Análisis

Cine para gamers: La flor de la venganza

Por Daniel Acal
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Argumento: Nami es una joven dibujante que trabaja en un videojuego de terror. Recientemente ha heredado una antigua mansión y sus compañeros ven en la casa un escenario perfecto para ambientar su videojuego. Pero allí van a encontrar mucho más que simple inspiración... 2001- DIRIGIDA POR: Ten Shimoyama. - PROTAGONIZADA POR: Megumi Okina, Yoichiro Saito, Koji Okura, Reiko Matsuo.

El 7 de marzo de 1992 sale a la venta en Japón Otogirisou para Super Famicom. Se trata de una sound novel de terror desarrollada por Chun Soft protagonizada por una joven pareja de novios que, tras sufrir un accidente de coche, se ven obligados a pasar la noche en una mansión abandonada. Y ahí empiezan sus problemas. Los jugadores (nipones básicamente) fueron testigos de su pesadilla a base de pantallas estáticas con sonido y mucho, mucho que leer (de ahí el nombre de sound novel). La gracia está en que, en ciertos puntos, el jugador puede tomar decisiones que cambian el devenir de los acontecimientos. Y como la historia está repleta de ramificaciones, a pesar de la escasa interacción que permite es una aventura muy rejugable si te has quedado con ganas de ver qué habría pasado si hubieras tomado decisiones distintas a las que tomaste en la partida anterior.

Otogirosou fue bastante popular en Japón. Tanto, que en marzo de 1999 lanzaron un port para PSOne (Sound Novel Evolution 1 - Otogirisou Sosei-Hen) y en 2007 llegó incluso a la consola virtual de Wii. Además, permitió a Chun Soft lanzar más propuestas de este estilo (la última es Imabikisou, editada por Sega en PS3). Y lo más importante, en 2001 estrenaron una película basada en Otogorisou, que años más tarde fue editada en España directamente en DVD con el título de St. John's Wort: La flor de la venganza.

Terror basado en un videojuego

La flor de la venganza trata sobre un grupo de jóvenes que están desarrollando un videojuego, que curiosamente es una sound novel como Otogirisou. Para inspirarse a la hora de diseñar el citado videojuego (y por qué no, también para escapar de la insana habitación en la que trabajan estos chavales, hikikomoris todos en potencia), Kohei acompaña a su exnovia Nami (con aviesas intenciones, como si lo viéramos) a una antigua mansión que ha heredado de su padre, un famoso y desequilibrado pintor. En esa casa Nami ha pasado parte de su infancia. Una infancia de la que guarda vagos recuerdos que se entremezclan con visiones y pesadillas que viene sufriendo en los últimos tiempos.

Nada más llegar a la casa, observan que el jardín está lleno de hierba de San Juan (en inglés St. John’s Wort, la planta que da nombre a la peli). Este arbusto de flor dorada se usa en la actualidad para multitud de fines terapéuticos, desde cicatrizar heridas hasta tratamientos para curar la depresión. Pero tradicionalmente se le ha atribuido la propiedad de espantar a los malos espíritus (para ello solían colgarse flores de esta planta sobre las imágenes la noche de San Juan; de ahí su nombre) y en la Edad Media era utilizada para practicar exorcismos. Pero esto de poco les va a valer a nuestros incautos protagonistas... aunque puede que el guionista de la peli, Goro Nakajima, sí se fumara alguna que otra hierba de éstas cuando se puso a escribirlo. 

Lo mejor de La flor de la venganza es que presume de parafernalia videojueguil desde el principio hasta el final del metraje. Por ejemplo, nada más llegar, los protagonistas reciben las llaves de conserje como si estuvieran dentro del juego, interactuando con él a base de menús y con imágenes estáticas sacadas del propio Otogirisou. Y una vez dentro de la mansión, muchas veces parece que los protagonistas siguen el desarrollo de cualquier Resident Evil clásico: puertas cerradas, llaves escondidas en los lugares mas insospechados, pasadizos secretos... Y no voy a spoilearte el final, pero esconde un giro que tiene mucho que ver con que los personajes esten viviendo su particular pesadilla como si se tratase de un videojuego...

Una peli presuntamente de terror

Pero toda esta parafernalia videojueguil es sólo envoltorio. Si obviamos esto, La flor de la venganza es la típica peli de tensión y sustos ambientada en una vieja mansión abandonada. Presuntamente de terror. Porque aunque las visiones que asaltan a Nami son ciertamente perturbadoras y la decoración que se encontrarán nuestros protagonistas en la casa pone los pelos de punta (desde la colección de muñecas hasta el autorretrato del pintor al que perteneció la casa), pronto el terror va perdiendo el protagonismo en favor de los dramones familiares de Nami que, digámoslo sin paños calientes, no es que nos importen demasiado.

Y es que La flor de la venganza es lenta y aburrida. Aunque agradecemos el toque voyeur gracias a la cámara que en casi todos los momentos lleva Kohei y por la que miraremos muy a menudo, el desenlace no compensa los 90 minutos que pasamos esperando a que pase algo… ni el dolor de ojos debido al uso masivo de colores saturados.

Y si has aguantado hasta aquí, tienes premio. Un final alternativo… como en los videojuegos. Pero insisto: si has llegado hasta aquí, tienes mucho mérito. Porque estamos ante una de las peores pelis de nuestro especial Cine para gamers. La flor de la venganza llegó a España en DVD de la mano de Selecta Visión aprovechando la moda por el terror oriental desatada por cintas como The Ring, pero esta peli a Sadako no le llega ni a los bajos del sudario.

Valoración

Presuntamente de miedo, La flor de la venganza es una película lenta y aburrida. No merece la pena ni por estar basada en un juego, ni como peli de horror, aunque llegó aquí en pleno furor por el terror oriental inaugurado por cintas como Ringu.

Hobby

30

Malo

Lo mejor

La parafernalia videojueguil que utiliza y su final "alternativo", si es que aguantas para verlo.

Lo peor

Te pasas toda la película esperando que pase algo... y pasa realmente poco.

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