demás llaman "mundo real". Esa es la terrible premisa que el documental pretende que entendamos. Es decir, quiere que, aunque pensemos que los adolescentes que piensan así están enormemente equivocados, intentemos ponernos en su mente para comprender por qué hacen lo que hacen.

Con esa idea se articula el verdadero leit motiv de Beware the Slenderman: la historia real de dos chicas que apuñalaron, con premeditación y ensañamiento, a su mejor amiga, solamente porque decían que Slenderman les obligaba a hacerlo si querían convertirse en sus seguidoras.

Beware the Slenderman

Los primeros minutos del documental (que, por cierto, dura casi dos horas) se centran en explicar los orígenes e influencias de Slenderman. ¿Acaso es tan diferente del cuento del Flautista de Hamelin, por ejemplo? ¿No es en el fondo otro meme más, al estilo del ice bucket challenge, que ha sabido viralizarse lo suficiente como para sobrevivir? Estos aspectos son comentados por folkloristas, sociólogos y sí, también pre adolescentes que se empapan a diario de esa nueva forma de cultura.

"Solo sé lo que me ha dicho Internet"

A partir de ahí, el discurso no se centra tanto en los misterios que rodean a Slenderman, sino que sigue el juicio y las confesiones de las dos muchachas, salpicadas por los testimonios de sus padres. En ese sentido, recuerda a la estupenda serie documental de Netflix Making a Murderer, pero en esta ocasión no hay una crítica al sistema judicial de EEUU, sino un intento de comprender cómo es posible que dos niñas aparentemente normales, alegres y creativas, llegaron a planificar algo tan terrible como intentar matar a su mejor amiga. Aquí es donde llegamos al que quizá es el único punto flaco del documental, ya que al principio se nos oculta deliberadamente cierta faceta personal de una de las chicas que resulta crucial para entender lo sucedido.

La directora hace algo de trampa en ese sentido, aunque con una finalidad: ya que Beware the Slenderman no incluye narración de ningún tipo, somos nosotros los que vamos sacando nuestras conclusiones sobre los hechos que se nos presentan. Hasta la mitad del metraje, uno puede pensar que la sobreexposición de los niños y adolescentes a Internet puede hacerles perder la noción de una vida saludable, de lo que está bien y lo que está mal y de que la gente "real", tangible, la que está a nuestro lado, no puede ni debe ser suplantada por los foros de Internet. No es que estos sean malos (el documental no pretende decir eso), pero sí puede ser malo que se sobredimensionen y se les otorgue un valor que no tienen. Vamos, como con todo en la vida.

Beware the Slenderman

Como digo, cuando nos acercamos a la recta final del documental es cuando de verdad entendemos el drama por el que pasan los padres de las chicas y ellas mismas. No vamos a comentarla aquí para no estropearos la experiencia, pero esa "clave" que se nos ha ocultado desde el principio da una vuelta completa a nuestra percepción de lo sucedido. No es que de repente las tesis anteriores dejen de tener importancia, pero se añade una capa más a la batería de aspectos sobre los que esta obra nos invita a reflexionar.

Así, cuando llegamos al cierre de la historia (que no lo es tanto, ya que las consecuencias judiciales del caso siguen activas en 2017), sacamos unas conclusiones que no esperábamos al comienzo del visionado, pero que saben poner las ruedecitas de nuestra cabeza a girar.

Beware the Slenderman
La verdadera tragedia del documental comienza en su segunda mitad.

Beware the Slenderman es un documental de nuestro tiempo, de una sociedad dividida entre padres que se criaron en otra cultura tecnológica y luchan por ponerse al día y unos hijos que no se sienten comprendidos. Eso siempre ha sido así, pero quizá ahora es más difícil de conciliar que nunca. No se busca el amarillismo, ni poner a los adolescentes como los malos, sino más bien todo lo contrario: forzarnos a pensar por qué somos tan diferentes.

Hay unos planos finales de unos fan-arts relacionados con las protagonistas que ponen los pelos de punta y resumen los puntos clave del film. Tenemos una responsabilidad para con nuestros hijos: pelear cada día para que sean felices, potencien su atoestima y, en definitiva, Slenderman no se los lleve, figuradamente por supuesto, al lugar equivocado.

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Si quieres conocer otras piezas imprescindibles que reflexionan sobre el mundo de los videojuegos, visita nuestro reportaje con los mejores documentales sobre videojuegos. ¡Son de obligado visionado!

Valoración

Seguramente no sea lo que esperas, pero aún así te dejará más que satisfecho e incluso te sorprenderá. Un ejercicio necesario de reflexión sobre las nuevas generaciones, sus motivaciones y los nuevos retos de la era digital.

Hobby

89

Muy bueno

Lo mejor

La cantidad de reflexiones interesantes que propone.

Lo peor

Oculta parte de la información a propósito al principio para forzar que nos conmovamos.

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