Análisis

Crítica de Los 4 Fantásticos de Josh Trank, ¡doble análisis!

Por Raquel Hernández Luján
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CRÍTICA DE: 4 Fantásticos (Fantastic 4) - DIRIGIDA POR: Josh Trank - PROTAGONIZADA POR: Miles Teller, Kate Mara, Michael B. Jordan, Jamie Bell y Toby Kebbell. En cines a partir del 21 de agosto.ARGUMENTO: Cuatro jóvenes se teletransportan a un peligroso universo alternativo, lo que les confiere extraños poderes. Deberán aprender a controlar sus nuevas habilidades y trabajar en equipo para salvar al mundo de un viejo conocido que ahora se ha convertido en un temible enemigo.

La nueva incursión de la primera familia de Marvel en el cine es... decepcionante. Y no porque el conjunto apeste, ni mucho menos, sino porque, precisamente, nos encontramos ante una película que empieza muy bien presentando a sus personajes de forma paulatina en un largo prólogo para precipitarse en una debacle generalizada al final.

La regrabación y el recorte de escenas en 4 Fantásticos es evidente y el bajón de calidad de los efectos especiales, los diálogos y la premura para llegar al final atestiguan las divergencias creativas que ha habido hasta el último instante antes de dar a luz a esta criatura desgraciada de cuya paternidad todo el mundo reniega. Vamos, que la película es menos interesante que todo el culebrón que se ha montado alrededor de la misma, que da a su vez para otra película completa.

Después del aluvión de críticas hacia 4 Fantásticos antes de que se produjera su estreno por las licencias respecto a los cómics como las nuevas relaciones que hay entre los personajes, el tan cacareado cambio de etnia de Antorcha Humana o el debate abierto en torno al aspecto digital de La Cosa y si debía o no llevar pantalones, todo ha quedado en agua de borrajas ante el bochornoso aspecto de Doom, alias Doctor Muerte y su inexistente evolución como personaje y el desenlace de la película que apenas se articula en media hora en plan Scooby Doo.

En un marcado paralelismo con lo que le sucede a nuestro protagonista Reed Richards convertido en científico estrella por Baxter, Josh Trank fue fichado por Fox para realizar esta película, un director casi novato cuyo curriculum se había ido forjando en el cine de bajo presupuesto en el que destacó con luz propia Chronicle. Y lo que parecía una oportunidad de oro se ha convertido en una pesadilla y todo se ha saldado con un cruce de acusaciones entre él y la productora y el reconocimiento público (vía Twitter) de que la película "es mala". Si lo dice él, que firma el proyecto, qué podemos decir quienes nos dedicamos a la crítica...

Lejos de entonar el mea culpa, Trank señala a la productora y las reticencias para dar el visto bueno al guión final, recortes de presupuesto y otras tantas trabas creativas que habrían hecho hervir el set de rodaje tanto o más que ante la presencia de la propia Antorcha Humana. 

Pero también hay que señalar dos cosas: que Josh Trank no ha pedido ser sacado de los títulos de crédito y que, según aseguran los abogados especializados, habría tenido abierto el cauce de hacer oír su voz gracias a los derechos que le confiere y le habría ayudado a defender el Sindicato de Directores de Estados Unidos. Esto es harina de otro costal, pero el resultado es bastante mediocre independientemente de cuál haya sido el proceso.

A toro pasado salen todo tipo de tratos sucios: la supuesta mala actitud del director hacia los intérpretes y especialmente hacia Kate Mara (imposición de la productora), el caos en cuanto los materiales más básicos de la producción como vestuario, peluquería y sets de rodaje... En fin, puede que lo sucedido se tenga que dilucidar en un juzgado, así que tardaremos en saber qué cúmulo de despropósitos se han dado cita para que una película que comenzaba de forma prometedora como una relectura del cómic más próxima al género de las aventuras y la ciencia-ficción y que tenía previsto alcanzar al menos los 50 millones de dólares de recaudación en Estados Unidos solo se haya hecho con 25 y haya conseguido que se abra una web para reunir firmas para que los derechos de "Los cuatro fantásticos" regresen a Marvel. Batacazo absoluto incluso para quienes hemos tratado de visionar la cinta de la forma más desprejuiciada posible.

