Análisis

Crítica de Dragon Ball: El Ataque del Dragón

Por Daniel Quesada
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ARGUMENTO: Un extraño anciano pide a Gohan que le ayude a brir una caja de música, en la que se esconde un legendario héroe llamado Tapion. Junto con él, aparece un gigantesco monstruo llamado Hidegarn. Entre ambos personajes parece haber una estrecha relación... 1995 - DIRIGIDA POR Mitsuo Hashimoto - GUIÓN DE Takao Koyama.

El universo de Dragon Ball ha ido ofreciendo héroes cada vez más dramáticos y contundentes. Quizá el cénit de esa progresión sea Trunks. Esta El Ataque del Dragón es, en cierta medida, un punto de unión entre las dos versiones de ese personaje: el joven desenfadado de la cronología "normal" y el luchador taciturno del futuro apocalíptico. A modo de puente entre esas dos personalidades, la película presenta a Tapion, un "héroe legendario" con el misterio por bandera... Y uno de los mayores aciertos de la etapa final de Dragon Ball.

El acierto no se encuentra solo en un diseño visual muy adecuado, sino en una personalidad cargada de matices: Tapion es un personaje atormentado y críptico, decidido a llevar la dura carga de no dormir jamás para evitar que el monstruo Hildegarn se libere. La historia pasada con su hermano y su incipiente amistad con el hijo de Bulma le confieren una nobleza especial. No sólo eso, además sirve para mostrar a un Trunks niño mucho más interesante que en todas las películas anteriores: sigue comportándose como alguien de su edad, pero ha de enfrentarse a un contexto insólito. OJO, SPOILER: La escena en la que Tapion pide a Trunks que lo mate con su propia espada para librar al mundo de su carga sigue poniendo los pelos de punta hoy día.

De ocarina y espada

Otro punto a favor de Tapion son sus icónicas "armas". Por un lado, una espada capaz de partir cualquier ser por la mitad. De nuevo, entramos en el terreno de las incongruencias. Según esta película, Tapion entrega esta espada a Trunks y por eso vemos al héroe usarla cuando derrota a Freezer y Goku le demuestra su fuerza en el manganime. Pero claro, eso indicaría que en la línea temporal del futuro apocalíptico, también hubo que derrotar a Hildegarn. ¿Cómo lo hicieron, si para entonces Goku había muerto de una enfermedad cardiaca y los otros héroes habían sido derrotados a manos de los androides? Eso Gohan, desde luego, no contaba con la fuerza necesaria... Una vez más, nos toca pensar que no es más que un "guiño" y que no debemos considerarlo canónico. La única conclusión relevante es que los tíos con espada molan más. Eso es irrefutable...

El otro objeto de Tapion es su ocarina (no flauta, como decían en el doblaje castellano). Gracias a ella aplaca la furia de Hildegarn y verlo tocar mientras suena su característica música supone también un momento muy estético. Aquí os la pegamos. No la escuchéis si no queréis pasaros toda la tarde tarareándola:

No soy el único al que Tapion recuerda a Link, con ese porte y esa ocarina mágica, ¿verdad?

¿Qué hay del resto de personajes? Por un lado tenemos a Hoy, el hechicero "instigador" de la película. No es especialmente reseñable (y seguramente debe mucho de su personalidad a Babidi), mientras que Hildegarn tiene algo más de gracia, especialmente cuando se muestra al principio como un ser dividido en dos partes. Tras eso, no es más que un "kaiju" más, pero se agradece el cambio. Los monstruos gigantes siempre tienen atractivo.

Resulta curioso lo desapercibidos que pasan muchos personajes: Krilin apenas se muestra en un par de planos e incluso el propio Goku parece un "actor de reparto" más  hasta los últimos compases de la película. Especialmente innecesario resulta el papel de Vegeta, que parece que se incluye más por cumplir el expediente que por otra cosa: no aporta absolutamente nada a la pelea. También se intenta meter con calzador a una Videl que estaba de moda en la época (recordemos que la película es de 1995), pero que poco tenía que aportar a la historia o la lucha. Lo peor, en este aspecto, es su aparición como ayudante del Gran Saiyaman, disfrazada con casco y todo. No pega nada con su carácter.

Aunque tres cuartas partes de la película están protagonizadas por la relación entre Tapion y Trunks y, en menor medida, por Gohan, parece como si los autores se dieran cuenta de golpe de que debe ser Goku quien salve la situación. Al final, su transformación en súper saiyano de nivel 3 vuelve a ser la clave de la victoria, rematada por el golpe que da nombre a la película: el Ataque del Dragón, llamado Ryūken en la versión original. Hay que reconocer que esta nueva técnica (una enorme explosión de la que surge un dragón dorado, el cual estrangula al rival) es realmente espectacular, aunque no se explica en ningún momento de dónde ha sacado Goku este ataque. ¿No habría molado un poco de background sobre el tema, en vez de soltarlo "a lo bruto"?

La cuestión es que, por méritos propios, este ataque final se convirtió en uno de los más icónicos de Dragon Ball y, de hecho, se recuperó en Dragon Ball GT.

En definitiva, la película dista mucho de ser perfecta por algún que otro problema de ritmo, pero sin duda está más cuidada en su guión y sus personajes que la inmensa mayoría de los films de Dragon Ball. Su dibujo y animación también son particularmente buenos y, de hecho, casi todo el metraje posee un aire cinematográfico muy especial. En definitiva, es la atmósfera, más fría de lo normal, pero también más viva, la que hace de esta una de las películas más interesantes de Bola de Dragón. Y si tenemos en cuenta que ya todo el mundo se ha olvidado del dragoncito de Gohan, apaga y vámonos. Lo siento, tenía que decirlo...


Recuerda, puedes ver las críticas del resto de películas de Goku en nuestro especial Dragon Ball.

Valoración

Por fin una película de Dragon Ball flirtea con un guión y ambientación más serios. El aire decadente y épico del film es superior al de muchos otros de Goku.

Hobby

79

Bueno

Lo mejor

Tapión: el solito levanta la película. El espectacular ataque final.

Lo peor

El fan service innecesario.

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