Análisis

Crítica de Bestias del sur salvaje

Por Raquel Hernández Luján
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ARGUMENTO: Hushpuppy es una niña de seis años que vive en la costa del Mississippi, en una zona conocida como "la bañera" por las abundantes inundaciones que se suceden sin descanso. Su padre hará de ella una niña fuerte y autosuficiente, capaz de valerse por sí misma y enfrentarse a los peligros que pueden acercharla.2012 - DIRIGIDA POR: Benh Zeitlin - PROTAGONIZADA POR: Quvenzanhé Wallis, Dwight Henry, Levy Easterly, Lowell Landes, Pamela Harper y Gina Montana. Ya en cines.

Una de las grandes sorpresas de la temporada: Bestias del sur salvaje, una cinta independiente, no solo ha ido cosechando grandes éxitos sino que se ha colado directamente en la pugna hacia cuatro de los Oscar principales: mejor película, mejor director, mejor actriz principal y mejor guión. Una propuesta arriesgada que ha tenido que superar dificultades de presupuesto y de producción alcanzando una potencia desgarradora.

La productora Court 13 es una comunidad insólita compuesta por artistas, carpinteros, montadores, músicos, narradores... Y del mismo modo han encontrado su fuente de inspiración en un grupo humano que vive al margen de la "civilización", sobreviviendo a base de esfuerzo y cierta dosis de orgullo por hacer las cosas de esta manera, salvando incluso los embates de la naturaleza. Cuando salir adelante en la inhóspita naturaleza se convierte en un arraigo visceral a la tierra, ya nada puede arrancarte esa libertad.

El origen del proyecto

La idea principal parte del libro Juicy and Delicious, de la escritora Lucy Alibar. Cuando el director Benh Zeitlin vio una representación teatral de esta obra, pensó que sería el punto de partida para crear su película pero para ello añadió una buena dosis de realismo que queda plasmado en el lugar físico en el que transcurre la cinta. La acción se trasladó por tanto a la zona de los pantanos de Nueva Orleans. "La bañera" es un pueblo inventado situado en la punta más meriodional del país para cuya recreación se han tomado prestados elementos culturales del sur de Luisiana.

Aunque la película es dificil de catalogar, sí que recoge una importante aportación del género apocalíptico en un doble sentido: el final de un mundo en descomposición debido a esa falta de armonía que reiteradamente busca la pequeña protagonista Hushpuppy y la aceptación de que inevitablemente la vida se acaba y hay que seguir adelante.

Una actuación memorable

Es increíble que la valiente y decidida Hushpuppy no solo sea el personaje más fuerte de la película, sino que sea un referente tan claro de inspiración para el espectador. Dentro de toda su miseria, del dolor de la ausencia de su madre, de la enfermedad de su padre, de cómo vemos que su mundo está llamado a la descomposición, sabemos que el espíritu salvaje que ha arraigado en ella es inquebrantable y que está preparada para salvar cualquier obstáculo. Hushpuppy deja a Hulk en calzoncillos; de hecho no duda en enfrentarse a su peor pesadilla, esa encarnación del Apocalipsis en las bestias imaginadas que funcionan como metáforas del fin de su mundo: "Las aguas subirán, extraños animales regresarán y todo lo que haya más allá del dique desaparecerá".

Nunca habría podido pensar que una niña tan pequeña pudiera tener tal registro ante la cámara sin haber actuado nunca antes. Quedaos con el nombre de la actriz porque es un auténtico torbellino, y de seguir actuando, seguro que hablamos nuevamente sobre ella: Quvenzanhé Wallis.

El pulso de la vida a través de los ojos de una niña

Todo en Bestias del sur salvaje es crecuspular y entramos en ese juego desde el principio de la película, cuando la niña trata de desentrañar el misterio de la vida escuchando el latido de los corazones de los animales. Es ese flujo de vitalidad impulsado por el motor del corazón el que recorre la película de principio a fin y el que marcará el comienzo del fin del mundo que conoce Hushpuppy.

Mención especial merece la fiesta en la que los habitantes de La bañera celebran sencillamente la vida: la música, la poesía de las imágenes, la fiereza del jolgorio y el hecho de festejar algo tan sencillo como seguir sobre la faz de la tierra, hacen de esta secuencia uno de los puntos climáticos de la cinta.

Lo que nos separa es más que hormigón

El dique que separa este mundo del que todos conocemos tiene también una fortísima carga metafórica. Desde nuestro lado, representa la defensa, por el miedo que tenemos a que se desborde la naturaleza y nos lleve consigo; desde el otro lado viene a constatar el desarraigo de aquellos que nos consideramos civilizados, pero que hemos sido incapaces de enfrentarnos a nuestros miedos, un enorme parche que nos protege a costa de abandonar a los del otro lado. Y en caso de ir en su "ayuda", la solución es tratar de forzarles a vivir exactamente como no quieren hacerlo: dando la espalda al orden natural ("enganchando a los enfermos a la pared", en lugar de dejarles ir en paz, por ejemplo).

A pesar de que hay un mensaje ecologista y también una cierta crítica a la política de tratar de asimilar a "los del otro lado" obligándoles a entrar en el sistema, la verdad es que la película evita caer en el panfleto social procurando dejar claro que hay espíritus indomables, forjados en la realidad más cruda, que necesitan ser libres. El fondo (esos personajes principales tan bien trazados) y la forma (los desenfoques, el grano de la película, los movimientos de cámara...) se complementan para hacer brillar esa idea.

Valoración

Fantástica ópera prima que encandila desde el primer fotograma con unos intérpretes noveles pero magistrales y una banda sonora excelente.

Hobby

88

Muy bueno

Lo mejor

La increíble interpretación de la niña protagonista, merecidamente nominada a los Oscar.

Lo peor

El precio a pagar por vivir así: una enorme carencia afectiva.

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