Una verdadera pena si tenemos en cuenta la buena química de los personajes en sus versiones "preaccidente", el hito en el guión que marca el cambio de los protagonistas de simples mortales a superhéroes con capacidades asombrosas, la génesis del villano menos carismático visto nunca en la saga y el descenso de calidad de casi todos los apartados de la película. Lo mismo si hubieran prescindido de la idea del cómic y hubieran desarrollado una película de género habrían podido hacerla funcionar sin desperdiciar su precioso tiempo y dinero y ahorrándose de paso los dolores de cabeza.

Vale, quizás el talentoso Miles Teller que nos deslumbrara en Whiplash no fuera el candidato ideal para Mr. Fantástico pero es algo que llega a colar, así como Jaime Bell como Ben Grimm o Kate Mara como Sue Storm acompañada de su chuleta hermanastro Michael B. Jordan. Incluso Toby Kebbell tiene un pase antes de perderse en el Planeta Zero (la Zona Negativa en los cómics). Todo ese nuevo aire que se le da a la película con el tema del teletransporte como sustituto de los viajes espaciales está bien soportado argumentalmente pero el recorte en la trama es tan drástico y la carencia de instrumentos para materializarla tan obvio que el resultado final es injustificable y termina por lastrar todo lo visto con anterioridad.

Cuando terminas fijándote en el cambio de peluca de Kate Mara y preguntándote por qué diantres la chica invisible no deja de ser visible en ningún momento o por qué un personaje está atrapado en un instante y al siguiente es libre por arte de birlibirloque es el momento en el que te das cuenta que una película ha tocado fondo. La historia ya te da igual, porque las motivaciones de los personajes y en especial del malo de turno son ridículas (como su aspecto) y solo queda soportar estoicamente hasta el final... Y eso que hubo un momento en el que sí te importó y sí creíste en lo que te contaban los personajes, incluso disfrutando de algún atisbo de sentido de humor... 

Milles Teller y Michael B. Jordan en 4 Fantásticos

Por el momento, sin embargo, Fox no tira la toalla y asegura que habrá secuela, como anuncia el final de la película y que estos nuevos (y vapuleados) 4 Fantásticos no compartirán universo con los mutantes de X-Men ni con Masacre... Ahora sí, podéis jugaros el cuello a que Josh Trank no se acercará ni con un palo y que, al menos durante un tiempo, los grandes estudios no lo querrán en sus filas tanto como él renegará de firmar un gran contrato. Este fallido blockbuster le ha costado, al menos, quedar fuera de los spin-off de Star Wars, uno de los cuales iba a dirigir y no sabemos muy bien cuáles serán sus siguientes pasos una vez que amaine la tormenta.

¿Veremos alguna vez ese montaje de la película que no satisfizo a los directivos de Fox y que él consideraba mucho mejor? ¿Le redimirá ese material que no hemos visto o lo enterrará para siempre? Lo mismo algún día podemos dar respuesta a estos interrogantes. El reparto merecía que se respetara más su trabajo desde todos los frentes: la producción, la dirección y el montaje. Decía La Cosa: "¡Es la hora de las tortas!". Pues me temo que tenía mucha razón... 

