Análisis

Crítica de La gran estafa americana

Por Raquel Hernández Luján
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ARGUMENTO: La gran estafa americana es un thriller ambientado a finales 70 sobre un agente del FBI que investiga un caso en el que aparecen implicados algunos miembros del Congreso. El brillante estafador Irving Rosenfeld y su socia y amante, Sydney Prosser tienen que trabajar para el agente Richie DiMaso, que los obliga a infiltrarse a cambio de inmunidad.2013 - DIRIGIDA POR: David O. Russell - PROTAGONIZADA POR: Christian Bale, Amy Adams, Bradley Cooper, Jennifer Lawrence y Jeremy Renner. En cines a partir del 31 de enero.

David O. Russell (The Fighter, El lado bueno de las cosas) sienta las bases de lo que va a contarnos desde un primer instante: "Algo de lo que van a ver sucedió en realidad", rezan las primeras palabras que podemos leer impresas en pantalla. Y a continuación observamos cómo Irving Rosenberg, el personaje de Christian Bale, se acicala sin excesivo cuidado frente a un espejo ajustándose un bisoñé... Ese juego entre la verdad y la apariencia es el que viene a explotar el guión coescrito por el director y Eric Warren Singer (The International: dinero en la sombra).

De hecho, pronto conocemos a su alma gemela, Sydney Prosser a la que da vida Amy Adams en uno de sus papeles más sexys, una mujer que viene a mostrar otro de los ejes argumentales de la cinta: la necesidad de reinventarse a uno mismo, aceptar quien es y sacarle partido a sus posibilidades. El reverso tenebroso del sueño americano es éste: que tu mayor talento sea el de estafar al prójimo.


Aunque todo parece un lecho de rosas cuando Irving y Sydney se conocen, pronto aparecen complicaciones. El primero tiene una exesposa ciclotímica (Jennifer Lawrence) y un hijo que vienen a enturbiar su relación, justo antes de que Richie DiMaso un agente del FBI (Bradley Cooper) les eche el guante.

¿El trato? Ellos atrapan a unos cuantos estafadores de poca monta y quedan exonerados de los cargos. Pero cuando DiMaso comienza a darse cuenta de que puede apuntar más alto consiguendo la cabeza de congresistas, senadores e incluso mafiosos (grande Robert DeNiro y sus sorpresas), su sed de poder lo llevará a arriesgarlo todo.

En gran parte, la cinta de Russell descansa en la solvencia interpretativa de sus actores principales. Desde luego lo que llama la atención a primera vista es la caracterización: desde los ricillos de bigudíes de Bradley Cooper, hasta la transformación física de Christian Bale pasando por la melenaza de Jennifer Lawrence, el tupé de Jeremy Renner o los taconazos de Amy Adams.

Pero quedarnos en las apariencias sería banalizar el fabuloso trabajo de dirección de actores que hay detrás de La gran estafa americana y que consigue arrancarles notas muy, pero que muy altas en esta película en la que todos pretenden ser lo que no son.


Por lo demás, seguramente la película ganaría con un montaje más ágil, ya que el pretexto argumental está muy estirado hasta los 138 minutos y eso le resta impacto al golpe de gracia final.

Siempre que el argumento no consiga retener vuestra atención, os quedan dos opciones: dejaros llevar por los hits musicales que componen la banda sonora y suponen una suerte de columna vertebral del relato (bárbara Jennifer Lawrence canturreando "Live and Let Die" o Christian Bale y Jeremy Renner cantando a viva voz "Delilah") o perderos en los escotes de vértigo de Amy Adams que luce telas preciosas (o ausencia de ellas, según se mire).

Algo huele a podrido en este thriller que atrae al espectador como la laca de uñas de Lawrence: y es que los grandes perfumes necesitan contener unas notas de pestilencia para ser atractivos y captar nuestra atención. Es lo que tienen los negocios sucios, lo comprenderéis cuando visionéis la película y quedéis atrapados en la tela de araña.

Valoración

Con un cuarteto protagonista fascinante y con una caracterización de lo más peculiar, La gran estafa americana se configura como un espectáculo de lo más entretenido, aunque el pretexto argumental no sea para tanto.

Hobby

75

Bueno

Lo mejor

Christian Bale y Jennifer Lawrence bordan sus respectivos papeles.

Lo peor

Le sobra metraje y el final pierde pegada por hacerse esperar demasiado.

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