Análisis

Cine de ciencia ficción: Crítica de Star Wars (La guerra de las galaxias)

Por David Martínez
-

ARGUMENTO: Luke Skywalker se une a la Alianza Rebelde para rescatar a la princesa Leia Organa. En su periplo se encontrará con el Caballero Jedi Obi Wan Kenobi, que le iniciará en los caminos de la Fuerza y con los contrabandistas Han Solo y Chewbacca, que se convertirán en amigos inseparables. La nota cómica corre a cargo de los androides R2D2 y C3PO, que ya serían una constante en toda la saga. 1977 - DIRIGIDA POR: George Lucas - PROTAGONIZADA POR:  Mark Hamill, Harrison Ford, Alec Guinness, Carrie Fisher, Peter Cushing, David Prowse, Peter Mayhew, Anthony Daniels, Kenny Baker.  

ACTUALIZADO (25/5/2015): Hoy se cumplen 38 años del estreno de La Guerra de las Galaxias, y nosotros aprovechamos para publicar de nuevo su análisis, y disfrutar con todo lo que nos enseñó Star Wars

ORIGINAL (29/7/2014): Voy a empezar mi crítica de La guerra de las galaxias (que es como se llamaba en su estreno, nada de Star Wars ni Episodio IV y mucho menos Una nueva esperanza) con una advertencia: no soy objetivo en absoluto. Para mí, se trata de algo más que una película; es una historia con la que crecí, con personajes que me educaron y momentos que todavía me ponen los pelos de punta, no por lo que ocurre en la cinta sino por el significado especial que guardan para mí. Dicho esto, seguro que a nadie le sorprende que sea una de las películas mejor paradas de nuestro especial de cine de ciencia ficción, aunque resulte inocente y los efectos especiales ya se hayan visto sobrepasados. Volved por un momento a vuestra infancia, y a cómo la respiración de Darth Vader nos hacía tragar saliva.

El estreno original

No voy a hablar de la repercusión que tuvo Star Wars en 1977, porque para eso ya realizamos un reportaje especial en nuestro apartado Universos de ficción. Es mejor pensar en que los astros se conjuraron para que George Lucas orquestara una película que se adelantó a su tiempo. De hecho, cuando se la mostró a sus amigos (entre los que se encontraba Francis Ford Coppola) sólo Steven Spielberg supo que la película tenía un potencial enorme, los demás no entendieron esa mezcla entre las historias de samurais, el viaje del héroe y los combates aéreos de la Segunda Guerra Mundial.

La principal influencia de Star Wars es la película La Fortaleza Escondida de 1958, dirigida por Akira Kurosawa. De ella se tomó la idea de un grupo de héroes motivados por el oro (incluida una pareja cómica de la que evolucionaron C3PO y R2D2) que ayudan a una princesa a atravesar las líneas enemigas. Sin embargo, el tono futurista del film lo hizo mucho más universal: Luke Skywalker, Han Solo o la pincesa Leia no estaban sujetos a los arquetipos de ningún lugar, lo mismo podían haber salido de una novela de caballería que de un western.

Los caballeros Jedi, guardianes de la paz en el universo, y el respeto reverencial a sus armas, los sables de luz, también parecen tomados del Japón medieval, así como el diseño de Darth Vader (la máscara y el casco parecen el kabuto y el mempo de un malvado shogun). Y sin embargo, Lucas introdujo otras variables, que perfeccionaban el argumento: la rebeldía juvenil y la pasión por la velocidad, que también estaban en American Graffitti, y un tributo a los héroes de la Segunda Guerra Mundial (las armas de los stormtrooper, las batallas espaciales, los uniformes imperiales...). Con esta combinación -y unos excepcionales efectos especiales- consiguió meterse a toda una generación en el bolsillo. 

Por supuesto, hay muchos más factores que influyeron en el éxito de Star Wars. Lucas se inclinó por una banda sonora clásica, en lugar de optar por la electrónica, tan de moda a finales de los años 70, y acertó de pleno con la elección de John Williams, que  ya había destacado unos años antes con el score de Tiburón. También recuperó el tono pulp de las series de los sábados por la mañana (las que se emitían en EE.UU.) como Flash Gordon, y las peleas con espada de clásicos de aventuras, como Robin Hood o El Temible Burlón. Y entonces, se apagan las luces...

La música retumbaba en nuestros oídos y empezábamos a leer unas letras que cabalgaban hacia el espacio. Nada que nos avisase de lo que venía después: 121 minutos de pura evasión, desde que un destructor imperial sobrevolaba la sala de cine hasta la entrega de medallas en la sala del trono.  La interpretación de Alec Guinness consiguió que nos creyésemos la existencia de la Fuerza "un campo de energía mística que nos rodea, penetra en nosotros y mantiene unida la galaxia" y las secuencias con alienígenas, como la cantina de Mos Eisley, nos hicieron soñar con lugares lejanos y misteriosos.