La crítica comiquera, por Jesús Delgado

Lo primero de todo, antes de empezar, si vais al cine buscando paralelismos con los cómics, parad el carro. La película de la que vamos a hablaros, tiene de 4 Fantásticos poco, al menos de los 4 Fantásticos clásicos. La cinta de Josh Trank es una clara deudora de la versión Ultimate de estos héroes, escrita por Mark Millar (Kick-Ass, Kingsman) hace unos años. No hay ni viajes al espacio, ni rayos cósmicos ni nada por el estilo. Si esperáis una adaptación más cercana al material original, os recomendamos las dos anteriores películas de Tim Story o, ¿por qué no?, la farragosa versión de Roger Corman de los 90. Os aseguramos que esta película de los 4 Fantásticos no puede verse desde un punto de vista comiquero. Hacerlo supone un despropósito sin un fin claro, salvo de el agrandar la úlcera de estómago. 

Dicho ésto, comenzamos la crítica y. como veníamos prometiendo desde hace un tiempo,  vamos a pretender que sea honesta, justa y nada prejuiciosa. Esto, realmente, resulta tremendamente complicado a poco que hayáis prestado atención a las noticias y a las críticas que nos llegaron previamente desde Estados Unidos y Reino Unido. Y lo cierto es que con el mejor de los espíritus, el autor de estas líneas entró en la sala de proyecciones, dispuesto a darle una oportunidad a una película que, en honor a la verdad, empieza de una manera no sólo íntima, enternecedora y con muy buen gusto. ¿Qué diablos? La película arranca y no han pasado ni quince minutos cuando de repente nos descubrimos con que no somos capaces de creer que la crítica anglosajona haya sido tan inclemente con ella, entrando a degüello para poco menos que desmembrar inmisericordemente una historia con un planteamiento realmente excelente.

De hecho, lo que Josh Trank formula con esta película es su propia versión moderna y de ciencia ficción del mito de Ícaro. Trank nos presenta una fábula acerca del orgullo desmedido, la ambición, el conocimiento científico y de cómo el mal uso del saber conduce a la propia perdición. Sin embargo, en esta versión en lugar de alas  para imitar a los pájaros y volar, el narrador presenta un teletransporte a una tierra ubicada a una dimensión paralela como objeto de condenación, nacido de la soberbia humana.  Desgraciadamente, como ocurre con Ícaro, la película comienza a perder altura, precipitándose a gran velocidad contra el suelo, en cuanto alcanza su cota más alta, dando como resultado a su propia condenación. 

Lo que había comenzado de forma maravillosa, creando unos lazos creíbles entre el quinteto protagonista formado por los héroes y el futuro villano, con una tensión, un drama y un sentimiento de grupo bien construído, se viene abajo pasados poco menos de diez minutos del ecuador de la cinta. Mediante una elipsis temporal tramposa y artificial, descubrimos desilusionados que se ha tomado un atajo fácil pero escabroso para cambiar de película de ciencia ficción a cinta de superhéroes "realistas".

Este abrupto salto es tan descarado, que pronto somos conscientes de que numerosas secuencias que hemos visto en los tráilers ni siquiera aparecen en el montaje final, como si hubieran sido deliberadamente borradas. De ahí que sospechemos que a la película le falte entre media hora y cuarenta minutos de metraje extra para poder tener el sentido que debiera tener. 

No exageramos señalando que, más aún, el desenlace atropellado y carente de sentido, con un sentimiento de equipo prefabricado y artificioso, resulta tan incómodo como increíble. Sin apenas secuencias de acción hasta el minuto 50 de la película, el espectador se traga con embudo la idea de los superpoderes cuando la historia está a punto de acabar. Así, 4 Fantásticos paracen dos mediometrajes en uno, cada uno de temática y concepción diametralmente opuesta, creando una disonancia muy severa, y una incoherencia de discurso que se diluye cada vez que se intenta reforzar la idea de grupo, camadería y unidad de un equipo que apenas llega a desarrollarse realmente. 

