Análisis

Crítica de Django Desencadenado

Por Manuel del Campo
-

ARGUMENTO: A mediados del siglo XIX en el Sur de Estados Unidos, Django, un esclavo negro, es rescatado por un cazarrecompensas. Con su ayuda, tratará de rescatar a su mujer de las manos de un sádico algodonero.2013 - DIRIGIDA POR Quentin Tarantino - PROTAGONIZADA POR Jamie Foxx, Christophe Waltz, Leonardo di Caprio, Kerry Washington, Samuel L. Jackson, Franco Nero, Don Johnson.

Una de las variadas cualidades del cine de Tarantino es su capacidad para reinventar, actualizar y hacer suyos géneros clásicos. Lo bordó con el de gansters (Reservoir Dogs y Pulp Fiction), convirtió en un divertido espectáculo el de artes marciales (Kill Bill) y ahora se apodera del western (en concreto del spaghetti western y sus secuencias a cámara lenta) con esta gran película.

Django Desencadenado es, en primer lugar, un particular y sentido (y en ocasiones desmedido) homenaje a las "películas del Oeste", de quien Tarantino (como un humilde servidor) se declara fan incondicional. Desde el comienzo con la melodia al estilo Duelo de Titanes (y su canción OK Corral) hasta las inconfundibles referencias al cine de Anthony Mann en varias sencuencias (y el protagonismo de los escenarios abiertos), pasando por un reconocible guiño a Centauros del Desierto de Ford e incluso al más reciente Sin Perdon de Clint Eastwood. Tarantino ha querido recopilar, a su manera, el western de todas las épocas en una sola película (de ahí se puede empezar a entender sus casi tres horas de duración...).

Y, por supuesto, también es sin duda " una de Tarantino". Desde la primera y sensacional escena asistimos a una continua demostración de situaciones descacharrantes, violencia coreografiada, sangre salpicando por todos lados y diálogos absolutamente brillantes. Es admirable la capacidad que tiene como guionista de convertir cualquier escena, da igual que sea de acción o un simple paseo a caballo, en una cláse magistral de réplicas y contrarréplicas, conversaciones tan cercanas como divertidas. Marca de la casa. Mención especial merece en este film su demolador alegato antiracista, el motivo fundamental que subyace dentro de toda la trama, que en sus manos se convierte en una ridiculización brutal de tan deplorable ideología, y que tiene su punto álgido en la delirante e inolvidable secuencia del Ku Klux Klan (atentos, nada menos que con Don " Sony Crockett" Johnson a la cabeza).

Claro que, una vez más en el cine de Tarantino, todos estos elementos no resultarían tan potentes si no fueran acompañados de unas interpretaciones arrebatadoras, con un inconmensurable Chistophe Waltz a la cabeza (como ya demostró en Malditos Bastardos) y un Samuel L. Jackson al nivel de su Jules de Pulp Fiction (me cuesta entender como no se le ha reconocido en las nominaciones de los Óscars). Foxx y Di Caprio, por su lado, cumplen con creces en sus respectivos papeles (de bueno y malo respectivamente) y del resto de secundarios solo cabe destacar una vez más la habilidad del director para convertir cada pequeño papel en protagonista de breves momentos.

Mención especial, cómo no, a la potente y varidada banda sonora, que empieza homenajeando a los clásicos y acaba siendo un puro dislate (en el mejor de los sentidos), en ocasiones con excesivo protagonismo, donde tiene cabida desde el blues hasta ¡el hip-hop!.

Y ahora diréis, ¿y qué falla en la película para que no le hayas puesto más nota? Bien preguntado. Más que fallar, diría que no ha terminado de ser tan redondo. Por un lado, su excesiva duración, porque aunque la película no se hace aburrida en ningún momento (Tarantino es especialista en llenar de pequeños "cortos" sus films) mi opinión es que la trama no daba para tanto. Y precisamente en la trama reside otro de los aspectos menos conseguidos del film, la escasa verosimilitud y solidez de algunos elementos de la historia. Ya sé que es seña de identidad de su cine ofrecer argumentos que siempre bordean la veracidad, pero mientras en películas como Pulp Fiction conseguía de manera casi mágica encajar todas las piezas y hacer creíbles historias absurdas, en este caso algunas partes con importante peso en la historia me resultan poco sólidas o metidas "con calzador".

Aún con todo, Django Desencadenado nos devuelve al mejor Tarantino, no con su mejor película, cierto, pero con un entretenimiento de primera, visualmente impecable, con momentos memorables y disparatados que encantará a su legión de seguidores y a los apasionados del western que sepan perdonar las (muchas y a veces gamberras) licencias de este peculiar e inconfundible cineasta.

Valoración

Tarantino lleva el género del western a su estilo: diálogos brillantes, sensacional trabajo de actores, violencia de cómic y secuencias tan sorprendentes como memorables. Algunos elementos de la trama poco verosímiles juegan en su contra.

Hobby

88

Muy bueno

Lo mejor

Waltz y Samuel L. Jackson. El peculiar homenaje al western

Lo peor

La excesiva duración y elementos endebles de la historia

Lecturas recomendadas