Análisis

Cine de superhéroes: Crítica de Batman Vuelve

Por Manuel del Campo
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CRÍTICA DE Batman Vuelve - 1992 - DIRIGIDA POR Tim Burton - PROTAGONIZADA POR Danny DeVito, Michael Keaton, Michelle Pfeiffer, Christopher Walken y Michael Gough. ARGUMENTO: Gotham City se ve sorprendida por la irrupción de dos nuevos y extraños personajes: Pingüino, un ser deforme abandadonado por sus padres y criado por unos pingüinos en las cloacas, que busca ser aceptado en la sociedad, y Catwoman, el lado oscuro y salvaje de una amargada secretaria. Ambos están relacionados por diferentes razones con un millonario sin escrúpulos, Max Shreck. Batman tratará de mantener el orden en la ciudad mientras se ve envuelto con los tres personajes, poniendo en peligro su identidad y su vida. 

Si el primer Batman era ya "el Batman de Tim Burton", Batman Returns podría ser como esas obras que anteponen el nombre de su autor para dejar absolutamente claro su sello y el poso de su talento ante cualquier otro aspecto. Algo así como "Tim Burton: Batman". De hecho, diría que esto NO es una película de Batman, aunque estén todos sus personajes. Voy a adelantar acontecimientos (y a ganarme muchas collejas, porque me consta que muchos tienen un gran concepto de esta película): El segundo Batman de Tim Burton me gusta bastante menos que el primero: atractivo y orginal sí, pero por momentos errático, a veces aburrido y con no pocos elementos absurdos. Aunque mantenga algunas virtudes del primer film y se atreva con otras que vuelven a demostrar la personalidad y valentía del director. Pero -como decía Jack The Ripper- vamos por partes.

Tras el arrollador éxito de la primera película, Warner no se pensó dos veces lanzar una secuela. Burton no estaba muy convencido, porque a pesar del exitazo su primera experiencia con el Hombre Murciélago no fue personalmente satisfactoria, pero acabó aceptando a cambio de que le dejaran más libertad para desarrollar la obra a su gusto. Y vaya que si lo hizo. Batman Vuelve encajaría como una pieza más del -irregular- puzle que forma la peculiar filmografía del director, porque cuenta con muchos elementos que hemos visto en sus películas más representativas, como la inolvidable Eduardo Manostijeras que rodó un año antes: Un personaje con deformidad física y psíquica que sufre el desprecio y la marginación de la sociedad y busca desesperadamente integrarse y ser aceptado; un malvado perverso y sibilino que trata de manipular al personaje; una muchacha desvalida que sufre un trastorno de personalidad que la convierte en una agresiva y sensual felina... Todo ello de nuevo bajo una embriagante ambientación tenebrosa y oscura sacada de un (algo estrafalario) cuento de terror. El director estaba en un momento de bajón, por lo que comentó en varias entrevistas, y eso se nota en el tono lúgubre y deprimido de la historia. Y mientras Batman pasaba por allí...

Batman pasa a ser otra vez un personaje secundario, supeditado a los avatares de los dos absolutos protagonistas, Pingüino (un Danny deVito mucho más desatado que Nicholson, que ya es decir, aunque bastante menos sólido) y Catwoman (una Michelle Pfeiffer espléndida, sin duda lo mejor de la película). El film se desarrolla dentro de la arquitectura de un cuento, zarandeado por los extremados vaivenes de Burton, que juega con escenas que van de lo escatológico a lo tierno, de lo lascivo a lo tontorrón, de lo serio a lo absurdo. Nos presenta una película con no pocos elementos muy interesantes por sí mismos (los dilemas psicológicos, la relación de amor-odio entre Batman y Catwoman y la venganza como auténtico motor vital de los tres personajes) pero que al mezclarlos no terminan de funcionar del todo, dando como resultado una cinta algo irregular. Y lo que es peor, en ocasiones lenta y un pelín aburrida. Las contadas escenas de acción y algunos diálogos y escenas excesivamente alargadas no ayudan en este sentido.

