Análisis

Cine para gamers: Spy Kids 3D

Por Daniel Quesada
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ARGUMENTO: Con su hermana Carmen atrapada dentro de un complejo videojuego, el pequeño Juni debe volver a sus labores de súper espía y entrar en ese juego para rescatarla. Una vez dentro, tendrá que superar una serie de frenéticas pruebas con la ayuda de otros "jugadores" hasta llegar al nivel donde está atrapada Carmen. 2003 - DIRIGIDA POR Robert Rodríguez - PROTAGONIZADA POR Daryl Sabara, Alexa Vega, Ricardo Montalban, Salma Hayek y Sylvester Stallone.

Si algo podemos reconocerle al director Robert Rodriguez, es que hace el cine que le da la gana. Sin City o Desperado son buena muestra de ello, pero sin duda el proyecto cinematográfico más raro en el que se ha metido ha sido la franquicia Spy Kids (y su "hijo ilegítimo", Las aventuras de Shark Boy y Lava Girl). Para los que no la conozcáis, esta serie, al menos, en sus tres primeras películas, nos habla de Carmen y Juni, dos hermanos que trabajan como súper agentes y velan por el bien de la humanidad, peleando contra robots y genios maligno.

Como supondréis, este argumento va dirigido a niños que busquen diversión al estilo Ben 10 o Generator Rex, pero con imagen real. En esta tercera entrega, el protagonismo recae en Juni (ya que Alexa Vega, la actriz que interpreta a Carmen, ya estaba muy mayorcita), el cual ha de "meterse" y superar los retos de un novedoso videojuego llamado Game Over. Súper original, el nombrecito.

¡Dentro del videojuego! ¡Qué novedad!

Si habéis leido el resto de entradas de nuestro especial Cine para gamers, ya sabréis de que va la cantinela de esta película. Al igual que sucedía en Arcade o Virtuosity, el protagonista transfiere su consciencia al interior del juego y tiene que recorrer diferentes niveles inspirados en toda clase de clichés (incluido algún chistecito referente a Halo y Metroid). Así, por ejemplo, Juni participa en un combate de robots o en unas futuristas carreras donde todo vale, al más puro estilo Extreme-G o WipeOut.

Esta prueba en concreto es la única más o menos interesante (resulta bastante impactante visualmente) de un compendio de golpes tontos y enemigos bobalicones, que sólo son superados por el propio protagonista, el cual parece irremediablemente tonto. Le dicen, "oye, pulsa el botón rojo para activar el turbo", a lo que él responde "¿éste, con un letrero de NO PULSAR?"... ¡Y va el tío y lo pulsa! Pues eso, menso perdido. Tampoco ayuda que el actor, Daryl Sabara, sea más soso que un chiste de Arévalo, con lo que, si el director esperaba que el público empatizara con el héroe, lo que consigue es que deseemos que lo larguen y entre alguien competente de una vez.

Por supuesto, el héroe es acompañado por una serie de "sidekicks" que prentenden ser molones. ¡Son los betatesters del juego! Por supuesto, todos ellos ataviados con uniformes que intentan ser molones y simpáticos pero se quedan en ridículos a secas. Quizá, la única que luce un poco es Carmen, que al ser algo mayor da el pego como heroína. Pero como apenas sale 5 minutos...

Y es que, por mucho que pretendan llegar al público infantil, toda la película resulta tan enormemente inverosímil, los fondos por ordenador tan burdos y las secuencias tan previsibles que Spy Kids 3D no tarda en volverse aburrida... Para más inri, como la película se emitió en tres dimensiones (anaglíficas, de las "malas" en rojo y azul), repite una y otra vez la irritante costumbre de "lucir" el efecto: objetos que se acercan a la pantalla, personajes que señalan al espectador, manchas que inundan la pantalla... Todo muy burdo y evidente, pero parece que no nos queda otra que darlo por asumido en este tipo de películas...

Más famosos que en Mira quién salta

Si hay algo que salva a Spy Kids 3D es lo curioso que resulta ver a tantos actores de renombre brotando en distintos puntos del metraje. Muchos de ellos, como Antonio Banderas haciendo de Antonio Banderas o Salma Hayek, son habituales de la franquicia y actúan por pura amistad con Robert Rodriguez, pero hay muchos otros que aparecieron en plan "invitado especial", como George Clooney o Elijah Wood, siendo quizá la aparición de éste último la más sorprendente y divertida.

No cabe duda que, de entre todos los famosos que pululan por la película, el que más se lo curra es Sylvester Stallone, que tiene el papel del malvado Juguetero. Haciendo gala de un humor pre-Mercenarios y, como si de un Eddie Murphy se tratara, Sly interpreta cuatro papeles... ¡Simultáneamente en pantalla! Verlo vestido de hippie místico tiene su gracia, aunque no dudéis que los cuatro papeles están sobreactuadísimos y son tópicos a más no poder.

Y ese es el gran problema de Spy Kids 3D: que cree que tanto las actuaciones como las secuencias de acción han de ser hiperbólicas para llamar la atención de los niños. Películas como El Cristal Oscuro o La Historia Interminable demostraron 20 años antes que puedes mezclar fantasía infantil con una buena historia, pero esta peli prefiere ir al espectáculo más evidente, que permita el lucimiento de Rodriguez en la sala de edición (sí, además de director fue editor y guionista). Al final, entre tanta pirotecnia y tanto cameo estelar la película se hace moderadamente entretenida, pero no cabe duda de que con tanta materia prima podría haberse construido una historia mucho más elegante y provechosa. Qué te digo yo, algo como El corazón del guerrero... Que nooo, que es broooma.

Valoración

Hay que verla como una película de aventuras para niños, pero aún así resulta demasiado estridente y hortera. Cine infantil no tiene por qué significar cine tontorrón...

Hobby

50

Regular

Lo mejor

Los constantes cameos que salpican la película. La carrera a lo "X-Treme G" es espectacular.

Lo peor

El protagonista es insoportablemente lerdo. La cantidad de chistes malos y efectos 3D forzados.

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