Todos los chicos nos enamoramos de la princesa Leia, ya que por aquel entonces no era nada común encontrar un personaje femenino capaz de defenderse y "dar caña" a los héroes, y nuestras amigas -lo sé de buena tinta- hicieron lo propio con Han Solo. Es cierto que Luke era un panoli, pero a quién no le enternece la secuencia en que mira los soles gemelos de Tatooine. Y Lucas consiguió estar acertado también en las dosis de humor, a cargo de la pareja robótica y los comentarios de Han Solo y de ingenuidad. Hasta el uso de las cortinillas durante el montaje resulta entrañable, aunque recuerde a un vídeo doméstico. 

Se puede repasar minuto a minuto la película para encontrar algo que nos haya marcado: el grito de los jawas, la primera vez que el Halcón Milenario salta al hiperespacio, la destrucción de Alderaan o el asalto final a la Estrella de la Muerte.  Pero ya os advertí que no iba a ser objetivo, así que me quedo con la secuencia en que Vader cierra los dedos y casi estrangula a uno de sus generales demostrando que "el poder de esta estación espacial es insignificante comparado con el poder de la Fuerza". 

Desde luego, se trataba de una obra redonda, que sólo se podía mejorar con una secuela más oscura... no, me temo que una crítica no está completa si no hablamos de las reediciones, con cambios para todos los gustos.

La edición especial

Lucas decidió reestrenar la película en cines en 1997. Para ello no se conformó con limpiar la imagen, mejorar el sonido envolvente (el sistema DTS para las salas había sido una invención de Lucasfilm en 1991) y recuperar alguna secuencia que se había quedado en la sala de montaje, como el encuentro entre Luke Skywalker y Biggs Darklighter antes del asalto final. También se añadieron efectos digitales en las secuencias de Tatooine -el sandcrawler de los jawas, los dewback imperiales y la visita a Mos Eisley- las explosiones de Alderaan y la Estrella de la Muerte, y en el asalto final (con más naves rebeldes en el espacio). Hasta aquí, todo bien ¿verdad?

Sin embargo Lucas se había vuelto más puritano con el paso del tiempo y quiso que Greedo (el rodian que arrincona a Han Solo en la cantina) disparase primero. El efecto es forzado, confuso, y además le quita parte de su personalidad a nuestro contrabandista favorito. El otro gran error de esta edición especial es recuperar el encuentro con Jabba (a través de CG). La tecnología no permitía recrear al Hutt de una forma creíble, y se notaba el "pastiche" cuando la criatura estaba muy cerca de Han Solo. Además, ya que la escena se había rodado con una persona, hubo que hacer que Solo pisase la cola al pasar por detrás del personaje, como si subiese un escalón... decididamente "no eran los androides que buscábamos". Pero aún había una esperanza.  

La edición Blu Ray

El lanzamiento de la trilogía original en DVD y después en Blu Ray consiguió arreglar alguno de los desaguisados de la edición especial. Aparte de una calidad de imagen superior, Lucas decidió incluir pequeñas modificaciones que no aportaban demasiado a la narrativa y que molestaron a algunos fans. En primer lugar, se añadieron unas rocas a la secuencia en que R2D2 se esconde de los jawas en el desierto de Tatooine, se cambió el sonido con que Obi Wan Kenobi asusta a los moradores de las arenas y se modificó el horripilante Jabba de la edición especial por una CG más detallada y acorde con la criatura del Retorno del Jedi. Además se sustituyeron las letras en inglés de los generadores de la Estrella de la Muerte por idioma imperial. El color de los sables láser también mejoró considerablemente en estas ediciones domésticas. Aquí debajo os ofrecemos una comparativa:

 

Y ahora, las indicaciones de los generadores del campo de fuerza que rodea a la Estrella de la Muerte. No os habíais dado cuenta, ¿verdad?

Sin embargo, aún hay alguna secuencia de la película que no se ha incorporado al montaje, en particular el momento en que Luke Skywalker ve la persecución de la corbeta Tantive IV y el destructor imperial desde su planeta, y después visita el taller de Toshee. ¿Quizá aparecerán en la próxima reedición en tres dimensiones o en resolución 4K?

Has dado tu primer paso hacia un mundo sin límites

...eso se lo decía Obi Wan a Luke Skywalker después de mostrarle por primera vez el valor de su instinto.  Y es lo mismo que yo os digo. Después de ver La guerra de las galaxias, uno entra en un universo infinito de planetas, criaturas y personajes que viven más allá de la gran pantalla. Star Wars es una obra que eclipsa por completo a sus creadores: la saga pertenece a cada uno de nosotros, y vive en libros, comics y videojuegos (no os perdáis nuestra selección de los mejores juegos de Star Wars, su segunda parte y la tercera entrega).

Seguro que la habéis visto una decenas de veces, pero ¿por qué no empezar la saga una vez más? Podéis repetir sus diálogos, imitar la respiración de Vader, volver a reir cuando ese stormtrooper se golpee contra la puerta en esa "toma falsa" que se coló en el montaje final, o soltar una lagrimilla en la secuencia final. 

Valoración

La película que lo empezó todo, no sólo la saga más grande de la ciencia ficción, sino el enfoque moderno del género. Personajes, Fuerza, sables láser... son parte de la cultura popular.

Hobby

94

Excelente

Lo mejor

El universo creado por George Lucas. La Fuerza, los sables láser, Darth Vader...

Lo peor

Algunos retoques de las ediciones especiales: Han disparó primero.

Lecturas recomendadas