Análisis

Cine de ciencia-ficción: La Mosca

Por Raul Tejera
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ARGUMENTO: Un talentoso científico está a punto de descubrir un método de teletransportación que cambiará el mundo para siempre. En las últimas fases de su proyecto se alía con una periodista que hará las veces de ayudante para perfeccionar tan revolucionario invento. Pero en un momento de flaqueza nuestro protagonista cometerá un error que le va a salir más caro de lo que pensaba.1986 - DIRIGIDA POR: David Cronenberg. INTERPRETADA POR: Jeff Goldblum, Geena Davis y John Getz.

La Mosca es un filme del director canadiense David Cronenberg que a su vez es un remake de una película de 1958 con el mismo nombre. La cinta que nos ocupa se puede considerar como uno de los mayores éxitos de Cronenberg (Scanners, El Almuerzo Desnudo) y teniendo en cuenta su particular filmografía, esta afirmación no es moco de pavo. Explícita, morbosa, gore, terrorífica para algunos y reveladora para otros. La Mosca nos muestra la metamorfosis de un hombre brillante que se convierte en un horripilante ser sin escatimar en detalles. Los más leídos apreciarán un drama de tintes kafkianos.

Jeff Goldblum (Parque Jurásico, Independence Day) se mete en el papel de Seth Brundle, un científico bonachón y con poca vida social que conoce en una convención a la periodista Veronica, interpretada por Geena Davis (Bitelchús, Thelma y Louise). A Goldblum se le coge cariño desde el principio, aunque pueda parecer soso no es más que un disfraz de ingenuidad que se irá rompiendo conforme avance la trama. Se luce tanto física como interpretativamente en una de las pocas ocasiones en las que le veremos ocupar todo el protagonismo de la pantalla. La jovenzuela Davis acomete su función de manera discreta pero eficaz, y es imposible no quedar prendado de su silueta inmaculada y sus estilismos ochenteros. Completa la plantilla un ex-novio pervertido encarnado por John Getz, que si bien cae mal desde que abre la boca, está bordando su trabajo porque ese es el sentimiento que debe despertar en el espectador.

Con la ayuda de su nueva amante a tiempo parcial, Goldblum consigue teletransportar con éxito materia viva a través de las cápsulas que tiene instaladas en su laboratorio. Parece el momento de celebrarlo pero su chica decide marcharse para aclarar las cosas con su antiguo enamorado. Nuestro científico, borracho y celoso, decide entrar en la cabina para probar el efecto por sí mismo, sin darse cuenta que en el receptáculo se ha colado una pequeña mosca con la que va a fusionar su estructura molecular. Comienza aquí una lenta pero implacable transformación que llevará a convertirlo en una bestia nauseabunda.

El ritmo de la película no decae en ningún momento porque siempre estamos a la expectativa de descubrir cual será el aspecto del protagonista en la siguiente escena. El arco de evolución de los personajes está bastante equilibrado en el caso de los protagonistas masculinos. Goldblum atraviesa distintos estados puesto que poco a poco los genes del insecto se van apoderando de su cuerpo. Al principio se manifiesta con una desmesurada energía y potencia física (en todos los sentidos), pero su superioridad pronto le traiciona convirtiéndolo en egoísta y el deterioro exterior se hace irreversible. La melancolía se adueña de su mente hasta que elucubra la solución a sus males y se desencadena el apoteósico final.

El personaje de Getz, que comienza siendo repulsivo, acaba dejando de lado sus intereses personales para echarle una mano a su amiga, con terribles consecuencias. En cambio, Davis se pasa casi toda la película entre el sollozo y la impotencia, porque no sabe como ayudar al pobre hombre-mosca, es el personaje más plano de los tres. No todo es dramático en la película, en momentos puntuales el propio Goldblum ejerce de alivio cómico. La secuencia en la que se le caen los dientes en el teclado es impagable.

La reacción más usual una vez visionada la película por primera vez suele ser la de quedarse "con el culo torcido" como vulgarmente se dice. Pocos personajes, pocos escenarios (casi todo sucede en el laboratorio), y sin embargo los 95 min de duración se hacen bastante amenos. Un gran trabajo de maquillaje (que le valió un premio Oscar) la música de Howard Shore (aliado fundamental del director), unido al guión y la puesta en escena, conforman una obra de culto al más puro estilo Cronenberg, donde se dan cita muchas de sus obsesiones: la enfermedad, la decadencia, el horror, las zonas más oscuras y corruptas del ser humano. Degeneración mental que desemboca en degeneración física. 

Como anécdota me gustaría añadir que me resultó curiosísimo el hecho de que todos los actores secundarios fueran considerablemente más bajitos que el trío protagonista. Al indagar un poco más descubrí que los tres rondaban 1'90 m de altura, de ahí que casi todos los demás parecieran tan pequeños. La escena en el centro comercial con el ataque de celos del ex-novio da fe de ello.

¡No vayas a comer todavía!

Si tienes el estómago delicado será mejor que no abras la nevera hasta haber repasado nuestro especial de ciencia-ficción. Bueno, en cualquier caso es una excelente idea degustar todas las películas que hemos preparado para ti.

Valoración

Una película espectacular en su tiempo que ha envejecido de manera desigual. Los temas que trata siguen estando vigentes hoy en día: ambición, marginación, soledad, incomprensión.

Hobby

74

Bueno

Lo mejor

La interpretación de Goldblum, que va desde la euforia hasta la desesperación. El duelo con Marky.

Lo peor

Algunas escenas gore hoy en día dan más risa que miedo.

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