Análisis

Crítica de Godzilla (1998)

Por Raquel Hernández Luján
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ARGUMENTO: En Godzilla, las pruebas nucleares realizadas pen el Pacífico provocan la aparición en el océano de un gigantesco reptil mutante localizado tras atacar un barco de pesca japonés. Pero lo peor es que el monstruo es anfibio y saldrá del océano para dirigirse a Nueva York, en cuyas calles causará el pánico.1998 - DIRIGIDA POR: Roland Emmerich - PROTAGONIZADA POR: Matthew Broderick, Jean Reno, María Pitillo, Hank Azaria y Doug Savant.

Sentimientos encontrados al revisionar la versión que en 1998 Roland Emmerich, todo un especialista en devastaciones urbanas, realizó de Godzilla. Por un lado están sus obvios problemas: un libreto sin enjundia, un reparto regulero, una duración excesiva y muy, pero que muy poca originalidad a la hora de plantear el nudo argumental. Pero por el otro, es imposible no tenerle cierto cariño a todas sus imperfecciones y a su aire despreocupado y casi naïf de finales de los 90, en el que todo era más liviano y menos profundo que a día de hoy.

La peli es entretenimiento puro y duro, y a quien le guste que haya caña en una película la va a seguir disfrutando como un niño pequeño, por más que la aparición de Godzilla se haga esperar hasta el minuto 25 y solo la veamos en todo su esplendor a partir del 45. Da igual, como va haciendo estragos y nos van dejando miguitas de pan por el camino: que si su huella, que si el pesquero arañado por una zarpa gigante... la espera se hace amena.

En cualquier caso, Roland Emmerich es uno de esos directores supermediáticos sobre el que parece que la crítica tiene la venia para arremeter sin demasiadas contemplaciones. Vamos, que está bien visto que se critique a machete su trabajo y hasta es lo que se espera de cualquiera. Pero reconozcamos que todos hemos visto sus películas y varias veces, ¿somos masocas o es que nos da lo que queremos? Su cine no es la quintaesencia del séptimo arte pero reconozcamos al menos que Godzilla no es ni de lejos su peor película. De todas formas, la competencia debía estar floja en 1998 porque se llevó dos Razzies: peor actriz para Maria Pitillo y peor remake/secuela (y estaba nominada en cinco categorías)...

Y dicho esto, vamos a ver cuáles son los mayores problemas que tiene la cinta, que fue un chasco comercial considerable, a pesar de que la campaña promocional se encargó de explotar bien no solo el tema de Jamiroquai (qué grande, por cierto, también el vídeo musical) sino el éxito cosechado por Independence Day, trabajo anterior del director y del que por cierto, están en desarrollo dos secuelas. Temblad amigos, no sabemos qué lío va a armar, pero a Emmerich le encanta la espectacularidad, así que se prevé una buena lluvia de escombros.

Al apoyarse básicamente en el renombre del director, el reparto se descuidó de forma considerable, por no hablar de las líneas de diálogo que los actores tenían que defender... Ni Matthew Broderick, ni la ya nombrada Maria Pitillo (cuya carrera se ha desarrollado después en televisión), ni Hank Azaria parecen a la altura y el chauvinista papel de Jean Reno apesta bastante a topicazo, sobre todo en su presentación. 

Sea como fuere quizá lo más imperdonable de Godzilla es la manifiesta deuda contraida con Spielberg y su cinta Parque Jurásico porque de hecho hay ciertos planos calcados. El rediseño de la criatura y de sus vástagos nos lleva a pensar directamente en los velocirraptores de aquél y a dejar de lado la visión oriental del dinosaurio semiantropomorfo de las películas de Toho.

Fue Patrick Tatopoulos quien se encargó de su cambio de aspecto (se había encargado previamente de los aliens de Independence Day) y como homenaje su apellido fue adoptado por el personaje interpretado por Broderick. Aunque a Toho no le agradó en absoluto... hasta el punto de que el Godzilla de la versión americana tuvo una aparición en Godzilla: Final Wars (2004) para ser destruido inmediatamente por otro enorme saurio, dejando clara la opinión del estudio acerca de su aprecio a la criatura. También pasó a ser denominada como Zilla o GINO (Godzilla In Name Only).

Pero si dejamos de lado todas estas cuestiones y nos centramos en la película, podemos hacer balance. Predecible, sí; entretenidísima, también. Plagada de chorradas del calibre de aquel test de embarazo, sí; con sus momentos de tensión muy reseñables, también. Concebida plenamente como mero espectáculo sin mayores pretensiones, hay que reconocerle el mérito de estar muy bien rodada, porque otra cosa no, pero Emmerich está hecho para este tipo de cine. Un maridaje perfecto si uno tiene claras las referencias y sabe qué va a ver... no hay posibilidad de engaño: adora las catástrofes de toda clase y condición y le gusta rodarlas con mimo. Y eso a pesar del infierno que supuso el rodaje que disparó el presupuesto y obligó a integrar los efectos especiales con mayor dificultad...

A continuación, solo nos resta esperar unos días para ver el nuevo remake americano de Godzilla, y esperamos con ansias que la cinta sea tan interesante como promete y que Gareth Edwards consiga esta vez una hondura argumental mayor y personajes más sólidos. El reparto es de calidad y Monsters supuso un gran debut del director así que... ¡soñemos con un retorno digno de Gojira!

Valoración

Imposible no saber cuál va a ser el desarrollo de Godzilla. El impresionante despliegue de medios se queda en fuegos de artificio vacuos porque no hay una historia ni unos personajes que compensen las más de dos horas de metraje viendo tralla.

Hobby

58

Regular

Lo mejor

La espectacularidad, los bichos y lo bien introducidos que están, a pesar de los "préstamos".

Lo peor

Es tan predecible y absurda... Qué pena que no se curraran un guión y un casting en condiciones.

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