Análisis

Cine de ciencia ficción: La Cosa

Por Adrián Álvarez
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La Antártida es uno de los sitios más pacíficos del mundo: expediciones de todos los países dejan a un lado sus diferencias en aras de la investigación. Pero la tranquilidad se rompe para una expedición norteamericana que descubrirá dos cosas terribles: la primera, que no estamos solos en el Universo; la segunda, que el alienígena podría ser cualquiera de ellos... 1982 - DIRIGIDA POR John Carpenter - PROTAGONIZADA POR Kurt Russell, Wildford Brimley, T.K. Carter, David Clennon, Keith David, Richard Dysart, Donald Moffat, Charles Hallahan, Peter Maloney, Richard Masur, Joel Polis, Thomas G. Waites.

La cosa arranca con un perro que corre a través de la nieve, perseguido por un helicóptero. Uno de los ocupantes se encarga de disparar al animal, primero con un rifle y luego con granadas, en un acto de locura y desesperación difícilmente comprensible. Para cuando La Cosa llega al final, no sólo entendí a los frustrados cazadores, sino que deseé aún menos que tuvieran éxito, sólo porque me perdería una de las mejores películas de John Carpenter

Como un guante de carne forjado en el espacio

Protagonizada por Kurt Russell en el papel del piloto R. J. MacReady, La cosa fue una nueva adaptación de la novela corta ¿Quién está ahí? de John W. Campbell, más fiel que la película de 1951 El enigma de otro mundo, de Howard Hawks. Cuenta la historia de cómo una forma de vida alienígena, capaz de asimilar a cualquier ser vivo e imitar su comportamiento, se infiltra en una base de investigación de la Antártida. Sólo MacReady, con su férrea determinación y su carácter cínico y resolutivo, se alzará como un líder capaz de poner en jaque a un alienígena capaz de exterminar la vida en el planeta en sólo veintisiete horas.

Se trata de una historia paranoica, donde el enemigo puede ser cualquiera gracias a la puesta en escena de John Carpenter, que juega con las escenas de transición y con el comportamiento errático de unos hombres que caen en la locura. ¿Quién puede ser un alienígena?, se preguntan unos a otros. Como un trilero, el director mueve a los personajes de un lado a otro hasta que tampoco el espectador puede responder con seguridad a la pregunta. Además, exprime al máximo el formato panorámico de la pantalla, haciendo que cada estancia de la base sea reconocible y, llegado cierto punto, amenazante.

Poco a poco se construye el suspense, apoyado siempre en la partitura del siempre eficaz Ennio Morricone, y se libera la tensión en escenas de horror orgánico que cuesta describir con detalle: hay que verlas para creerlas. Hay que concederle el mérito a Rob Bottin (años después, diseñaría Robocop), cuya mezcla de efectos mecánicos y látex se echa de menos a día de hoy, en la era de los efectos especiales digitales arrojados con descaro al rostro.

Una producción difícil para un clásico... de videoclub

Seamos claros: no hay personajes tan definidos como MacReady, peaje que hubo que pagar para dinamizar la película, pero que se solventa con la atención a pequeñas diferencias entre ellos que ayuda a verles como algo más que víctimas. Y acusa pequeñas caídas de ritmo, propias de una producción accidentada. Pero poco importa ante el gran punto fuerte de La Cosa, que la emparenta con otros clásicos del género como Alien: no hay reglas para la forma del alienígena. En un momento puede ser un perro y al siguiente un ser humano, o algo absolutamente desquiciado como una cabeza-araña. Cada aparición se convierte en una desagradable sorpresa. 

No siempre fue una gran película, de todos modos. En 2013 se publicó un artículo de cómo Carpenter convirtió una sencilla película de terror en una obra de autor: cómo vio el primer montaje de la película y no le gustó nada, quitando todo aquello que fuera poco útil, rodando escenas adicionales para dejar claro el peligro que supone una forma de vida tan hostil y potenciando el personaje de MacReady hasta convertirlo en un líder muy a su pesar. Una lección de cómo hacer cine que si manejáis inglés no os deberíais perder. 

¿Y cómo se saldó en su época un ejercicio cinematográfico tan sobresaliente? Con un rotundo fracaso de taquilla que, sumado al complicado rodaje que tuvo la película, cerró las puertas de los grandes presupuestos a John Carpenter. Podemos achacarle varios motivos, pero el principal es que tan sólo un mes antes, E.T. El extraterrestre (Steven Spielberg) había convencido al público de que los alienígenas eran potencialmente buenos, y nadie quiso ver una experiencia terrorífica y visceral que les convenciera de lo contrario.

Como es normal en Carpenter, fue el videoclub el que salvó la carrera comercial de La Cosa, convirtiéndola en el clásico de culto que es a día de hoy, y que ha generado una adaptación en forma de videojuego y una precuela, estrenada en 2011, mucho mejor de lo que a algunos les gustaría reconocer.

Una última curiosidad, que sólo deberíais leer si ya habéis visto la película: John Carpenter hizo unas declaraciones respecto al final, y la posibilidad de que la criatura siguiera viva o no. Sólo tenéis que fijaros en el vaho… 

Otros clásicos de la ciencia ficción

No todos los alienígenas quieren asimilarnos. Hay películas en las que cuesta encontrarlos y otras en las que ni hacen falta. Sea como sea, encontraréis otros muchos clásicos en nuestro recopilatorio especial de ciencia ficción.

Valoración

Un clásico de pleno derecho, una de las mejores películas de John Carpenter y un viaje al abismo que acusa pequeños fallos de ritmo y alguna inconsistencia.

Hobby

89

Muy bueno

Lo mejor

La ambientación, todo lo relacionado con la Cosa, Kurt Russell y John Carpenter a tope.

Lo peor

Tira de fórmula: los personajes nunca hacen piña y así pasa...

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