Análisis

Cine de ciencia ficción: Matrix Reloaded

Por Daniel Quesada
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CRÍTICA DE Matrix Reloaded - 2003 - DIRIGIDA POR Los hermanos Wachowski - INTERPRETADA POR Keanu Reeves, Carrie-Anne Moss, Laurence Fishburme y Hugo Weaving. ARGUMENTO: Tras descubrir que es el elegido para liberar a los esclavos de Matrix, Neo debe colaborar con sus aliados para detener una nueva amenaza: las máquinas van a lanzar un ataque masivo a Sión, la última ciudad humana del mundo real.

Ya comenté en la crítica de Matrix que es una costumbre cargar las tintas hacia sus dos secuelas, Matrix Reloaded y Matrix Revolutions. "La primera es muy buena, pero las otras dos son una mierda", suele decirse. Yo no comparto ese juicio. Sí, la primera es la mejor con diferencia, pero creo que las dos siguientes también son meritorias, en especial esta Reloaded que toca ver hoy.

Los Wachoski montaron un buen cacao con estas dos secuelas. Para empezar, lo concibieron como una experiencia transmedia cuando esa palabra sonaba a chino cantonés (¡bueno, sigue siendo así hoy día!): a las dos películas se unirían una serie de cortos de animación (la interesantísima Animatrix) y un videojuego (el discreto Enter the Matrix), todos ellos con historias interconectadas. Vamos, que para entender la historia en toda su magnitud, había que probarlo todo.

Así, Matrix Reloaded arranca con acontecimientos que derivan directamente de El último vuelo de Osiris, el primer corto de Animatrix. A su vez, ciertas escenas de acción se entendían desde otra perspectiva al manejar a Niobe y Ghost en Enter the Matrix. Para ponerse las cosas aún más difíciles, los Wachowski grabaron estas dos películas del tirón, con la intención de estrenarlas con unos meses de diferencia. Y claro, tensar tanto la cuerda acabó pasando factura.

Donde unos ven casualidad, yo veo causalidad

Así es, el resultado de Matrix Reloaded proviene de factores muy claros. En primer lugar, de la intención de los Wachowski de rizar el rizo. Querían volver a conseguir el éxito de Matrix, pero con un "más difícil todavía". Para empezar, Neo ya ha desatado su potencial, por lo que, ¿Qué reto puede suponer para él el entorno de Matrix. Puede volar, parar las balas... ¡Lo que quiera! Por tanto, hacen falta enemigos que vayan más allá del gran enigma que suponía la primera película. En definitiva, hay que hacer "trampa" para que sintamos amenaza. Así, los retos de esta película van más allá de Matrix:  programas al margen del sistema, versiones 2.0 de los agentes... En ese sentido, el espectador puede sentirse estafado, al ver que ya no hay un enigma que abarcar, sino que el reto puede escalar tanto como quiera la película.

Por otro lado, la carga filosófica que tanto impactó en la primera parte se multiplica aquí. Ya no basta con entender a Morfeo o a Smith, aquí las teorías se multiplican, gracias a diálogos cada vez más barrocos. Cuando uno cree haber abarcado lo que decía el Oráculo sobre entender nuestras elecciones, llega Smith y nos habla de libre albedrío y propósito, para que el Merovingio lo mezcle con causalidad y el Arquitecto nos hable... Bueno, nadie sabe de lo que habla el Arquitecto. La cuestión es que estos personajes lanzan discursos densos a toda pastilla... ¡Y Neo los asimila a una velocidad que dejaría tiritando a Punset! Eso provoca que nos sintamos un poco "tontos" por no ser capaces de seguir lo que se nos cuenta.

Es cierto que con nuevos visionados es más fácil asimilar lo que se cuenta e incluso disfrutamos al pensar "aaah, se refería a eso", pero las primeras sensaciones son de que la película es un poco dura de asimilar.

No solo hay un abuso en este aspecto. También se nota en las secuencias de acción, que en ocasiones son gratuitas hasta lo ridículo. El estallido de la lucha de Neo con Seraf no puede estar más forzada. "No conoces a alguien hasta que luchas con él", dice como excusa. Pues vale, muchacho. Eso sí, las peleas por sí solas molan mucho, pero están hiladas por los pelos.

"Oh, Dios mío". "Puede llamarme Smith"

Por suerte, Matrix Reloaded sigue contando con personajes memorables. Neo mantiene e incluso potencia su carácter mesiánico (su gabardina inicial pasa a tener un evidente aspecto de sotana), Morfeo sigue dando discursos y potenciando sus momentos de acción, Trinity brilla en la escena de la motocicleta... Pero son los malos los que resultan más interesantes. El Merovingio y su obsesión por el control y la lengua francesa resulta muy divertido. El Arquitecto, seguramente el personaje más comentado de esta película, tiene un discurso tan pedante como divertido y su representación como un gran hermano omnisciente y calculador es un caramelo para los amantes de la ciencia ficción.

