Análisis

Crítica de Elysium

Por Raquel Hernández Luján
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ARGUMENTO: En Elysium damos un salto temporal hasta 2154, cuando los seres humanos se dividen en dos grupos: los ricos, que viven en una estación espacial y el resto, que sobrevive en una Tierra devastada y superpoblada. Un hombre sin esperanza acepta una misión casi imposible pero que, si llegara a buen puerto, significaría la conquista de la igualdad entre esos dos mundos.2013 - DIRIGIDA POR: Neil Blomkamp - PROTAGONIZADA POR: Matt Damon, Jodie Foster, William Fichtner, Alice Braga, Sharlto Copley, Diego Luna, Wagner Moura. En cines a partir del 16 de agosto.

Si alucinaste con lo que Neil Blomkamp consiguió rodar con 30 millones de euros en su debut como director en Distrito 9, espera a ver lo que ha hecho manejando 100. Para empezar, Elysium nos traslada a un mundo completamente dividido entre una élite adinerada y el común de los mortales que tiene que buscarse la vida en una Tierra superpoblada, contaminada y enferma.

Con todos los ingredientes de una fábula distópica que para colmo de males no cuesta tanto imaginar, la narración nos sitúa en el año 2154 y unos presenta a un niño nacido en la marginalidad (que, en este caso, es la tónica imperante). Mira al cielo y sueña con poder escapar alguna vez a Elysium, una suerte de paraíso extraterreno que sirve de colonia a un grupo de individuos privilegiados que cuentan con todo tipo de comodidades.

Ese niño se convierte en hombre: Max (Matt Damon), que no es más que un número reemplazable en la fábrica en la que trabaja y que tiene que tratar con su agente de la condicional (un irritante robot que Sony, para promocionar la película, te invita a conocer en este link).

Él sigue soñando en viajar a Elysium, un lugar donde la enfermedad no existe porque la tecnología permite tratar cualquier dolencia o patología y que ofrece un aire limpio; exactamente al contrario que la Tierra, cuyo fin es el de abastecer a la colonia de armamento, naves y cyborgs que actúan como agentes del orden.

Por supuesto, las leyes de inmigración son muy estrictas y es la implacable ministra Rhodes (Jodie Foster) la encargada de mantener el statu quo de Elysium. Pero tan grande es su ansia de poder que pergeña un golpe de estado que supondrá un giro dramático para el planeta y la colonia.

Neil Blomkamp no solo dirige sino que también escribe un guión muy original que ha rodado con absoluto esmero dándole a la imagen la rotundidad de la verosimilitud: los cyborgs son hiperrealistas, así como la integración del movimiento de las aeronaves (polvo, aire en movimiento sacudiendo la vegetación, iluminación, ¡todo!), los exoesqueletos mecánicos o el armamento que aparece a lo largo del metraje.

Por su parte Sharlto Copley, que debutó en Distrito 9, regala una actuación memorable y diametralmente opuesta al papel que le catapultó a la fama. Las escenas de acción, abundantes y muy dinámicas, se valen de toda clase de recursos que las hacen más realistas y les aportan una mayor credibilidad. Uno de ellos es la de atar la cámara al cuerpo del actor, pero desde atrás, ofreciendo una suerte de visión subjetiva en la que se integra la propia imagen del intérprete.


Con esto se consigue recuperar el espíritu cuasi documental que impregnaba Distrito 9 y que planea sobre la película en múltiples ocasiones: cuando se muestran los ghettos de la Tierra, cuando aparecen cyborgs o se subraya la desigualdad social. Como cinta de acción/ci-fi, Elysium es lo mejor en lo que va de año, sin lugar a dudas. La integración de los efectos especiales es óptima y los decorados son tan realistas que no lo parecen en absoluto.

Fantástico también el abanico de secundarios entre los que se encuentran William Flichtner, a quien veremos en El llanero solitario y que suele prestar su voz a diferentes videojuegos como Call of Duty, Turok o Grand Theft Auto, un entrañable Diego Luna el que disfrutamos en Contraband o un marrullero Wagner Moura que compartirá cartel con Rooney Mara y Martin Sheen en Trash.

Valoración

Original cinta de ciencia-ficción rodada con mimo que incide en la profunda brecha que divide a pobres y ricos en una sociedad distópica.

Hobby

90

Excelente

Lo mejor

Cómo está filmado cada plano de la película y su realismo subrayado por una potente BSO.

Lo peor

Es profunda y explícitamente violenta. Por favor, no llevéis a menores a verla.