Análisis

Cine de superhéroes: Crítica de El Caballero Oscuro

Por Manuel del Campo
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CRÍTICA DE El Caballero Oscuro - 2008 - DIRIGIDA POR Christopher Nolan - PROTAGONIZADA POR Christian Bale, Heath Ledger, Aaron Eckhart, Gary Oldman, Maggie Gyllenhaal, Morgan Freeman y Michael Caine.ARGUMENTO: Un extraño personaje que se hace llamar el Joker está creando el caos en Gotham. Batman continúa su lucha contra el crimen, mientras su figura es cada vez más cuestionada por los ciudadanos, a pesar de que además del apoyo de Jim Gordon, tiene un nuevo aliado, el fiscal Harvey Dent. Bruce Wayne empieza a notar el desgaste de su doble vida y se plantea de una vez por todas dejar de ser Batman. Pero la amenza de el Joker será infinitamente más peligrosa de lo que cualquiera de ellos puede imaginar.

Si la secuencia inicial de Batman Begins ya dejaba claro el radical giro de esta nueva trilogia, la de El Caballero Oscuro repite la intencionalidad del director: un impactante atraco, repleto de sorpresas, planeado por una mente retorcida y manipuladora, pero a la vez brillante y audaz para que su ejecución sea perfecta. Una pequeña obra maestra que nos deja sin aliento y revela:

  1. Que estamos ante un thriller policiaco de primera (hay  evidentes similitudes con la maravillosa Heat, de Michael Mann)
  2. Que el villano de esta película promete.

Ambos elementos no solo se confirman a lo largo del film, sino que alcanzan cotas extraordinarias, completando 150 minutos de puro cine.

Nolan apostó por continuar un camino que ya había iniciado en su primer Batman, pero del que tan solo vimos algunas pinceladas. Una vez se había explicado el origen de Batman y por qué alguien como Bruce Wayne decide transformarse en un justiciero disfrazado, llegó el momento de incluir esta premisa en un mundo mucho más real, insertarla dentro de la eterna lucha entre la ley y el crimen, con policias, jueces, fiscales y mafiosos de todo calado (financieros y asesinos) como protagonistas. Se acabó cualquier reminiscencia a un Gotham fantástico. Esta es una (Nueva York) ciudad actual, sin un solo elemento extraño, con sus edificios, bancos, túneles y calles reales.

Por fin Nolan logra lo que sin duda tenía en mente desde que decidió entrar en el universo Batman: conseguir que tanto el héroe como villanos encajen en un mundo absolutamente reconocible, fundir cómic y realismo para hacernos creer que sería posible que un tipo disfrazado de murciélago y otro maquillado como un payaso estuvieran entre nosotros. O, en otras palabras, convertir un cómic en una película adulta, una superproducción en una historia seria e inteligente (con diálogos brillantísimos), un film de acción en una tragedia, porque, al fin y al cabo, todo lo que vemos rezuma la inevitabilidad del destino de los textos clásicos griegos. Todo ello bajo el manto de una trama sólida como una roca (con más de un golpe de efecto inesperado), con un ritmo perfecto, que nos lleva con soltura de la acción más espctacular a la tensión más sobrecogedora, que logra ue 150 minutos se pasen en un suspiro.

El Joker

Sí, no voy a esperar más para entrar de lleno en uno de los elementos que hacen a la pelicula grande. La composición que Heath Ledger hace de el Joker es simplemente sublime. Hay una secuencia que me produce especial fascinación: El Joker recorriendo las calles de Gotham en un coche de policia, sacando la cabeza por la ventana para disfrutar como un crío del viento en su maquillado y desfigurado rostro, con una mueca de satisfación por haber dejado tras de sí el caos más absoluto tras un enrevesado y enfermizo plan.

Hay muchos elementos que hacen de este Joker uno de los personajes más memorables de la historia del cine. Para empezar, desde el primer momento queda claro –algo que siempre eché de menos en las primeras películas de Batman- por qué es capaz de hacerse con una banda de secuaces: una mente tan brillante que maneja como marionetas a sus adláteres a través de dos poderosas armas: la avaricia y el miedo. Como dice Batman “los críminales son previsibles, solo hay que saber lo que quieren”. Y de esa afirmación surge el aspecto más aterrador de este villano: no le interesa el dinero, no teme a nada, ni al dolor, ni a la muerte, ni a la pérdida. Su único resorte es la creación del caos, infligir el dolor que él es incapaz de sentir, corromper a las personas más puras y zarandear a su antojo a los débiles. Hasta los propios criminales se asombran de su ausencia de principios.

Esa absoluta falta de moral hace que su presencia en cualquier escena nos haga contener la respiración: es imposible saber cuál va a ser su siguiente movimiento, su imprevisibilidad es aterradora, es inútil tratar de descifrar sus enfermizos procesos mentales y eso eleva la tensión hasta límites insoportables. Ledger estuvo un mes encerrado en la habitación de un hotel interiorizando el personaje, asimilando cómo hablaría, pensaría y miraría alguien como él. El resultado no pudo ser más asombroso (premiado con un merecido Oscar). Ledger no interpreta al Joker, ES el Joker. Tras el triste falleciemiento del actor antes de concluir la realización del film, Nolan decidió dejar muchas de sus escenas sin editar, tal cuál se habían rodado, para mantener la autenticidad de un trabajo único.

