Contratiempo
Análisis

Contratiempo - Crítica del thriller de Oriol Paulo con Mario Casas y Bárbara Lennie

Por Raquel Hernández Luján
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Crítica de Contratiempo, el thriller de Oriol Paulo con Mario Casas, Bárbara Lennie, José Coronado y Ana Wagener que se estrena el 6 de enero de 2017 en salas.

Oriol Paulo escribe y dirige su segundo thriller tras rodar El cuerpo y esta vez, para Contratiempo, ha contado de nuevo con un reparto de excepción encabezado por Mario Casas (Palmeras en la nieve), Ana Wagener (A escondidas), José Coronado (El hombre de las mil caras) y Bárbara Lennie (Magical Girl). 

En su debut ya demostró que tenía pulso narrativo y se consolida ahora con una historia en la que recupera la atmósfera clásica de los thrillers de asesinatos a puerta cerrada y con un culpable que se desvanece en el aire. El espectador irá tirando del hilo a medida que el principal acusado vaya relatándole a su abogada todo lo que recuerda y de paso confesando verdades que en principio permanecían ocultas.

Adrián Doria es un exitoso empresario que es acusado de un asesinato, aunque él se declara inocente. Para defenderse contrata los servicios de la mejor preparadora de testigos del país, Virginia Goodman, con quien trabaja a lo largo de una larga noche para encontrar un argumento que logre librarlo de la cárcel. Pero la aparición de un nuevo testigo de cargo hace peligrar su estrategia, viéndose obligados a recomponer las piezas del puzle con el tiempo en su contra.

Un buen thriller se sustenta en tres elementos: guión, interpretaciones y ambientación que tienen que estar acompañados de detalles sustanciales que terminen de redondear el círculo. Oriol Paulo construye un magnífico guión, pero deja que se le escapen esos dichosos detallitos que habrían hecho que la cinta fuera casi perfecta: la trama tiene varios flecos que no terminan de cuadrar a pesar de las reelaboraciones del protagonista (la sangre en la carretera, por ejemplo) y tiene un inmenso problema: muy al principio se puede anticipar lo que va a suceder al final.

Contratiempo

Esto sí que es un verdadero contratiempo si tenemos en cuenta que el factor intriga es fundamental para mantener el interés del espectador, que en este tipo de películas espera y desea ser engañado hasta el último instante. En el buen sentido, claro.

El caso es que esto parece estar hecho a propósito para jugar con el espectador (hay algún giro de guión que nos despista un poco), pero le resta mucho impacto al clímax. Así que puede que tengas una de estas dos experiencias de visionado: te das cuenta y disfrutas un poco menos, (aunque entretenido vas a estar) o bien no te das cuenta y la película te atrapa por completo.

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En cuanto a las interpretaciones, poco que objetar al casting salvo quizás que Mario Casas no termina de encajar con un empresario de una start-up de proyección internacional (tiene que seguir trabajando en su dicción), pero habida cuenta de su potencial como reclamo comercial y su magnífica química con Bárbara Lennie, se entiende a la perfección la elección del actor.

La ambientación es sobresaliente, no solo por la banda sonora de Fernando Velázquez y la contrastada fotografía: fuertes contraluces, tonos fríos para el pasado y ocres para el presente, paisajes nevados y mañanas nubladas... Sino por la propia elección de las localizaciones como ese tren cremallera, el hotel kubrickiano, los parajes desolados y el fortísimo choque entre la tranquilidad de la montaña y la sofisticada hipocresía de la urbe.

Contratiempo

Lo más inteligente y eficiente del relato es la forma en la que vemos evolucionar a los personajes desde el primer relato hasta el último. A medida que Doria se va quitando capas vamos viendo la verdadera cara de los componentes de esta historia y quizás la que sufre un mayor cambio es Bárbara Lennie de femme fatale (señalada como tal incluso en un ejercicio de metalenguaje) a ser una mujer atenazada por la culpa y demostrando tener un gran corazón junto con Ana Wagener, de largo las más sólidas en sus papeles.

El resto del tiempo estamos viendo un pulso en el que la gran pregunta es "¿quién es el asesino?". Pues eso, que a quién no le apetece una partida de Cluedo de vez en cuando...

Valoración

Buen thriller de corte clásico que resulta sumamente entretenido... Sobre todo si no "le pillas el truco" a la primera de cambio.

Hobby

68

Aceptable

Lo mejor

La ambientación es fabulosa y los tiempos están muy bien medidos haciendo dudar al espectador en cada reconstrucción de los hechos.

Lo peor

A Mario Casas no le pega el papel y si te das cuenta de un detalle al principio de la película, el clímax pierde mucho fuelle.

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