Análisis

Cine para gamers: crítica de Gamer

Por David Martínez
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ARGUMENTO: En el futuro, los videojuegos han evolucionado drásticamente, y permiten que los jugadores controlen a personas reales, a través de un implante cerebral. La película está protagonizada por Kable, un convicto que puede ganarse la libertad participando en el "shoot´em up" Slayers y así recuperar a su esposa, que actúa como avatar en un simulador social llamado Society. 2009 - Dirigida por Mark Neveldine y Brian Taylor. CON LA PARTICIPACIÓN DE Gerard Butler, Michael C. Hall, Alison Lohman, John Leguizamo, Amber Valletta, Aaron Yo, Logan Lerman, Keith David, Ludacris, Michael Weston, Kyra Sedgwick, Sam Witwer.

Puede que en la mente de Neveldine (director de otras cintas de acción mediocres como las dos entregas de Crank o Ghost Rider: el motorista fantasma) estuviera la idea de rodar una crítica  de la "deshumanización" de la sociedad a través de los videojuegos online. Y en este sentido, el guión está escrito de un modo coherente, con algunos puntos que invitan a la reflexión, en particular todo lo que rodea al simulador social Society y a sus usuarios en el mundo real (mucho cuidado con los avatares de rubias explosivas). Sin embargo, las secuencias de acción, rodadas con cámara al hombro, partes ralentizadas y un amplio espectro musical, desde la electrónica al piano, nos hacen olvidar el argumento rápidamente y se convierten en las verdaderas protagonistas.

Las partidas de Slayers, inspiradas en Call of Duty (que en 2009 ya se había convertido en un fenómeno de masas) son un homenaje a los jugadores. La forma en que se despliegan los equipos, la selección y personalización de armas (con un omnipresente G36 C en manos del protagonista) y la personalidad de Kable (Gerard Butler) se pueden encontrar ahora mismo en cualquier servidor. Más difícil resulta identificarse con Simon, el jugador que le controla, que resulta plano y no genera ninguna simpatía a los espectadores. Y lo mismo ocurre con el resto de personajes: malos y "comparsas" genéricos, que  hacen de atrezzo.

La trama se desvirtúa pronto. Las partidas de Slayers desaparecen, para sumergirnos en la conspiración de los Humans, luchadores por la libertad, que se enfrentan al megalómano Castle (dueño de todo el universo cibernético, interpretado por "Dexter" Michael C. Hall). Y aquí es donde comienza un paseo de tópicos, que sin aburrir en ningún momento, no aporta nada. Tristemente, el clímax, en que la mente del protagonista lucha por vencer el control de los implantes es bastante flojo.

Desde el punto de vista visual, el uso de filtros y los juegos de cámara que hemos mencionado más arriba esconde la falta de medios: ciudades vacías, paisajes de cemento y pocos elementos futuristas, que se han resuelto con efectos digitales "ramplones". Y sin embargo, la banda sonora es muy adecuada, con mención especial al tema Sweet Dreams (versión de la canción de Eurithmics) que suena durante el arranque.

Gamer es una película entretenida, poco ambiciosa en el presupuesto, pero con ideas (y un reparto) que podía haber dado mucho más de sí. Como curiosidad, además, Sam Witwer (Starkiller en los juegos Star Wars El poder de la Fuerza) tiene un pequeño papel. Lo que hay que reconocerle es que conoce a su público: los jugones adultos y les ofrece unas cuantas referencias para disfrutar.

Si queréis saber mucho más sobre el cine que interesa a los gamers, no os perdáis nuestro especial.

Valoración

Una historia previsible, con secuencias de acción estilizadas y un planteamiento que lanza guiños a los jugadores habituales. El comienzo es prometedor, pero se "desinfla" a medida que pasan los minutos.

Hobby

76

Bueno

Lo mejor

Las secuencias de acción y la crítica subyacente.

Lo peor

La historia es previsible, y justita de presupuesto.

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