Las espléndidas líneas de guión que le regalan (“Si hay algo que sabes hacer, no lo hagas gratis” o la famosa “Why so serious?”) o la sobrecogedora forma en la que explica la causa de sus cicatrices (¿Cuál de ellas es cierta, si es que lo es alguna?) le hacen aún más deslumbrante. De hecho, suyas son las reflexiones más profundas e interesantes, como el concepto de la anarquía dentro del orden establecido (cómo un mismo acontencimiento –la muerte de seres humanos- puede ser asumido con normalidad o provocar el mayor de los caos dependiendo de quién se trate) o la forma en la que dos fuerzas antagonistas –como él y Batman- acaban retroalimentándose a pesar de perseguir objetivos completamente distintos (la similitudes con situaciones reales actuales son infinitas).

Batman, Gordon y Dent

Es lógico que un personaje como el Joker sobresalga incluso dentro de tantos elementos destacables, pero el gran mérito de la película es que el resto de los personajes aguantan su abrumadora presencia con solidez. Christian Bale continúa con el acertado camino que emprendió en Batman Begins, y aprovecha con inteligencia la evolución de Wayne/Batman para incluso mejorar su destacado trabajo anterior. El símbolo se vuelve en su contra, hasta el punto de que le surgen imitadores (una reflexión muy ingeniosa, con cameo de Murphy/Crane incluido) y su figura de justiciero empieza a ser cuestionada a la vez que el Wayne real comienza a sufir el desgaste de una lucha interminable y ansía una vida normal, representada por su amiga/amor Rachel Dawes. Sus apariciones en sus tres facetas vuelven a saldarse con nota, esta vez con un Batman más espectacular (la secuencia Hong Kong es sensacional) y que ofrece escenas de acción más limpias.

Pero es imposible apartar la vista de dos personajes clave, el comisiario Jim Gordon, con Gary Oldman de nuevo impecable como policia honesto e incorruptible y, cómo no, el magnífico trabajo de un actor semi-desconocido por entonces (salvo para quien hubiera visto la perturbadora En Compañía de Hombres) cuyo complicado reto de llevar al inmaculado Harvey Dent, propuesto incluso como futuro héroe de Gotham en sustitución de Batman (El caballero Blanco), hasta el vengativo y rabioso Dos Caras lo salda con tal solvencia y lucidez que, en mi opinión, no queda demasiado lejos de la maravilla de Ledger.

Incluso una actriz de más empaque como Maggie Gyllenhaal, ofrece más consistencia al personaje de Rachel que lo que hizo Katie Holmes, aunque mi sensación es que sigue siendo un papel desaprovechado, probablemente ante la presencia de demasiados gallos en el corral.

Las brillantes aportaciones de nuevo de los enormes Michael Caine y Morgan Freeman (mira que hacen bromas con respecto al traje) terminan de dar la consistencia y el toque de humor necesario dentro de tanta tensión.

Formal y técnicamente se trata de una película sobresaliente. Secuencias como la mencionada de Hong Kong o las persecuciones por las calles de Gotham, con especial protagonismo para la molona Batpod, desprenden el aroma del mejor cine de acción moderno, ofreciendo un “más difícil todavía” sin resultar excesivamente fantasiosas (dentro de lo que cabe, claro) e integradas en la trama con talentosa naturalidad. Y por supuesto sin olvidar una maravillosa fotografía y dirección artística y una espléndida banda sonora de nuevo con temas de Zimmer y Newton Howard.  Por supuesto, este alarde también se reconoció aquel año en Hollywood con nada menos que siete nominaciones al Oscar en apartados técnicos, llevándose el de Efectos de Sonido.

Por supuesto, no es una película perfecta. En la última hora se permiten algunas licencias OJO SPOILER (que Dent confiese que es Batman sin aportar ninguna prueba y todo el mundo lo acepte como si tal cosa o los remilgos de Fox ante el uso del sonar cuando le ha dado igual que Batman se pase la ley por el forro una y otra vez son dos de ellas) FIN DEL SPOILER, y Nolan riza el rizo para colar algunas secuencias algo efectistas (la de los barcos -con resolución algo ingenua- y la de Dos Caras con la familia de Gordon son dos claros ejemplos).

No importa. Como hacemos con los buenos amigos, son pequeños defectos que perdonamos y asumimos hasta con cariño. Para nada enturbian la magnitud de una obra magnífica por miles de razones, que nos mantiene pegados a la pantalla de principio a fin, con momentos inolvidables, y que sin duda cambió para siempre el enfoque de las adaptaciones al cine de personajes de cómic.

Fin de la trilogía de Nolan el Especial Cine de Superhéroes

El viernes llega el cierre a este repaso al universo de Batman en el cine en nuestro especial cine de superhéroes. El Caballero Oscuro La Leyenda Renace tuvo el honor de ser la primera película que analizamos en Hobby Consolas, así que ¡no os la perdáis!

Valoración

Nolan deslumbra con un thriller sensacional, un brillante espectáculo de casi 3 horas de puro cine en el que emerge la inolvidable figura del Joker, uno de los mejores villanos de la historia del cine. El mejor Batman.

Hobby

92

Excelente

Lo mejor

El Joker. El perfecto equilibrio entre acción, drama y tensión. Los diálogos. El resto de actores.

Lo peor

Algunas licencias del guión. El personaje de Rachel está desaprovechado.

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