Tampoco ayudan nada unos efectos especiales que, sobre todo en las secuencias fuera de la Tierra, desmerecen un montón, recordando a los peores decorados de CGI de la historia del cine, con unos efectos especiales bastante pobres. Eso sí, la Cosa (Jamie Bell), incluso sin pantalones, es de lo mejor de la película. Y las llamas de Johnny Storm y los efectos de invisibilidad y campos de fuerza de su hermana Sue son resultones. Desgraciadamente, este buen acabado se eclipsa ante la grimosa elasticidad incontrolada de Reed Richards (Miles Teller) y el nada acertado retrato del Dr. Muerte de Toby Kebbell, cuya siniestra y alienígena momificación es la peor caracterización del personaje en el cine hasta el momento.

De hecho, el Doctor Muerte  es el clavo que termina de apuntalar el ataúd de este intento de blockbuster. Aunque su personaje es realmente excepcional cuando se presenta, con la idea de genio  científico y hacker de descomunal ego, la evolución del villano queda coartada y en lugar de representar al Señor Oscuro por antonomasia queremos ver, se nos presenta a una suerte de Momia, mezclada con La Cosa de John Carpenter, cuyas motivaciones son tan inciertas como nada inspiradoras. De hecho, su explotación como amenaza nihilista y destructora parece el recurso facilón de un narrador que busque una excusa barata para juntar a los héroes contra un enemigo común "por que sí". 

La sensación final que produce es la de que Josh Trank toma el nombre de los 4 Fantásticos como excusa para hacer una secuela de Chronicle y que Fox, al meter tijera en el planteamiento del director, se quede en una propuesta tibia, nada valiente y que no se decide entre si estamos ante una de superhéroes o de una de ciencia ficción. Ni siquiera sabemos si lo que pretendía era realizar un género híbrido como las de Marvel Studios, aunque las comparaciones sean odiosas, en las que los superhéroes son excusas para contar historias de aventuras, espionaje, guerra, viajes espaciales, etc...  Pero sin poder confirmarlo y  como otros críticos ya han señalado, parece que la intención de Fox ha sido la "nolanizar" su cinta, aplicando la receta de los "héroes realistas y sombríos" a cualquier cosa como si esa fuera la fórmula mágica del éxito asegurado. 


Resumiendo, el principio de la película comienza de miedo. El tema central está bien explicado y ciertos argumentos se enlazan de maravilla. Eso incluye el hecho de que Johnny y Sue Storm (Michael B. Jordan y Kate Mara) sean hermanos de distinta etnicidad, un eje narrativo que funciona muy bien y que solo molestará a los integristas más intolerantes que exijan una la lectura literal de un cómic escrito en 1961. Desgraciadamente, esta construcción sólida se desmorona, ante la sensación del tijeretazo de material editado y excluído del montaje final, que drena a la historia de una fuerza y coherencia que quizá podría haberse explicado mejor de haber conocido la versión originalmente ideada por el director.  O quizá, en el mejor de los casos, Fox nos ha ahorrado un desastre de proporciones cósmicas, al impedir que la visión de Josh Trank llegara a materializarse. La verdad, posiblemente, nunca la sepamos. 


Nota: 60 --> Esto es un ejemplo gráfico de "querer y no poder". Un temible potencial para una buena película, desperdiciado por edición desatinada y un discurso endeble, voluble e impreciso. 

Lo mejor: Los interpretes. Siendo buenos actores y actrices quedan muy desaprovechados. En especial Toby Kebbell, quien podría habernos ofrecido un Doctor Muerte inolvidable, en lugar de uno espeluznante.

Lo peor: El Doctor Muerte, horrible visualmente y carente de un motivaciones creíbles. Eso y los 40 minutos de película que le faltan a la cinta para funcionar en condiciones. 

Valoración

Desconcertante final para un reboot que apuntaba maneras pero que se ha saldado con puñaladas traperas entre el director y la productora. Veremos una buena película de 4 Fantásticos, pero no será ésta.

Hobby

55

Regular

Lo mejor

La química entre los personajes y el arranque de la película.

Lo peor

El planteamiento del conflicto y su apresurada resolución (fallan hasta los FX).

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