Análisis

Cine de ciencia-ficción: crítica de Hijos de los hombres

Por Raquel Hernández Luján
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ARGUMENTO: En Hijos de los hombres la Humanidad se enfrenta a la mayor amenaza de todos los tiempos: la esterilidad de las mujeres. El mundo se estremece cuando la persona más joven de la Tierra fallece: era un joven de 18 años. Theo, un exactivista es contratado para proteger a una mujer, la más buscada por todo el mundo.2006 - DIRIGIDA POR: Alfonso Cuarón - PROTAGONIZADA POR: Clive Owen, Julianne Moore, Michael Caine, Chiwetel Ejiofor, Peter Mullan, Danny Huston, Claire-Hope Ashitey, Pam Ferris y Charlie Hunnam.

En agosto del año pasado os presentamos un reportaje en el que repasábamos algunos de los futuros más desoladores que nos brindaba el mundo del cine y entre ellos, era ineludible, tenía que estar el director de Gravity con su film Hijos de los hombres, una apocalíptica cinta que nos dejó sentados de culo a más de dos en 2006.

El punto de partida es para echarse a llorar, seguramente porque no nos resulta especialmente alocado: nos encontramos en el Londres de 2027 y el mundo está siendo arrasado por guerras, la contaminación y el terrorismo nuclear. Se desconoce el motivo por el que los hombres han perdido la capacidad de procrear porque parece ser que todas las mujeres del planeta se han vuelto estériles.

La noticia de la muerte del hombre más joven del mundo, un muchacho de 18 años, es un jarro de agua fría para una población que ve cómo su futuro se consume sin remedio: no hay esperanza de subsistencia y la naturaleza parece habernos condenado a una penosa extinción.

Un mundo atroz sin las voces de los niños

Todas las naciones se hallan en un desorden social absoluto o han caído y Gran Bretaña, regida por un gobierno autoritario, recluye a todos los inmigrantes en ciudades miserables y ghettos apartados del resto de la población. Para colmo de males, reparten Quietus, un medicamento para suicidarse sin dolor.

Theo Faron (Clive Owen), un burócrata medio alcohólico, encontrará un motivo para vivir y para tener esperanza cuando le sea encomendada la misión más descabellada y decisiva para determinar el futuro de su propia especie. Unos magníficos (como siempre) Julianne Moore y Michael Caine comparten cartel con el actor inglés que deberá encontrar al grupo Proyecto Humano, puede que la última baza que pueda jugar para despojarse de su aciago futuro.


Cuando el azar vence a la fe

La película no podría ser más estremecedora si tenemos en cuenta su reflejo en la realidad: las mujeres hoy en día encuentran más dificultades para concebir, el medioambiente se deteriora inexorablemente y el envejecimiento de la población es un problema que nos está afectando ya de forma directa. Pero Cuarón no se queda en la superficie de estas cuestiones, ni mucho menos, y dota a la película, que adapta la novela de la escritora británica Phyllis Dorothy James, de una personalidad propia gracias a la fotografía, el uso del sonido y la minuciosa elaboración de un plan de rodaje fantástico.

¡Quién diria que el guión está escrito por cinco personas! En esta tarea se unieron a Cuarón, Timothy J. Sexton, David Arata, Mark Fergus y Hawk Ostby y hay que decir que la cohesión del libreto es digna de elogio porque no se perciben fisuras.

Hay por ejemplo una perfecta comunión entre la falta de fe personal del protagonista, que arrastra su propia miseria personal, con la de la Humanidad entera, que solo piensa en aniquilarse y ambas cosas se reflejan en la luz, que habitualmente nos muestra ocasos, noches y ambientes grises.

La desesperanza se muestra en el aspecto ruinoso de todo, en el pobre estado en el que se vive la agonía de saber que no hay un futuro. El trabajo de fotografía de Emmanuel Lubezki es intachable porque consigue que incluso en medio de la decadencia, se abra paso una belleza lánguida. Exactamente igual que cuando miras a través de un cristal roto.

Solo hay breves reductos para un humor intranquilizador, el del personaje del hippie Jasper al que da vida Michael Caine, exhistoreista que retrataba desde la parodia la política y que vive al margen de la sociedad cultivando marihuana. Hay toda una forma de entender la vida alrededor del personaje y alusiones directas a fenómenos sociales como la oposición a la Guerra de Irak que laten con fuerza en el sustrato de sus intervenciones en la película (el antibelicismo, el respeto por la naturaleza, la vida al margen de la sociedad...).

El llanto de un niño puede acallar los rifles de asalto

Hijos de los hombres deja muchas imágenes para el recuerdo. Aunque pasen los años se te quedan clavadas en alguna parte del cerebro por la intensidad emocional que suscitan. Una de ellas es la metáfora más bonita de la película, cuando vemos a la primera mujer que se queda embarazada en dieciocho años entre vacas: la maternidad, el sentimiento de protección para con el nonato, la lactancia como fuente de primer alimento, la responsabilidad de conseguir que esa criatura sobreviva... La fuerza del plano es arrolladora.

Qué decir de los planos secuencia que se marca Cuarón. Parece que los hubiéramos descubierto en Gravity, porque son muy largos, porque simulan la ingravidez con toda la dificultad técnica que todo ello implica, etc. pero hay varios momentos en esta cinta que son excelentes en cuanto a planificación del rodaje y diseño de producción: el ataque al coche en el que Theo y sus compañeros viajan, narrado desde el interior del vehículo y otros dos más.

El primero le encantará a los jugones, porque verdaderamente es un plano secuencia en semisubjetiva que te hace sentir como en un videojuego, solo que de una forma tremendamente realista. En él Theo debe rebasar trincheras, arrastrarse y esquivar balas hasta volver a alcanzar a la mujer a la que debe proteger. No os llevéis a engaño, no se trata de un héroe épico, ni de una situación grandilocuente, sino de un hombre atrapado entre el fuego tratando de salir adelante. Clive Owen hace un gran trabajo retratando a un tipo corriente con una misión herculiana.

El segundo, aquel en el que la dignidad de la vida se abre paso, durante unos instantes, entre la violencia. Los tiros se paralizan, las personas quieren ver el milagro y por un momento, porque solo es un momento, saben apreciar el valor de una vida antes de seguir eliminándolas.

Hijos de los hombres te retuerce las entrañas porque no te permite buscar culpables de nuestro futuro más allá de nosotros mismos. Somos los que generamos nuestros propios problemas: la degradación medioambiental, el control de los flujos migratorios, las guerras de poder... Nos hemos abocado a un infausto destino y nos lo merecemos. La debilísima esperanza a la que podemos aferrarnos se queda flotando en el aire, entre la bruma, en forma de nana. 

¿Tienes más ganas de ciencia-ficción?

Hay muchas historias sobre las que queremos hablarte y películas que puedes descubrir o bien redescubrir en nuestro especial de ciencia ficción. Estamos repasando auténticos clásicos, ¿te animas?

Valoración

Hijos de los hombres es una excelente adaptación y una llamada de atención: profunda, dolorosa, sincera, eriza el vello de la nuca. Hay mucho talento reunido delante y detrás de la cámara.

Hobby

90

Excelente

Lo mejor

Los planos secuencia de Cuarón, la verosimilitud de la historia y los personajes.

Lo peor

Gran parte del metraje es una huida, lo que hace que la película sea extenuante.

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