Análisis

Crítica de Blackhat, Amenaza en la red, con Chris Hemsworth

Por Manuel del Campo
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CRÍTICA DE: Blackhat - DIRIGIDA POR: Michael Mann - PROTAGONIZADA POR: Chris Hemsworth, John Ortiz, Leehom Wang, Ritchie Coster, Sara Finley, Spencer Garrett, Tracee Chimo, Viola Davis, Wei Tang y William MapotherARGUMENTO: El gobierno chino está sufriendo los ataques de unos peligrosos hackers. En su desesperación, piden ayuda al Gobierno de los Estados Unidos, quienes a su vez recurren a uno de los mejores ciberdelincuentes, que se encuentra en prisión, para que les ayude a cambio de su libertad.

Blackhat es la última película de Michael Mann, uno de los directores más prestigiosos de las últimas decadas a pesar de prodigarse poco. Tras su salto a la fama en los 80 como realizador de la serie Corrupción en Miami, nos ha regalado algunas de las mejores películas policiacas de la historia del cine reciente, como las sensacionales Heat o Collateral, así como otros films muy potentes, del calibre de El Último Mohicano, Alí o El Dilema.

Mann  vuelve a retomar su género favorito, el thriller policiaco, enfocado esta vez al ciberterrorismo, una tema de lo más oportuno tras los famosos ataques a Sony o a PSN y Xbox Live.

Como gancho comercial, el protagonismo recae sobre Chris Hemsworth, famoso sobre todo por su papel de Thor, aunque también le hemos visto en roles muy diferentes al del superhéroe, como en la notable Rush, interpretando al piloto James Hunt, o en la curiosa La Cabaña del Bosque, desmostrando así que tiene más cualidades que un físico imponente.

Lo primero que me llama la atención (negativamente) es que a pesar de ser una película sobre hackers apenas vemos nada que no nos hayan contado ya en otras películas que hayan abordado el tema, por mucho que nos muestren un motón de imágenes (demasiadas, de hecho) de cables, chips y supuesta información navegando por la red y a Hemsworth tecleando a toda velocidad para desbloquear códigos de acceso como si tal cosa. Vamos, que casi resulta más una excusa para plantear una historia de polis y cacos que el verdadero motor de la película, cuando a estas alturas seguro que nos podrían contar muchas más cosas acerca del cibercrimen. Por desgracia, la trama en sí tampoco es demasiado original, y adolece de un guión bastante endeble con no pocas inconsistencias (¿Dónde diablos ha aprendido el protagonista/hacker a luchar y manejar armas así? ¿Dando clases nocturnas de kung-fu y tiro al plato en Silicon Valley?) y otros elementos metidos con calzador (el personaje femenino y su repentino/casto/ñoño idilio con Hemsworth).

Pero me sorprende aún más que Mann, precisamente especialista en llevar con pulso firme todos sus films y dotarlos de un ritmo que te impide separar los ojos de la pantalla, no consiga en Blackhat una intensidad acaptable, puesto que hay más de un altibajo a lo largo del metraje que impiden que la tensión dramática despegue en algún momento. Es cierto, eso sí, que la película gana algunos enteros hacia su parte final, y que las escenas de acción, sobre todo los tiroteos, están rodadas con el habitual espectáculo/realista perfectamente coreografiado (y con un sonido impecable) que hemos visto en la mencionada Heat o en su versión para la gran pantalla de Corrupción en Miami.

En cuanto al plantel de actores, parto de la base que el responsable de casting no ha estado inspirado precisamente. Ya es difícil tragarse que un pedazo tío como Hemsworth es un genio de la informática y el mejor hacker del planeta (¿Os imagianáis a Jobs o a Zuckerberg con esa planta? No hubieran necesitado ningún tipo de marketing...) y también resulta raro ver a una buena actriz como Viola Davis como agente del FBI con peluca imposible (aunque su trabajo es de los más esforzados) o a un militar chino que parece recién salido del instituto, pero es que, además, ninguno de ellos logra hacer creíbles a sus personajes, y son los malos (sobre todo Kassar) quienes permanecen algo más en la memoria a pesar de aparecen mucho menos en pantalla.

En la otra cara, la factura técnica del film sí está a la altura de lo que Mann nos tiene acostumbrados, con espectaculares localizaciones y una atractiva fotografía, y además cuenta con una buena banda sonora, obra de nuestro amigo Harry Gregson-Williams (que esperemos está vez no la haya plagiado...)

En fin, pensé que mis ojos no iban a ver nunca una película floja de Michael Mann, director al que debo un puñado de obras que adoro, pero me equivoqué.

Valoración

Un thirller de ciberpiratas que queda bastante por debajo de lo que habitualmente nos ofrece Michael Mann. El guión es convencional y le falta ritmo, aunque tiene algún momento entretenido.

Hobby

58

Regular

Lo mejor

Buena factura técnica. Algunos tiroteos. Las localizaciones. La banda sonora.

Lo peor

El guión es endeble y poco original. Su ritmo irregular. Personajes poco creíbles.

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