Análisis

Cine de superhéroes: crítica de Ghost Rider: El motorista fantasma

Por Raquel Hernández Luján
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CRÍTICA DE: Ghost Rider: El motorista fantasma. DIRIGIDA POR: Mark Steven Johnson. PROTAGONIZADA POR: Nicolas Cage, Wes Bentley, Eva Mendes, Peter Fonda, Sam Elliott, Donal Logue, Matt Long y Brett Cullen.ARGUMENTO: La superestrella de las acrobacias en moto, Johnny Blaze hizo un trato con el diablo para proteger a los que más quería: su padre y su novia de la juventud, Roxanne. Ahora, el diablo ha venido a cobrar su deuda. De día, Johnny es un motero acróbata temerario... pero de noche, en presencia del diablo, se convierte en Ghost Rider, un cazarecompensas de demonios deshonestos.

Estamos en el año 2007 y se estrena esta paupérrima versión cinematográfica de El motorista fantasma protagonizada por un Nicolas Cage que, si bien es un gran enamorado de los cómics (hasta tiene tatuado al personaje) no consigue ni de lejos realizar un trabajo memorable. De hecho, muchos solo recordarán de la peli su elaborado peinado que, además de no pegarle ni con cola, se llevaba tres horas de curro diario del equipo de caracterización.

La película fue perpetrada por Mark Steven Johnson no sabemos si con nocturnidad y alevosía pero sí con un historial de destrozos anterior reseñable. Y es que este buen hombre fue el encargado de llevar al cine anteriormente Elektra (guión) y Daredevil (guión y dirección), así que historial delictivo ya venía acumulando.

Cage quería ser el nuevo Superman, pero no pudo satisfacer sus ilusiones y, como se había quedado con la espinita clavada, pudo al menos meterse en la piel de Johnny Blaze, el motorista acrobático que le vende su alma a Mefistófeles y tiene que saldar su deuda defendiéndole de su propio hijo, Blackheart, que quiere arrebatarle el poder de las tinieblas. De paso hace justicia cada noche señalando a los inocentes y castigando con el dolor de sus víctimas a los culpables.

Como la película es indefendible la mires desde el prisma que la mires: malas interpretaciones, diálogos ridículos, un tratamiento de los personajes pueril, una historia intrascendente y unos efectos especiales metidos con calzador, vamos a pasar a contar algunas anécdotas cinéfilas curiosonas empezando por el propio motorista fantasma.

El personaje fue creado por Gary Friedrich y Mike Ploong en 1972, apareciendo por primera vez en las páginas de la revista Marvel Spotlight. Muchos motoristas de entonces adoptaron el símbolo de la calavera en llamas sin saber que hacía alusión a esta historieta.

 

El director de fotografía de Ghost Rider es Russell Boyd, que utilizó un sistema conocido como ¨Spidercam¨, mediante el cual se coloca una cámara en un cable elevado sobre un soporte estable, lo que permite tomas con movimiento muy veloces. En cuanto a los efectos especiales, el equipo se tomó muchísimo trabajo para adaptar la moto endemoniada y se construyeron varios modelos prácticamente a escala cada uno de los cuales tenía unas características determinadas.

 

 

Easy Rider fue una referencia importante para la película: por un lado pudimos ver a Peter Fonda, el compañero de reparto de Dennis Hopper de la peli del 69, interpretando a Mefistófeles y, por otro, la moto original de JB antes de que se transforme es una réplica exacta de una de las de la cinta. Y otra referencia motera: podemos ver en la peli a Donal Logue antes de interpretar el papel de Lee Toric en Hijos de la anarquía.

 

Vale, no es ni de lejos la mejor interpretación de Nicolas Cage, pero hay que decir que lo puso todo por su parte: la calavera que luce el motorista fantasma es la del propio actor que le fue tomada con Rayos X. Además incorporó de su cosecha el hecho de que a su personaje el que le gustaran las gominolas y la música de Karen Carpenter y (seguro que os disteis cuenta) tiene un cartel en su apartamento de Daredevil.

 


 

Tampoco fue baladí la elección de Sam Elliot para el papel de Caretaker, ya que gran parte de su filmografía se ha desarrollado en el mundo del western. Además, Ghost Rider dialoga con otras películas como Arizona Baby, la célebre comedia del 87 en la que hay un plano calcado: aquel en el que cruza el desierto a toda mecha y vemos a un reptil que en este caso queda chamuscado.

 

En fin, no sé si recomendaros su revisionado... El caso es que a pesar de los pesares sigue siendo un placer ver a un personaje tan molón, aunque lo maltraten durante 114 minutos de metraje y ver a una principianta Eva Mendes luciendo palmito tiene un pase, suerte que le han dado en alguna que otra ocasión la oportunidad a posteriori de demostrar sus dotes interpretativas más allá de su arrebatadora figura (aquí sí que os hago la recomendación de echarle un ojo a la curiosísima Holy Motors).

 

 

Me marcho ya a toda prisa cual motorista fantasma, pero si os habéis quedado con ganas de más superpoderes os recuerdo que tenéis una colección preciosa de críticas de gente en mallas y con capa en el especial de superhéroes que encontraréis aquí. Pasadlo bien y recordad que no se puede vivir con miedo como dice Cage unas quince veces a lo largo de la peli...

Valoración

Flojísima adaptación de la serie de cómics de "El motorista fantasma" y quizás una de las más flojas traslaciones de los héroes de Mavel.

Hobby

45

Malo

Lo mejor

El escote de Eva Mendes, aunque conste que vale para mucho más que para figurar.

Lo peor

Prácticamente todo, pero se lleva la palma el montaje y el uso de los efectos especiales.

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