Análisis

Crítica de El corredor del laberinto

Por Raquel Hernández Luján
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CRÍTICA DE: El corredor del laberinto (The Maze Runner) - DIRIGIDA POR: Wes Ball - PROTAGONIZADA POR: Dylan O'Brien, Thomas Brodie-Sangster, Kaya Scodelario, Will Poulter, Ki Hong Lee, Blake Cooper, Aml Ameen y Jacob Latimore. Ya en cines.ARGUMENTO: Un joven es trasladado en un ascensor a "el claro" un lugar que se encuentra en el centro de un laberinto inexpugnable. Su obsesión será encontrar una salida para recuperar la libertad.

Después de haber trabajado en el departamento artístico de numerosos cortos documentales y haber hecho sus pinitos en el formato del cine breve, Wes Ball debuta como director con El corredor del laberinto y, a pesar de que el resultado es bastante adecuado a las expectativas que genera la película, se le nota la falta de tablas en cuestiones tan sencillas como la continuidad entre planos (hay varios fallos de raccord que cantan a distancia).

 

Dicho esto, el material con el que parte como base, es sin duda muy interesante. James Dashner publicó en 2010 "El corredor del laberinto", su primera novela de la trilogía del mismo título que consta de otros dos volúmenes que previsiblemente tendrán su traslación a la gran pantalla: "Las pruebas" y "La cura mortal".

 

 

El secreto de su éxito es el de presentar un mundo postapocalíptico en el que un grupo de jóvenes debe luchar por su supervivencia. Los ganchos para atraer a la chavalería son muy claros: un atractivo grupo de jóvenes intérpretes entre los que destacan el protagonista Dylan O'Brien (Teen Wolf, Los becarios) y Thomas Brodie-Sangster que os sonará por dar vida a Jojen Reed en Juego de tronos y una buena dosis de intriga ante la falta de información que suscita la situación extrema en la que se ve envuelto el grupo.

 

El comienzo "in media res" nos sitúa junto a un joven que sube a toda velocidad en un ascensor hacia alguna parte. No recuerda nada, ni siquiera quién es, así que cuando sale a la luz y es recibido por otros como él se pone de manifiesto que nos han escamoteado información importante. ¿Por qué él? ¿Por qué ahora? ¿Quién es esa multitud de chicos y cuál es el motivo de que estén allí?

 

 

Ha llegado a "el claro", un lugar rodeado de muros que todas las mañanas se abren y dan paso a un inmenso laberinto. Los "clarianos" han aprendido a sobrevivir a base de repetir una serie de normas estrictas y su formación social se ha estratificado: hay médicos, constructores, cocineros y corredores, que se encargan de recorrer el laberinto para mapearlo en busca de una posible salida. Solo tienen una regla clara y es que deben regresar antes del anochecer puesto que cuando se cierran los muros el laberinto está plagado de seres monstruosas que nadie ha podido ver: los llaman los laceradores.

 

 

La llegada de Thomas radicaliza las posturas del grupo entre los conservadores que prefieren dejarse llevar por su instinto de preservación evitando cualquier cambio y aquellos que se alinean con el primero y que consideran que es mejor dejarse el pellejo buscando una salida antes que languidecer. Y éste es el conflicto más interesante de la trama, al que desde luego se le podría haber sacado más partido pero que al menos esboza temas interesantes con algo de jugo.

 

Cualquier saga juvenil que bebe de un éxito literario está abocado por bemoles a ser comparado con Los Juegos del Hambre, que parece haberse convertido en el ejemplo a seguir para sus seguidores o la etiqueta de turno para sus detractores. Mi modesta opinión es que nada tienen que ver ni por el tono, ni por el contenido, el punto en común es el de la supervivencia.

 

 

A pesar de la ingenuidad del planteamiento de El corredor del laberinto, hay que reconocerle varios méritos: el primero de ellos es el de ser entretenida (que no es poco); además cuenta con algunas estimulantes secuencias de acción en las que el otro personaje principal, el laberinto, cumple a la perfección con su función desasosegante visto que tiene la capacidad de cambiar (de hecho, ¿no os recuerda un poco a Cube en una versión más digestiva?) y por último carece de una trama sentimental que lastre la trama principal.

 

En el otro lado de la balanza están los laceradores, que se muestran demasiado pronto y tienen un chorrón de CGI que les sobra por completo y cierta complicación argumental que hace que el guión se atropelle en los últimos impases. El final, efectista, augura la llegada de la siguiente entrega y, qué deciros, por más que no sea la película del año, han atrapado mi atención...

Valoración

Correcta y entretenida adaptación literaria al cine perfectamente dirigida al público juvenil. Le falta un poco de chicha pero apunta maneras.

Hobby

65

Aceptable

Lo mejor

El laberinto antes de empezar a revelar sus secretos como masa imponente y turbadora.

Lo peor

Los laceradores son bastante decepcionantes, así como la traducción de las expresiones coloquiales.

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