Análisis

Cine de ciencia-ficción: crítica de El origen del planeta de los simios

Por Raquel Hernández Luján
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ARGUMENTO: El origen del planeta de los simios es la precuela de la cinta del 68 de Franklin J. Schaffner. Will Rodman es un joven científico que busca un tratamiento para el Alzheimer experimentando en chimpancés. Uno de ellos, César, es adoptado por él y pronto revela ser un verdadero prodigio al experimentar un incremento en su inteligencia impresionante.2011 - DIRIGIDA POR: Rupert Wyatt - PROTAGONIZADA POR: James Franco, Andy Serkis, Freida Pinto, Brian Cox, John Lithgow, Tom Felton, David Oyelowo, Tyler Labine, Jamie Harris y David Hewlett.

La novela distópica escrita en el 63 por el novelista francés Pierre Boulle saltó a la gran pantalla protagonizada por Charlton Heston cinco años después. El planeta de los simios es uno de los grandes clásicos de la ciencia-ficción, mil veces emitido en televisión y parodiado otras tantas. Como bien recordaréis la historia nos presentaba al astronauta George Taylor que, junto a su tripulación, se ve obligado a realizar un aterrizaje forzoso en un planeta habitado por simios inteligentes. Y, precisamente, la escena final, que es la que da sentido a la película, difiere por completo del libro... ¡qué cosas!

 

Hubo cuatro secuelas consecutivas de mucho menor calado que se estrenaron consecutivamente del 70 al 73 además de dos series de televisión que se emitieron en el 74 y el 75, así que inauguró una franquicia de lo más lucrativa.

 


 

Era inevitable que, entrados en el siglo XXI, la época dorada de los remakes y los reboots, alguien despertaría a la bestia tratando de recuperar la historia. Fue Tim Burton quien, en 2001, alumbró una nueva relectura de la novela en El Planeta de los Simios que difería de la novela de forma notable y tuvo un éxito más bien escaso. Muchos consideran de hecho que es una de las peores películas del realizador al alejarse por completo de su particularísimo estilo personal.

Expectativas escasas, sorpresa inesperada

Disculpad el largo preámbulo, pero creo que es interesante para introducir El origen del planeta de los simios, una película que, en lugar de escarbar en lo ya planteado, realiza una interesante maniobra para contarnos, a modo de precuela, cómo llegaron los simios a dominar su planeta desarrollando todo su potencial intelectual.

 

Rupert Wyatt reclutó en 2011 a James Franco, Brian Cox, Freida Pinto, John Lithgow y a Andy Serkis para poner en pie esta interesante propuesta articulada por los guionistas Rick Jaffa y Amanda Silver (que se encargaron del primer tratamiento del guión de Jurassic World y están vinculados a Avatar 3) y el resultado fue inesperadamente satisfactorio. Hablando en plata, nadie esperaba demasiado de la cinta, así que sorprendió mucho tanto su planteamiento como su desarrollo.

 


 

La película por un lado conseguía tender un puente respetuoso con la novela contándonos los hechos que llevaron a los simios a convertirse en seres inteligentes y nos regalaba de paso a uno de los personajes más interesantes de los últimos tiempos, creado en base a las capturas de movimiento de Andy Serkis, el hombre que dio vida a Gollum en las sagas de El señor de los anillos y El hobbit. Nos referimos a César

 

Hablar de esta película es contar cómo un ser animado por ordenador puede generarte mayor empatía que las personas de carne y hueso de tu propia especie, y esa clase de proezas suceden en contadas ocasiones.

Simio-lo-dices, no me lo creo

Si habéis tenido el placer de ver Project Nim, una película documental del mismo año que versa acerca de un chimpancé que es adoptado por una familia de investigadores para comprobar si eran capaces de hacerle desarrollar habilidades "humanas" como el lenguaje de signos, veréis que tiene importantes concomitancias con esta película. Por desgracia, éste es un caso real, pero la historia que late en el fondo es similar: la increíble decepción de un ser al que se le ha dotado de una mayor consciencia de sí mismo cuando se da cuenta de la pretotencia humana y del trato deleznable que le procura al resto de los animales.