Burton vuelve a recrearse con descaro en los aspectos que más le fascinan, descuidando otros muchos, y por eso vemos un detallado prólogo del origen del Pinguino y un larga presentación del proceso de transformación de la acomplejada secretaria Selina en la peligrosa y sensual Catwoman (para que a la postre no se aclare ni cómo un ser tan ingenuo y patético como el Pingüino se convierte en rey del hampa ni vemos una explicación más clara -aunque sea sobrenatural- de cómo Selina adquiere esas extraordinarias habilidades acrobáticas y de combate). Pfeiffer se divierte con la dualidad de su personaje y tiene escenas realmente graciosas con ambas caras, sin cortarse a la hora de explotar el lado más sexual. Pero el guión, entre otras muchas lagunas (y sinsentidos), me deja con ganas de profundizar mucho más sobre su relación con Wayne/Batman (algo que daba más juego). Por no mencionar la escasa inspiración al diseñar el "maquiávelico" plan del Pingüino, al que los alienados (y escasos...) ciudadanos están a punto de hacer alcalde, o cómo un supuesto villano de postín como él es arrastrado de forma un tanto boba por un salmón crudo que le muestra un siempre convincente Christopher Walken (cuyos inconfesables crímenes más parecen los de un político cualquiera de hoy en día que los de un gran villano de cómic). Se nota que la escenas que destacan los aspectos más "freak" de los villanos son las que más entusiasman a Burton (véase la del Pingüino y Catwoman forjando su extraña alianza).

La trama se va desarrollando a empujones, con secuencias que por sí solas resultan atractivas (sobre todo en las que está Catwoman) y algunos giros y resoluciones del guión tan débiles y pueriles que provocan cierto sonrojo (las tretas para convertir a Batman en un malhechor de cara a la sociedad o la forma en la que Batman desacredita al Pingüino están entre las más flojas).

Más interesantes son los elementos más freudianos, como una curiosa -y quizá poco explotada- referencia bíblica que entronca con una de las primeras secuencias del film y ahonda en la compleja naturaleza del Pingüino. Y el broche final llega con florituras burtonianas como un Pato-móvil o unos peligrosos "pingüinos" armados con cohetes (por lo que grupos a favor de los derechos de los animales, y no es broma, pusieron el grito en el cielo) que aunque desde mi punto de vista me cuesta creer como amenazas de todo un Caballero Oscuro, inciden aún más en el tono de cuento para adultos que Burton quiere (y consigue) aportar a esta película.

Vuelvo a lo que os decía al comienzo (ya estoy esperando las collejas): sé que mucha gente (y críticos de postín) tienen en gran estima a esta película y algunos la consideran mejor incluso que la primera. De verdad, es posible que mi miopía fílmica me impida ver toneladas de genio de Burton en este film (cuando sí lo he visto muchas veces, en la mencionada Eduardo Manostijeras, Ed Wood o Pesadilla antes de Navidad, por poner solo tres ejemplos, y habiendo dejado clara mi opinión muy positiva del primer Batman) aunque sí algunas brillantes pinceladas de su talento y una vez más todo un alarde de personalidad y habilidad para convertir en algo totalmente suyo una historia ajena. Y aún con todo sigo encontrando elementos meritorios para que la película merezca una revisión y siga siendo en su conjunto un entretenimiento aceptable aunque bastante alejado del universo de los superhéroes. Pero visto lo visto, yo me alegro de que aquí Burton pusiera punto final a su curiosa y desde luego inolvidable relación con el Hombre Murciélago (bajo "sugerencia" de Warner, que no quedó nada contenta con el resultado artístico y económico de esta secuela) y se dedicara a deleitarnos con grandes obras como las que he mencionado.

Continúa la Batmanía en el Espeical Cine de Superhéroes

Pronto seguimermos con el resto de las películas de Batman, así como con los otros grandes héroes de cómic en nuestro especial cine de superhéroes. ¡No dejéis de seguirlo y comentar (y protestar) nuestras apreciaciones!

Valoración

A Burton le dieron la mano y se cogió el brazo. Tras el buen resultado de Batman, la secuela está inundada de elementos burtonianos que arrinconan al Hombre Murciélago en favor de unos villanos entre los que Catwoman sale ganadora.

Hobby

65

Aceptable

Lo mejor

El divertido trabajo de Pfeiffer con Catwoman/Selina. El tono de cuento para adultos.

Lo peor

El lado más freak de Pingüino. Un guión con lagunas y no pocos absurdos. A veces resulta aburrida.

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