Análisis

Crítica de GI Joe: la venganza

Por Raquel Hernández Luján
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ARGUMENTO: Los GI Joe no sólo tendrán que vérselas con su enemigo mortal, la organización criminal Cobra, sino que además se verán obligados a lidiar con las amenazas y traiciones dentro de su propio gobierno, que ponen en peligro su existencia.2013 - DIRIGIDA POR: Jon Chu - PROTAGONIZADA POR: Bruce Willis, Dwayne Johnson, Channing Tatum, Ray Stevenson, Adrianne Palicki, Beau Brasseaux, Ray Park, Joseph Mazzello, Arnold Vosloo, Walton Goggins, Byung-hun Lee, Jonathan Pryce, RZA, DJ Cotrona y Elodie Yung. Ya en cines.

GI Joe: la venganza es la secuela de GI Joe: The rise of Cobra, estrenada en 2009 con notable éxito de taquilla. En esta película, los GI Joes Roadblock (Dwayne Johnson), Flint (DJ Cotrona) y Jaye (Adrianne Palicki), ayudados por Snake Eyes (Ray Park) seguirán luchando contra el supervillano Cobra y sus malvados planes para controlar el mundo, incluida la amenaza de una guerra nuclear total. Pero deberán mantener también una lucha por salvaguardar el honor de la unidad ante las manipulaciones de Zartan (Arnold Vosloo), el fiel secuaz de Cobra, que ayudado por Firefly (Ray Stevenson) y Storm Shadow (Byung-hun Lee) intentará por todos los medios acabar con el cuerpo de élite norteamericano.

Si os gustan las historias profundas, con unos personajes bien construidos, un guión trabajado y con una dirección al servicio de la narración que os sorprenda con una retórica cinematográfica novedosa... Ésta no es vuestra película.

Si, por el contrario, lo que deseáis es ir al cine con espíritu palomitero y de paso ver durante dos horas acción a raudales, diálogos más bien olvidables, malos malísimos de manual, colegueo barato entre los personajes principales, patriotismo americano sin sorpresas y muchos ninjas dándose leches, ésta es vuestra película. Porque esta cinta es solo un producto de márketing hecho en el laboratorio de un estudio de Hollywood, siguiendo el manual para dar a su público objetivo lo que realmente quiere: diversión. Al menos en cuanto a esto la película es sincera y no trata de vender lo que no es, cosa que siempre es loable.

De entrada no esperéis encontrar al reparto de la primera película, de los GI Joes sólo repite Duke (Channing Tatum), y tampoco guardéis esperanzas de que Bruce Willis (general Joe Colton) aparezca mucho en la película, más bien parece que el único objetivo de éste último sea el tirón de taquilla que garantiza.

Willis está en su papel, utiliza los gestos que ha explotado durante toda su carrera, pero al contrario de lo que sucede en otras películas, aquí no parece que esté muy implicado en el proyecto. Dwayne Johnson está correcto cuando hay escenas de acción pero en los contados momentos en que no hay tiros ni puñetazos somos conscientes de que la interpretación no es lo suyo. A DJ Cotrona y Adrianne Palicki hay algún momento en que parece que los quieren envolver en una tenue tensión sexual no resuelta, tópica en este tipo de películas, pero la cosa no va a más a pesar de que, todo hay que decirlo, ésta última sale espectacular con su escotado vestido rojo en las escenas de la recepción del presidente de los Estados Unidos.

Y qué decir de los malos, pues en este tipo de películas los villanos tienen que estar a la altura para que el producto esté completo. Deben ser megalómanos, psicópatas sin emociones, duros como el diamante, casi indestructibles (hasta que llegue el momento de la lucha final con los buenos, pero no os puedo contar el final porque igual nos sorprenden...), tener unos dispositivos y unos planes maquiavélicos de destrucción masiva que pongan en jaque a la humanidad, etc.

Comencemos por el malísimo: Cobra (Lucas Bracey), enfundado en su traje de cuero y con su máscara sin la cual no puede sobrevivir, pero que no llega en ningún momento a estar a la altura del desafío porque el que realmente lleva las riendas del mal en este film es Zartan, que se apodera de la presidencia de Estados Unidos mediante un maquillaje futurista de nanorobots que le harán pasar por el “comandante en jefe de los EE.UU.”. Jonathan Pryce interpreta al presidente real y al impostor y quizá sea lo mejor de la película en cuanto a interpretaciones, sobre todo cuando, con cinismo y malicia, enfrenta a los líderes mundiales con armas nucleares a una decisión que podría desencadenar el apocalipsis nuclear

Luciérnaga (Ray Stevenson) es el que pone músculo, el más visceral. Cuando aparece hay explosiones y destrucción, gran presencia física. Y puede que los personajes más desarrollados sean Snake Eyes y Storm Shadow. Sin duda quien rezuma mayor carisma es éste último al que da vida un más que correcto Byung Hun Lee.

El problema de esta nueva entrega de GI Joe es que cuenta con los recursos, pero no llega al corazón del espectador. ¿Le habrá hecho mal la reedición? Apuesto a que sí, que la idea que tenía en su cabeza Jon Chu no era exactamente ésta y se nota. Aunque el 3D está muy logrado, tampoco aporta nada nuevo ni le da ese plus que podría llegar a resultar deslumbrante, pero resumiendo un poco, la verdad es que la cinta es entretenida. Si obviamos las constantes referencias patrióticas (no os perdáis el detalle de la clave del arsenal de Bruce Willis) y hasta casi imperialistas, podemos pasar el rato, sin mayores pretensiones, como lo hacíamos en el patio del cole, tomándolo todo como lo que es: un juego.

Valoración

De juego en el patio del colegio al delirio patriótico más absoluto, esta película de acción se pasa de rosca sin terminar de ofrecer nada verdaderamente novedoso. Eso sí, muy vistosa.

Hobby

60

Aceptable

Lo mejor

Mejora mucho técnicamente respecto a la primera película, ¡ojo a la secuencia del Himalaya!

Lo peor

La falta de originalidad y de desarrollo de los personajes, que complica la tarea de empatizar.