Análisis

Crítica bipolar de Vulnerables

Por Raquel Hernández Luján
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ARGUMENTO: Tras un difícil parto prematuro, Carla dicide mudarse a la antigua finca de sus padres en un pueblo manchego. Un padre y su hijo han cuidado de sus bienes desde la muerte de su padre y parece ser que esconden algo...2012 - DIRIGIDA POR: Miguel Cruz - PROTAGONIZADA POR: Paula Echevarría, Joaquín Perles, Álvaro Daguerre, Mara Blanco y Pablo Vega. Estreno en España el 31 de octubre.

Miguel Cruz parte de una experiencia previa como director de series de televisión entre las que se encuentran UHF, La azotea de Wyoming o la popular Aída. Sin embargo, su primera incursión en el terreno del largo ha ido por otros derroteros muy diferentes a su punto de partida consistiendo en una tediosa cinta de terror psicológico que ni asusta, ni convence y que apenas deja poso en el espectador.

El principal atractivo: Paula Echevarría (Luz de domingo, Sangre de mayo), único gancho para la prensa y que deja mucho que desear como para llevar tanto peso en la película.

En esta ocasión la actriz encarna a Carla, una mujer emprendedora y profesional que se dedica al diseño de páginas web y que, por prescripción médica, decide alejar a su pequeña recién nacida de la polución de Madrid para llevársela a la finca de sus padres en un pueblecito manchego.

Más notas sobre el argumento. ¿Dónde está la lógica?

Ya de por sí, el parto de tiene su miga... la actriz ni se despeina dando a luz y lloriquea patéticamente por no poder quedarse junto a su hija, que debe ser introducida en una incubadora por nacer baja de peso, eso sí, sin lágrimas, en un arranque de la cinta de lo más emocional, que ni roza de lejos la sensibilidad del espectador. Vulnerables no empieza muy bien...

Carla vive en la mayor de las soledades, así que cuando su médico le dice que se lleve a la niña de Madrid en un diagnóstico médico de lo más curioso, decide ir al lugar más inapropiado del mundo: la antigua finca de sus padres, en un pueblo perdido de la mano de dios en pleno páramo manchego, donde no conoce a nadie que pueda ayudarla. Para abundar más en la falta de consistencia del guión, el clima manchego es directamente espantoso para un bebé con posibles complicaciones de pulmón teniendo en cuenta no solo el polvo de la antigua casa sino también la falta de lluvia y el terreno arenoso que circunda la vivienda.

Carla, que parece a ratos una especie de "Barbie rural" no puede ser una madre con menos instinto maternal, dejando descuidado el carrito cada dos por tres, fuera y dentro de la casa. En ella solo están ellas dos... pero por alguna razón desconocida prefiere monitorizar la habitación a través de una camarita que le irá jugando malas pasadas. No importa: no aprende de los errores y se empeña en pegarse unos sustos de aúpa.

Guárdate de los guardeses

Joaquín Perles (La voz dormida, Yo, también) es un hombre recio de barba cerrada y acento a ratos andaluz, a ratos madrileño, que viene a querer representar a un tipo rústico que no ha salido en la vida del pueblo con bastante desacierto.

Su hijo Marcos (Álvaro Daguerre), encantador unas veces, pero violento otras, se pasa el día con el pelo tapándole los ojos y configurándose como una amenaza para el bebé. No obstante, Carla se lo deja despreocupada hasta que decide ver qué hay detrás de la inconstante personalidad del niño y busca información sobre la bipolaridad.

Y aquí se produce el principal punto de inflexión en Vulnerables: es el momento en el que podría haberse salvado el guión (que no el plano técnico, que tiene también abundantes lagunas), pero muy al contrario va en picado.

La mirada a través de la cámara

De todos los recursos que Miguel Cruz utiliza para tratar de inquietar al espectador: constante música a todo volumen que se empasta con los diálogos, visitas nocturnas, ruidos inesperados (hasta una nana que aparece por arte de magia), ambientes lúgubres con muñecos rotos, televisores antiguos, telas de araña, polvo... en fin, todo un repertorio, lo único que consigue generar un poco de inquietud es la cámara en la que Carla va grabando todo lo que le sucede y las imágenes se mezclan con la realidad.

Sin embargo, el director Miguel Cruz engaña al espectador de forma que toda la consistencia de este recurso se va al garete. Solo hay tres posibilidades para rematar la película, pero la indecisión puede en el guión: aunque se decanta por uno de los tres, juega a que otras posibilidades también están ahí, y eso mosquea y mucho.

Cruz firma una película de solo 84 minutos que se hacen muy largos y cuyo único mérito es el de haber llegado a estrenarse a pesar de ser una producción independiente. Vulnerables no deja ningún poso en el espectador y está cargadita de tópicos, a pesar de que podría tratar temas que son de lo más interesante: la dificultad de ser madre soltera, la feminidad como fuerza creadora, la recuperación del pasado como vía de redención, la preservación de la identidad, el doppelgänger y la bilocación... ¡qué lástima!

Valoración

Mediocre incursión en el terreno del thriller psicológico en el que es difícil salvar algo memorable.

Hobby

40

Malo

Lo mejor

Los decorados de la casa rural y las tiendas del pueblo, lo único creíble de la película.

Lo peor

La banda sonora subraya cada momento de la acción y la mezcla de sonido, espantosa.

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