Análisis

Cine de ciencia ficción: Super 8

Por Laura Gómez
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ARGUMENTO: Joe Lamb ha perdido a su madre y vive con su padre policía. Un verano, mientras rueda una película de zombies con sus amigos, observa cómo una camioneta se estrella contra un tren, y éste libera una criatura misteriosa. A partir de ese momento, sucesos inexplicables asolan el pueblo.2011 - DIRIGIDA POR: J. J. Abrams - PROTAGONIZADA POR: Joel Courtney, Riley Griffiths, Elle Fanning, Ryan Lee, Gabriel Basso, Zach Mills, Kyle Chandler, Ron Eldard, Noah Emmerich, David Gallagher, Glynn Turman, Amanda Michalka. 

J. J. Abrams controla muy bien la era en la que le ha tocado vivir. Calzarse los zapatos de Spielberg es prácticamente imposible, pero ha explotado muy bien todas sus facetas creativas a lo largo de sus años activo. Creador de Felicity, Fringe, Lost, Misión imposible III, Star Trek y, próximamente, director de Star Wars: Episodio VII. A Abrams le han llegado quejas de todas partes, pero a estas alturas sus planteamientos y su mimo a la hora de rodar ciencia ficción lo han convertido en una de las mejores opciones para semejante reto. Super 8 llegó en 2011, un año en el que necesitábamos una subida de calidad por parte de las majors. Y así empezó todo.

¿Zombies, pandillas, extraterrestres, sirope de fresa?

El final de los años setenta y los años ochenta son muy queridos entre los fans del género, y Spielberg había puesto a Abrams bajo su protección para recrear uno de esos blockbusters con alma que él conocía tan bien. Crecían las pistas en la web de la película, llegaban carteles al estilo Encuentros en la tercera fase y con ellos la gran pregunta que inició la expectación: ¿es una película sobre extraterrestres? ¿La sangre que utilizan los niños en su película es sirope de fresa? Vendida.

 

Recuerda con mucho cariño las aventuras pandilleras que existían cuando no había Twitter, y apela directamente a una audiencia adulta; una audiencia que creció con los Goonies o Cuenta conmigo. Una cámara super 8 reúne a un grupo de jovencitos empeñado en rodar una película de zombies a lo George A. Romero, pero en la estación que usan como escenario, un tren descarrila liberando a una misteriosa criatura que, para fastidio de los que esperaban extraterrestres, casi no veremos. Solo ellos pueden desvelar el secreto. Preadolescentes salvando el mundo. 

 

"Todo lo antiguo es mejor"

Entre cartas de amor al cine (Riley Griffiths actúa como un mini-Abrams que ama el cine desde pequeño y adora su oficio) y amoríos que podrían haberse cuidado más (Elle Fanning y Joel Courtney), sus personajes infantiles están perfectamente escritos y resultan entrañables y humanos. Sus adultos, sin embargo, no entienden la realidad que rodea a sus hijos, pero darían la vida por ellos.

 

Lo increíble, el miedo a lo desconocido y, sobre todo, la imaginación envuelve el universo de Super 8 con papel dorado y lazos ochenteros. Su aroma nostálgico (a veces un poco enervante) es la gran baza con la que juega Abrams, y no le culpamos: como él, generaciones de niños han crecido con las aventuras de Spielberg, y él quiso homenajear esas sensaciones y, por qué no, aprovechar el tirón y presumir de elenco infantil.

 

No deja de ser curioso que Spielberg fundiera 500 millones de dólares con Avatar y Abrams hubiera conseguido una historia más emotiva y cercana con un presupuesto ridículo (para venir de un gran estudio). El manejo de la cámara y la fotografía conectan con el espectador más nostálgico y el más joven, y su factura técnica es impresionante, pero el apartado que “trasciende" y nos devuelve directamente a los 80 es el sonoro: las partituras de Michael Giacchino para Super 8 son uno de sus mejores trabajos, siempre un paso por detrás de su bomba emotiva para Up. Poderosa, creada con mimo y sobresaliente.

2011 o 1985

Super 8 es una película muy medida, y quizá esa artificialidad es la que rechina en ocasiones. Una cosa está clara, errores aparte: el gran blockbuster del verano de 2011 también podría haberlo sido a mediados de los ochenta. Es una pena que ya no hagamos cola en los cines los viernes por la noche, con palomitas en mano y muchos nervios.

Nuestro niño interior necesita una inyección de nostalgia cada cierto tiempo, y que le devuelvan las sensaciones que a veces siente atrofiadas: ese año lo consiguió Super 8. Una película que nuestros padres describirían como “las de unos chavales y un misterio, de toda la vida”. Y se agradece.

Más ficción

Si queréis seguir leyendo y recordando otras glorias (o no tan glorias) del cine de ciencia ficción, llevamos unos cuantos meses actualizando este especial ci-fi, con mucho cariño, Aliens y espadas láser.

Valoración

Pasión cinéfila de principio a fin. Sobrecargada y algo "artificial", pero perfecta para el nostálgico del blockbuster con alma. Respetuosa con los clásicos sin copiarlos.

Hobby

85

Muy bueno

Lo mejor

Amor incondicional por el medio. Se respiran las cintas 80s que tanto nos gustaban de pequeños.

Lo peor

A veces el cálculo sobrepasa a lo que parece espontáneo. Un tercer acto discutible.

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