En esta película es James Franco quien, en el curso de su investigación para desarrollar una cura contra el Alzheimer que sufre su propio padre, prueba en simios un retrovirus genéticamente modificado que parece aumentar su capacidad intelectual de forma exponencial. Sin embargo, una mutación desconocida les afecta haciendo que se vuelvan violentos, lo que hace que el experimento llegue a su fin y los sujetos sean eliminados. Incapaz de matar a un bebé chimpancé, el científico lo adopta, pero éste hereda de su madre su inteligencia y aprende con rapidez.

Tras generar un altercado, César, que ha ido creciendo a lo largo del tiempo, es recluido en una instalación para primates en la que es tratado con crueldad, pero también entra en contacto con otros simios de su especie y de otras distintas demostrando su capacidad de liderazgo sobre el grupo.

Al tratar de crear una cepa más poderosa del virus, el investigador desconoce que está abriendo la caja de Pandora: no sólo es más efectivo sino también mortal para los humanos. Las fichas están sobre la mesa.

El espectro técnico de la película

A la hora de recrear a los simios inteligentes siempre se había optado por las prótesis y el maquillaje además del vestuario. De hecho la cinta de Schaffner del 68 ganó un premio honorífico en los Oscar al mejor maquillaje, ya que la categoría como tal todavía no se había creado aún. En concreto la producción destinó un 17% del presupuesto a esta partida.

Pues bien, El origen del planeta de los simios optó por una solución que podría haber sido suicida, pero que dio un resultado muy bueno: crear mediante tecnología CGI de captura de movimiento al plantel de primates. El trabajo de Serkis fue muy bueno porque sus expresiones faciales y sus movimientos pudieron capturarse mediante sensores y darle a su personaje una profundidad inaudita.

Wyatt se deshizo en elogios hacia él: "Andy Serkis aportó mucho a la película. Es el Chaplin de nuestra generación. Es uno de los pocos actores que domina plenamente la técnica de la realización por captura de movimientos, porque comprende perfectamente su potencial, su fuerza y todo lo que a través de ella puede crearse. Ciertos actores tienen miedo de esta técnica porque piensan que los priva de una interpretación verdadera, mientras que sucede todo lo contrario".

Pero es que además, como explicó en su día Joe Letteri, el supervisor de los efectos especiales, "por primera vez, los actores que interpretaban a los primates han sido rodados en decorados verdaderos al mismo tiempo que interaccionaban con James Franco o Freida Pinto, lo que permitió eliminar la barrera entre los efectos especiales. El rodaje se parecía al de una película convencional. Después añadimos todo el trabajo de tratamiento visual".

Vale, no es una película perfecta, y para más de dos el final será de corte demasiado blockbuster, pero tiene dos grandes aciertos: desplazar el foco de los humanos hacia el punto de vista de los simios, y en concreto, el de César, y desarrollar su evolución hacia una postura de ataque y rebelión con buen tino. Peter Chernin, el productor lo expresaba así: "El hecho de que César sea el personaje central y que la historia sea contada desde su punto de vista, marca un cambio radical con relación a otras películas de la serie".

A mi modo de ver, El origen del planeta de los simios es una de esas películas de ciencia-ficción que marca un antes y un después desarrollando nuevas técnicas, innovando y empujando al cine un peldaño más arriba para lograr verosimilitud y su mensaje está más vivo que nunca, ¿hasta dónde es capaz el ser humano de jugar a ser Dios? ¿Acaso somos tan engreídos que no comprendemos que nos pasará factura? Y ahora a esperar la continuación, porque no creo que El amanecer del planeta de los simios vaya a dejarnos indiferentes...

¿Tienes más ganas de ciencia-ficción?

Tenemos muchas otras historias fantásticas que contarte. Si quieres conocer otras películas del género que no deberías perderte, visita todas nuestras críticas del especial de ciencia ficción.

Valoración

Una muy acertada precuela de El planeta de los simios cuya segunda parte esperamos ya con ganas. Wyatt sorprendió positivamente creando un personaje principal que atrapa la atención de forma vigorosa.

Hobby

84

Muy bueno

Lo mejor

César, César y César, ¡qué bien se muestra su evolución!

Lo peor

Conocemos la historia, sabemos a dónde nos lleva el guión, pero el viaje merece la pena.

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