Análisis

Crítica de Guerra Mundial Z

Por Daniel Quesada
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ARGUMENTO: En Guerra Mundial Z, Gerry Lane es un antiguo agente de la ONU que se ve obligado a volver a la acción cuando una pandemia está convirtiendo a la población mundial en zombis. Ahora, deberá recorrer todo el planeta para encontrar una solución al conflicto antes de que todos los humanos perezcan. 2013 - DIRIGIDA POR Marc Foster - PROTAGONIZADA POR Brad Pitt, Mireille Enos, Daniella Kertesz y James Badge Dale. ESTRENO EN ESPAÑA: 2 de agosto.

ACTUALIZADO 1-8-2013: Guerra Mundial Z llega mañana a los cines, por lo que aprovechamos para "refrescar" nuestra crítica de la película y, de paso, incluir un par de clips de la película en castellano, para mayor gloria de nuestro amigo Brad Pitt.

TEXTO ORIGINAL (22-6-2013):

En los tiempos recientes, el fenómeno zombi se ha visto avivado por dos grandes obras: la primera, los cómics de The Walking Dead, acompañados de los juegos y la serie de televisión. La segunda, el libro Zombi - Guía de Supervivencia, de Max Brooks, al cual siguió la novela Guerra Mundial Z.

Éste última es la que sirve de inspiración para la película que nos ocupa (la hemos visto en un preestreno organizado por Paramount, pero se estrena oficialmente en España el 2 de agosto). Ahora bien, mientras que la novela se articula como un conjunto de testimonios de diversos individuos en torno al apocalipsis zombi, la película protagonizada por Brad Pitt nos propone un relato de supervivencia, de acción explosiva y de la búsqueda de soluciones al conflicto. Hay pinceladas del libro por aquí y por allá, pero la narración en este film es bastante más convencional... Sin que ello reste enteros al espectáculo.

Una odiZea en poZ de la Zalvación

Al igual que otras pelis apocalípticas veraniegas como 2012 o Independence Day, en esta Guerra Mundial Z el cataclismo se muestra desde varios rincones emblemáticos del mundo (¡milagro! ¡no se ve la Torre Eiffel derrumbándose!), pero hay un personaje sobre el que recae el peso de la acción y, en última instancia, dar con una solución para resolver esta crisis mundial. Por supuesto, ese personaje es Gerry, al que encarna Brad Pitt. Cuando el terror estalla (fabulosamente turbia, esa secuencia inicial en la que la ciudad se convierte en un caos), ha de llevar a su familia a un lugar seguro.

Por suerte, la película no deriva hacia la supervivencia familiar y no tenemos que aguantar a las ñoñas hijas durante mucho tiempo. A partir de ahí, Gerry adopta su papel de "héroe todoterreno", recorriendo lugares tan interesantes como Israel, Corea del Sur o Gales.

Durante todo este periplo, la película pasa por escenas frenéticas, batallas a gran escala y momentos "pasilleros" de tensión con enorme versatilidad, sin que apenas caiga el ritmo y ofreciendo un espectáculo visual a prueba de balas. Esto se debe, en gran medida, al enfoque que se ha dado a los zombis (los "zetas", como los llaman aquí). Al igual que pasa en otras obras recientes como Bienvenidos a Zombieland, aquí los zombis corren. Corren mucho. De hecho, probablemente se trate de los "zetas" más agresivos y bestias que hemos visto nunca. Se lanzan a cabezazos contra los coches, hacen placajes a la carrera... Sin duda, la mayor expresión de esa agresividad son los llamados "tsunamis zombi", que vemos en la espectacular secuencia de Jerusalén: los no muertos se suben unos encima de otros y forman una enorme masa capaz de arrastrar autobuses o derribar helicópteros.

Se trata de una forma muy curiosa y original de replantear una horda de zombis (aunque me recuerda un poco a esos enjambres de centinelas de Matrix Revolutions), que los convierte en seres todavía más temibles. Esto nos lleva al apartado visual y al montaje, sin duda los grandes triunfadores de la película. Hay planos que producen verdadero vértigo y la edición sabe transmitir muy bien la tensión de cada momento. Por cierto, esta es una de esas películas que, aunque no se han grabado en 3D, se disfrutan bastante con su conversión a estereoscopia (nosotros la vimos con gafas RealD 3D). Es verdad que a veces se abusa un poco de los "traqueteos" de cámara para fomentar la sensación de caos (por ponerlos de moda yo te maldigo, saga de Bourne), pero no se puede negar que la experiencia en todas las batallas es trepidante y efectiva.

En los momentos en los que Guerra Mundial Z coquetea con el terror (al comienzo y al final del metraje), el resultado es bastante convincente y sirve para pegar un par de respingos en la butaca, seguidos de la correspondiente risilla nerviosa. Ahora bien, ésta no es una película de miedo, sino de acción con buenas dosis de tensión, una "rollercoaster ride", como les gusta decir a los americanos. Y como tal, funciona estupendamente.

Apocalipsis en familia

Los que hayáis seguido el proceso de producción de la película, sabréis que ha sido uno de los más accidentados de los últimos tiempos: armas requisadas en las aduanas, constantes diferencias creativas entre el director Marc Foster y Brad Pitt, numerosos (y radicales) cambios en el guión... Es sorprendente que, con tantos baches en el camino, la película haya terminado tan bien parada, pero es cierto que lastra algunos defectos por su culpa. En nuestra opinión, el principal es que se haya querido ser tan políticamente correcto.

Sí, hay ataques salvajes y escenas desesperadas, pero su enfoque PG-13 (es decir, no recomendado para menores de 13 años en EEUU) la convierte en una película más "blandita" de lo que debería haber sido: no veréis gore, ni desmembramientos ni nada por el estilo y, de hecho, se nota que ciertas escenas han sido "limadas" para no mostrar planos que pudieran herir la sensibilidad de los que quieran ir a ver la película con los críos... Ojo, aún así no recomendamos ir a verla en familia, porque hay alguna escena que puede dejar en vela a un chavalín de 8 años.

Por otro lado, ese planteamiento de llegar a todos los publicos ha propiciado que el guión sea algo simplote y directo, con las principales claves argumentales metidas con cuchara en nuestra boca. Los personajes también son excesivamente arquetípicos (los buenos son muy buenos, las niñas pequeñas son irritantemente naif y los militares son "semper fidelis"), con excepción de la interesante soldado Segen, y resulta un poquito forzado que Gerry sea el único habitante del planeta en darse cuenta de ciertos aspectos de la trama que son evidentes. Suponemos que, como suele decirse, sin eso no habría película, pero es cierto que Guerra Mundial Z tenía el potencial de convertirse en un film más descarnado y contundente, pero ha decidido contentarse con ser un "blockbuster" muy efectivo.

El digno final de la película (genial ese "momento Pepsi"), deja a las claras la intención que ya manifestaron los productores de concebir una trilogía, así que seguramente la batalla por la salvación de la Tierra continúe durante algunos años. Desde luego, si se mantiene el buen ritmo y la potencia visual de esta primera entrega, nosotros estaremos encantados de que así sea.

Valoración

Un estupendo entretenimiento veraniego que sabe explotar el fenómeno zombi de una forma bastante fresca y atractiva, aunque no consigue escapar de su condición de "blockbuster".

Hobby

81

Muy bueno

Lo mejor

Su fuerza visual. Ofrece momentos de tensión muy convincentes e incluso creativos.

Lo peor

Lo arquetípico de todos los personajes. Narrativamente, es bastante convencional.

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