Análisis

Crítica de Hansel y Gretel: cazadores de brujas

Por Raquel Hernández Luján
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ARGUMENTO: Hansel y Gretel ya no son los cándidos niños que fueron abandonados a su suerte en el bosque sino que han crecido y, después de la terrible experiencia en la casa de chocolate de la bruja malvada, se han propuesto acabar con todas las hechiceras que se pongan en su camino.2012 - DIRIGIDA POR: Tommy Wirkola - PROTAGONIZADA POR: Jeremy Renner, Gemma Arterton, Famke Janssen y Thomas Mann. Estreno el 1 de marzo.

Es increíble que semejante esperpento cuente con un presupuesto como para crear una ambientación estupenda en la que no pasa nada... Hansel y Gretel: Cazadores de brujas ha contado con un presupuesto de 50 millones de dólares que se han ido en mucha sangre de pega y maquillaje a raudales, ¿ha merecido la pena? Definitivamente, no: se hace larga, aburrida, la historia no va a ninguna parte y amenaza con una secuela... Eso sí que da miedo y no las brujas que se pasean en sus escobas a toda pastilla por el bosque.

Y es una pena por partida doble, porque Tommy Wirkola sabe entretener aunque en esta ocasión decepcione tanto y porque la cinta carece de sentido del humor. Ni hay tanta sangre como para que te resulte divertida ni es una cinta seria, aunque hay momentos lamentables en los que parece pretenderlo (de traca lo de las botellas de leche con pergaminos en los que aparecen los niños desaparecidos).

La adaptación de cuentos clásicos está más de moda que nunca: nos hemos hartado a ver Blancanieves modernas, guerreras y hasta toreras, pero Jeremy Renner y Gemma Arterton tienen de Hansel y Gretel lo que yo de monje budista. Es decir, que aquí la historia es lo de menos, lo que cuenta es cargarse seres sobrenaturales de la forma más asquerosa posible, lo que lleva la película hasta el ridículo más absoluto por su inconsistencia. Que digo yo que para eso no hacía falta que la llamaran Hansel y Gretel, que directamente habría podido ser cazadores de brujas y a correr, ¿no?

Brujas que no son brujas y brujas que sí lo son

A ver: o yo soy muy tonta o esto no hay por dónde cogerlo: unas brujas son blancas (buenas) y otras no lo son. Pero vamos, que se supone que todas lanzan hechizos. Entonces los hijos de las brujas, resulta que también son brujos, pero menos porque no saben que tienen poderes y por tanto no los usan o "no ejercen".

Además hay brujas chungas que pueden ponerse caras de tías buenas y otras que no y se tienen que conformar con ser feas que te cagas y tener la cara cuarteada. En general, se pueden distinguir por los dientes, o eso dice Jeremy Renner mientras examina a una como si fuera una feria de ganado y que claramente es veinte años más mayor que su turgente hermana, aunque cuando se perdieron en el bosque parecían de la misma quinta.

Por otra parte, cualquier bruja mindundi puede tirar bolas de fuego, pero resulta que se muere si la queman... eso si no consiguen hacer un conjuro, cómo no, ¡con la luna de sangre! ¡Pero qué original! Para eso las brujas hacen un aquelarre que pasa sin pena ni gloria aunque se supone que era el clímax de la película (y mira que se habrían agradecido más momentos como el de las brujas siamesas rollo steampunk).

Lo más triste... la megamala, Muriel, es de esas villanas a las que les gusta tomarse su tiempo cuando te tienen cogida por los... y contarte la historia de tu vida antes de que puedas zafarte y vencerla. Uffff, me da pereza hasta recordarlo.

Patadas a la historia sin sentido del humor

A cualquiera que tenga dos dedos de frente la frivolidad de Hansel y Gretel: Cazadores de brujas respecto a la quema de brujas en Europa ya le pone lo pelos de punta, pero vale, estamos viendo una peli de acción intrascendente y lo pasamos por alto. También el hecho de que todas las tías buenas que salgan lo hagan con un wonderbra maravilloso por el que las habrían quemado igualmente en una hoguera.

Lo que ya sí que es infumable son las escenas de luchas, decapitaciones, estallidos desde dentro con gusanos y sancedes varias. ¿Que hay problemas? No pasa nada, o Hansel saca su supertrabuco de plástico (el pobre Renner lo hace tan mal que ni siquiera es capaz de simular que pesa) o Gretel se lía a cabezazo limpio con el mendrugo que sea. Tampoco es que el raccord con las heridas sea la bomba (sí, tan aburrida estaba que hasta me fijaba en eso).

Pero espera, que hay más: aparatos de electrocución, jeringuillas portátiles, un casquete a destiempo (como para dejar patente que la relación entre los hermanos no es incestuosa) y un gigante bonachón que debe ser lo único que se salva un poco en toda la película. Una pena porque los anacronismos bien encajados podrían haber dado de sí, me viene a la cabeza (salvando muchas distancias) el personaje de Depp en Sleepy Hollow, por ejemplo, con su maletín y sus gafas llenas de cachivaches.

Bueno, eso y el 3D, que está bastante bien aprovechado para la poquísima chispa que tiene esta película, la cual rezuma MTV por sus cuatro costados. 

Valoración

Muy floja cinta de acción que reinventa totalmente la historia de Hansel y Gretel sin conseguir despertar demasiado interés.

Hobby

40

Malo

Lo mejor

El diseño de producción y la caracterización de algunos personajes. El 3D tiene mucha profundidad.

Lo peor

Muchas carencias: le falta de sentido del humor, de consistencia, de interés argumental...

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