Pero, de nuevo, es Smith quien más diversión proporciona, gracias a un Hugo Weaving que lo dota de una elegancia y chulería inolvidables. Smith es la verdadera némesis de Neo, una amenaza que se expande más allá del control de los buenos... O de los malos. Y, a la vez, a pesar de su creciente poder, sigue siendo el único que habla con Neo al mismo nivel, como a un viejo amigo. De hecho, es el único que lo sigue llamando "señor Anderson".

Otros personajes como Perséfone o los gemelos no tienen tanto tiempo de protagonismo, pero también resultan divertidos desde el punto de vista de un fan de los cómics o la ciencia ficción. ¡Unos tipos que se vuelven incorpóreos a voluntad! Parece sacado de los X-Men...

En general, tantos encuentros y diálogos dan para montones de frases lapidarias. "La elección es una ilusión creada entre los que tienen poder y los que no lo tienen". "No podemos ver más allá de las elecciones que no comprendemos". "Considera la alternativa. ¿Y si tengo razón? ¿No merece la pena luchar por ello? ¿No merece la pena morir por ello?". Muchas de estas líneas parecerán tontorronas a algunos espectadores, pero metidos en el contexto de la película no tienen nada que envidiar a los "yo soy tu padre" y similares.

Hay algunas cosas que nunca cambian. Otras cosas sí que cambian

El otro punto a estudiar, evidentemente, son sus efectos especiales. Tras revolucionar las secuencias de acción con el tiempo bala, Matrix Reloaded quiso ir más allá con escenas en las que la cámara se movía a velocidades de vértigo, creando juegos de zooms y planos ralentizados que parecían imposibles... Y, de hecho, muchos de ellos lo eran. Buena parte de las escenas de acción más espectaculares estaban creadas íntegramente por ordenador. ¿Quién no recuerda a Neo corriendo en vertical mientras golpeaba a las decenas de Smiths, por ejemplo?

Se crearon reproducciones sorprendentemente precisas de los actores para estos momentos. El nivel de detalle era tan alto, que los directores pensaron que colarían como reales. La verdad, en esa época eran lo más de lo más, pero 11 años después la tecnología digital ha avanzado lo suficiente como para que estos momentos nos parezcan a medio hacer hoy día.

Ahí está la ironía: mientras que los antaño punteros efectos digitales han notado el paso del tiempo, las escenas más artesanales siguen aguantando el tipo muy bien. No nos referimos solo a las coreografías de artes marciales (realmente intensas, toda una prueba de fuego para los actores), sino también a la ya legendaria secuencia de la autopista.

Se crearon varios kilómetros de carretera sólo para grabar estos minutos. En esos planos participaron montones de especialistas de conducción, se usaron vehículos seleccionados uno a uno, se reventaron algunos para los numerosos choques... Si a eso sumamos a una Trinity enfundada en cuero y zigzagueando con una Ducati en sentido contrario, el resultado sigue siendo para quitarse el sombrero.

Matrix Reloaded es una película hiperbólica, tanto para bien como para mal. Los Wachowski quisieron apostar fuerte y eso dio pie a un producto irregular (la escena de la fiesta en Sión, con los rebeldes "perreando" a cámara lenta, sigue pareciendo horriblemente lenta), pero también salpicado con atisbos de grandeza. Sacar adelante un proyecto así de gordo con la cantidad de problemas que tuvieron (el presupuesto se disparó y Keanu Reeves rebajó voluntariamente su caché, la actriz del Oráculo falleció entre este rodaje y el siguiente...), crear un film así de espectacular tiene su mérito.

No, no es tan buena como la Matrix original, ni es tan sólida como habría gustado a sus creadores, pero en mi opinión se encuentra a un nivel de ambición que ya hubieran querido otras "wannabe" de la época. Ya irían peor las cosas con Matrix Revolutions...

Aquí muere el camino del Elegido

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Valoración

Una película bastante menos redonda que la original: ofrece momentos memorables y diálogos icónicos, los cuales están conectados con cierta inconsistencia.

Hobby

77

Bueno

Lo mejor

Los momentos más artesanales siguen siendo brillantes. Smith, Merovingio y el Arquitecto.

Lo peor

Algunos efectos que en 2003 eran lo más, ahora dan risilla. La falta de mesura en alguna secuencia.

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