Análisis

Cine para gamers: Indie Game The Movie

Por Alberto Lloret
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ARGUMENTO: Es un documental que se centra en las vidas de los creadores de algunos de los últimos éxitos del panorama independiente de desarrollo de videojuegos (o “indie”), como Super Meat Boy y Fez, analizando sus miedos, inquietudes e incluso orígenes… 2012 - DIRIGIDA POR James Swirsky y Lisanne Pajot. CON LA PARTICIPACIÓN DE Edmund McMillen y Tommy Refenes (Super Meat Boy), Phil Fish (Fez) y Jonathan Blow (Braid), entre otros.

Seguimos con nuestro especial de Cine para gamers con un documental estrenado en verano de 2012 y que dejó muy buenas sensaciones entre la comunidad de jugadores. Su principal acierto reside en que Indie Game The Movie muestra al espectador la parte humana del desarrollo de los videojuegos independiente, quién se esconde tras algunos de los títulos que amamos, qué les aterroriza y otros aspectos de su vida cotidiana que suelen pasar totalmente inadvertidos para la mayoría de su audiencia.

Cabe recordar que Indie Game the Movie comenzó siendo un proyecto en Kickstarter en 2010 y que, tras conseguir los fondos necesarios, se grabaron más de 300 horas de metraje, de las que se ha seleccionado sólo lo mejor hasta llegar a cinta final de 100 minutos de duración. Y, tranquilos, que lejos de ser algo “casero”, la producción está muy cuidada, desde la fotografía al audio, incluyendo la banda sonora original a cargo de Jim Guthrie, otro habitual de los juegos indie (Sound Shapes, Sword & Sorcery…)

Pasado, presente y futuro de los juegos indie

Indie Game comienza con un vistazo general al panorama de deasarrollo independiente, para centrarse en tres momentos distintos y repasar de forma rápida su pasado, presente y futuro (desde la óptica de 2010). El pasado lo encarna Braid, que fue el “primer gran éxito indie”, mientras que el presente cubre los últimos meses de desarrollo de Super Meat Boy y su lucha para llegar a la fecha fijada, mientras que el futuro pone sus ojos en Phil Fish y su eternamente retrasado Fez (que finalmente se lanzó el año pasado en Xbox Live).

El preceso de gestación y desarrollo de cada título lo narran los propios desarrolladores, mostrando incluso prototipos y juegos anteriores que, sin duda, enriquecen el visionado. Incluso algunos confiesan haber tenido el "esqueleto" de su juego en apenas un par de semanas, como las rutinas de "rebobinado" de Braid, y que el resto del trabajo se centró en pulir esas ideas básicas que ya funcionaban.

Esta elección de juegos y desarrolladores es, quizá, el único aspecto criticable del documental, porque todos comparten un perfil un tanto extremo que no refleja la realidad de los todos los desarrolladores y estudios independientes. Me explico. Algunos de ellos afirman estar deprimidos o haberlo estado, tener una infancia difícil, no tener mucho contacto con la gente o incluso hablan del suicidio abiertamente si el juego no sale adelante. Sinceramente, no vemos a Jenova Chen, el creador de Journey, o Markus Persson (el de Minecraft) hablando en esos términos… Vamos, que son una parte del colectivo, pero no el todo. Y en ese sentido, el documental ofrece una visión sesgada que puede conducir a error.

Aún así, este perfil extremo de los desarrolladores seleccionados nos permite asomarnos a unas vidas tan complicadas como interesantes. En algunos casos repasan su problemas familiares, otros hablan de una vida llena de sacrificios (desde no relacionarse con otras personas a no disponer de dinero ni para salir o verse obligados a vivir con los padres), sin olvidar los problemas ligados al propio desarrollo: retirada de financiación, disputas legales con antiguos compañeros de equipo y muchas cosas más, que al final vienen a demostrar que desarrollar un videojuego independiente es casi una labor de amor puro e incondicional.

La vida en directo

Incluso podréis sentir el nerviosismo al mostrar el juego por primera vez en una feria como PAX y que nada salga según lo planeado (bugs, “cuelgues”…), las reacciones de la gente al probarlo y la cara de los desarrolladores viendo al personal disfrutar. También seréis testigos de la felicidad o depresión que puede provocar que un juego sea un éxito. Sí, habéis leído bien: Jonathan Blow, el creador de Braid llega a afirmar que el éxito le deprimió porque la gente no entendía parte de lo que quería transmitir con su juego.

No ahondaremos mucho más en las situaciones que presenta la película para no destriparla, pero sin duda, la cinta consigue un doble logro: enganchar tanto a los que no tienen ni idea de juegos como a quienes tienen la más mínima curiosidad sobre lo que hay detrás de un desarrollo de este tipo. Indie Game: The Movie puede resultar didáctica e ilustrativa para aquellos a los que, alguna vez, se les ha pasado por la cabeza desarrollar un juego. Y claro está, tampoco faltan los momentos tristes, emotivos y, por supuesto, felices al ver sus reacciones ante el éxito y el fracaso.

Lo mejor de todo es que el ritmo del documental no decae en ningún momento, atrapando de principio a fin, sin dejar la sensación de tener “relleno”, partes más lentas o sin interés, gracias a la estructura con la que se ha editado la cinta, que va alternando la historia de los 3 desarrolladores, contraponiendo sus experiencias, aciertos y errores. Y todo de manera muy visual y dinámica, sin centrarse solo en el formato entrevista (mirando los interlocutores a cámara).

La película se puede descargar desde la página oficial, Steam e iTunes por el precio de $9,99 (actualmente, unos 8 euros al cambio) y está disponible hasta en alta definición y con subtítulos en más de 20 idiomas, incluido el español. Y, si queréis mi opinión, merece la pena. Y mucho. Reconozco que tengo debilidad por el formato documental, porque permite asomarnos a vidas y hechos que de otra forma pasan desapercibidas. Y si está relacionado con algo que amo como los videojuegos, pues con mayor motivo, más si está tan bien realizado como en este caso.

Valoración

The Indie Game es una ventana al desarrollo independiente, un documental que te permitirá descubrir lo duro que puede llegar a ser desarrollar un juego de forma artesanal, con un reducido equipo y presupuesto... y que te atrapará de principio a fin.

Hobby

90

Excelente

Lo mejor

Ritmo, fotografía, narración... todo el documental funciona y mantiene tu interés.

Lo peor

Se centra en solo 3 juegos/desarrolladores, dejando una visión algo sesgada.

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