Cars 3
Análisis

Cars 3 - Crítica de la nueva película de Disney-Pixar

Por Raquel Hernández Luján
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Crítica de Cars 3, la nueva película de Disney-Pixar dirigida por Brian Fee protagonizada por el emblemático personaje animado Rayo McQueen.

¿Eres fan de la saga Cars? ¿Estás pensando llevar a sus hijos/primos/sobrinos al cine en cuanto estrenen Cars 3? ¡Normal! La primera fue un pelotazo y, aunque la segunda no la alcanzó ni de lejos, los peques no olvidan a un personaje como Rayo McQueen y querrán verlo de nuevo dándolo todo sobre el asfalto.

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La pugna no está desde luego solo en las carteleras sino en tooooodo el merchandising asociado a la película, que se consume con avidez. Y ahí es donde realmente demuestra volar como ninguno nuestro perspicaz coche de carreras.

Lou, el corto que acompaña a la película

Lou es una joya. Compagina la sensibilidad hacia el candor de la infancia, con la imaginación y es una virguería de animación. Dave Mullins dirige este cortometraje producido por Dana Murray en el que nos introducimos en el patio de recreo de una escuela.

J.J. es un abusón que pretende estropearle el recre a sus compañeros y que no duda en robarle o estropearle los juguetes a los demás. Sin embargo, Lou, un objeto viviente que se esconde en el cajón de "objetos perdidos" del colegio, trata de evitar que los niños sufran algún daño y de paso le devolverá a J.J. la capacidad para relacionarse con respeto y amabilidad.

Lou es un ser formado por muchas cosas o por muy pocas que ante nosotros se deshace y recompone de distintas formas pero que a fin de cuentas está compuesto por aquello hacia las que sentimos pertenencia. Por eso el concepto del corto es tan chulo: porque está en todas partes y en ninguna a la vez. Te da pena que termine... Aquí os dejo un clip del comienzo:

¿De qué va Cars 3?

Al comienzo de Cars 3 Rayo McQueen sigue siendo el mejor coche de carreras del mundo, pero ahora que es uno de los más veteranos del circuito, debe demostrar a todo el mundo que aún puede ganar una gran carrera y que no necesita jubilarse. En esta ocasión, el famoso bólido de carreras tendrá que enfrentarse a una nueva generación de corredores más jóvenes, potentes y veloces, que amenaza con cambiar el deporte de su vida. Entre ellos está el competitivo y revolucionario Jackson Storm, que no se lo pondrá nada fácil.

Para lograr su objetivo y alcanzar el podio, contará con una nueva entrenadora: Cruz Ramírez, una joven y avispada coche de carreras de color amarillo que ayudará al protagonista en el duro mundo de la competición. Junto a McQueen también estarán sus amigos de siempre de Radiator Springs, como la grúa Mater, su novia Sally y el dueño del taller de coches Ramone.

Esta secuela está dirigida por Brian Fee que debuta en la dirección después de trabajar en el departamento de arte para películas como WALL·E. Batallón de limpieza (2008) y Ratatouille (2007). En la versión original del filme, el actor Owen Wilson vuelve a poner voz a Rayo McQueen. 

Fernando Alonso participa por segunda vez en el doblaje de Cars, como hizo en la segunda película de Rayo McQueen (en la primera apareció Michael Schumacher). El piloto asturiano le ha prestado su voz al asistente electrónico personal que usa Cruz. En su versión alemana será Sebastian Vettel la voz del asistente mientras que en inglés, se escuchará a Lewis Hamilton.

¿Es Cars 3 apropiada para los peques?

Está claro que la franquicia no está en la cresta de la ola de la casa Pixar, que sin ir más lejos ha tenido dos exitazos recientes que son dignos de mención como Del revés y Buscando a Dory. Cars juega en otra liga y sigue siendo lucrativa, pero tengo una buena noticia: es la mejor de la trilogía por encima de Cars (2006) y Cars 2 (2011), con personajes bien delimitados, una trama interesante y un desenlace a la altura.

También es cierto que es la más adulta ya que por su temática y sus intenciones reivindica a la vieja escuela y habla del relevo generacional, pero sin lugar a dudas, cumple con su cometido de desplegar un acabado visual arrollador en pantalla que engancha con facilidad.

Es vistosa, colorista, está bien rematada y tiene buenas intenciones respecto a la evolución lógica de los personajes. A nivel técnico es un deleite ver el acabado de las texturas, los escenarios hiperrealistas de los circuitos de carreras y los ágiles movimientos de cámara para capturar la adrenalina.

Hay también un fortísimo componente de nostalgia. Las carreras de coches están muy lejos de mi campo de especialización, soy una verdadera profana, pero la cinta exuda pasión por la velocidad, por las escuderías, por los entresijos de un mundillo lleno de pequeños detalles. Es algo presente a lo largo de todo el metraje: las tipografías de los carteles antiguos, los anuncios, la herrumbre en las carrocerías añejas... Y también los últimos adelantos en el campo de la tecnología: los simuladores, la incorporación de la inteligencia emocional en los entrenamientos, el tratamiento de los medios de comunicación con datos precisos...

Particularmente yo he echado de menos en el argumento de Cars 3 un enfoque más lúdico en algunos momentos puntuales para los pequeños: creo que les seguirá gustando más la primera entrega mientras que es probable que los adultos valoren mejor ésta. Le faltan momentos de diversión y gags humorísticos con los que meterse en el bolsillo a los niños y puede que les resulte demasiado compleja en algunos momentos.

No hay un villano como tal, lo que se agradece, es más una cuestión de superación personal en clave de road movie y para hacer este viaje recorremos lugares emblemáticos de Estados Unidos, lo que también le da un fuerte carácter identitario a la película. Algo que los enanos tampoco podrán valorar en su justa medida, salvo que sean especialmente espabilados.

En fin Cars 3 va a arrasar como estreno veraniego, pero al menos tiene sustancia más allá de su razón de ser dineraria: no solo está pensada para vender sino, valga la redundancia, está pensada para hacernos pensar. Y solo por eso ya merece la pena pagar la entrada. Es una buena propuesta familiar con valores interesantes de trasfondo como que no todo es ganar a cualquier precio y si ya pillas la metáfora pugilística con el guiño a la saga Rocky, puede que te sorprendan las capas que tiene una (en apariencia) sencilla película de animación.

Valoración

Lejos de las grandes producciones de Pixar, esta tercera entrega de Cars le da un buen final a la saga y consigue, al menos, consolidarse como la menos aburrida de todas ellas y la que mejor entiende el mundo de la F1.

Hobby

70

Bueno

Lo mejor

La calidad de la animación y las reflexiones que hay a lo largo del metraje. Es bastante adulta, menos infantil que las anteriores.

Lo peor

Le falta sentido del humor, algo más de acción y le sobra la escena postcréditos. Puede que aburra un poco a los peques.

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