Análisis

Crítica de Hitman: agente 47

Por Raquel Hernández Luján
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CRÍTICA DE: Hitman: agente 47 (Hitman: Agent 47) - DIRIGIDA POR: Aleksander Bach - PROTAGONIZADA POR: Rupert Friend, Zachary Quinto, Hannah Ware, Ciarán Hinds, Thomas Kretschmann, Emilio Rivera, Dan Bakkedahl, Jerry Hoffmann, David Brückner, Rolf Kanies, Melanie Benna y Joe Toedtling.ARGUMENTO: Un asesino de élite que ha sido genéticamente modificado para ser convertido en una máquina de matar perfecta tiene como objetivo acabar con una megacorporación que planea reactivar el programa para crear un ejército letal.

Hitman: Agent 47 es la nueva versión cinematográfica del videojuego de Square Enix tras la cinta firmada en 2007 por Xavier Gens y protagonizada por Timothy Olyphant. En esta ocasión es Rupert Friend quien se mete en la piel del personaje (sustituyendo al prematuramente desaparecido Paul Walker) y el debutante Aleksander Bach se pone tras la cámara.

 

La historia se centra en 47, un asesino de élite preparado genéticamente para ser una máquina de matar. Su próxima misión le enfrentará con el Sindicato, una corporación que quiere conocer los experimentos llevados a cabo con estos clones para crear su propio ejército letal, con la intención de que sean incluso más perfectos que 47. La clave será una joven que parece tener el secreto que les permitirá derrotarlos: el paradero de su padre, el profesor Litvenko, que fue el iniciador del programa de mejora genética y que se ha convertido en el hombre más buscado por el Sindicato.

 


 

Si el sigilo, la frialdad y la eficiencia eran tres de los puntos fuertes del videojuego, la película aboga por la espectacularidad desterrando todos esos resortes para dejar que las muertes espectaculares, las explosiones y el estruendo tomen el mando de una cinta por momentos repetitiva que aporta pocas novedades al margen de unos fabulosos efectos especiales.

 

El agente 47 exhibe eso sí, sus habilidades para el camuflaje y una variada gama de formas creativas y visualmente espectaculares formas de matar constantando que a pesar de lucir el 47 es el "number one" y adoptado incluso el papel de coah. Rupert Friend hace un trabajazo de contención para amoldarse a un papel que no le sienta de maravilla, pero que defiende bien.

 

El argumento es bastante endeble con evidentes problemas de lógica que hacen que sufra serios problemas de credibilidad pero, si dejamos a un lado los planteamientos de la trama y nos dejamos llevar por acción, hay que reconocer que, al menos, es entretenida y solo acusa dos momentos de seria decadencia en los que pensamos que puede irse a pique... salvándose por los pelos en ambas ocasiones.

 


 

Realizar una película en la que el personaje protagonista es un ser gélido, calculador y casi diríamos "programado" para matar es bastante complicado, así que es inevitable que el guión de Skip Woods y Michael Finch trate de buscar agarres para generar algo de empatía con el espectador. El problema es que llegan a destiempo y hacen que la trama se aleje cada vez más del material original... Como adaptación es bastante incorrecta y como cinta de acción se toma muchas libertades incurriendo en contradicciones a menudo.

 

A pesar de todo estamos ante una ópera prima y eso nos permite juzgar con menos dureza la ingenuidad del director al tirar por la calle de en medio para resolver ciertas secuencias (los explotadísimos ralentizados, las fantasmadas infladas y las machotadas varias) o la que está llamada a ser la guinda del pastel: esa escena postcréditos de Hitman: agente 47 que te pilla ya resoplando en la butaca y que introduce a uno de los villanos de la franquicia. La taquilla internacional dirá si veremos el duelo entre él y nuestro portagonista.

 


 

Zachary Quinto, un actor solvente del que disfrutamos como Sylar en Héroes o como Spock en la saga más reciente de Star Trek no consigue entusiasmar demasiado con su papel en la película al igual que el irlandés Ciarán Hinds (Mance Rayder en Juego de tronos).

 

Más acertada parece la elección de Hannah Ware que funciona bien en su rol a pesar de los devaneos sentimentales de su personaje y sus reiterados forcejeos por abrazar o desechar su naturaleza que hacen que sea un poco "cansina". Es una pena que precisamente su historia sea tan difícil de tragar que termine haciéndose bola y acercando su drama al borde de la comedia.

 

 

Buen trabajo el de las localizaciones de Hitman: agente 47, sobre todo en lo que al jardín colgante del Marina Bay Sands de Singapur se refiere, que ofrece un espacio impresionante para acoger el rodaje de una de las persecuciones finales de la cinta. En resumen la cinta agradará a quienes acudan al cine con bajas expectativas o bien a aquellos que no esperen una fiel traslación del juego.

 

Hay que reconocer que Bach le ha sacado brillo a los 35 millones de dólares que ha costado la película, pero la próxima vez estaría bien que dejaran una partida más onerosa para la base: la escritura del guión y prescindieran de media hora de virguerías visuales.

 

Si os ha picado el gusanillo, visitad nuestro especial Del juego al cine para ver las críticas de otras películas basadas en juegos. Os dejo con el tráiler de Hitman: agente 47.

 

Valoración

Ni fu, ni fa, esta adaptación totalmente libre del videojuego no es respetuosa con él ni saltándose sus premisas consigue crear un relato espectacular. Una peli más de tiros, entretenida pero fácil de olvidar.

Hobby

62

Aceptable

Lo mejor

Hannah Ware funciona en un papel de acción, quedaos con su cara.

Lo peor

Los ralentizados, los quiebros romanticoides y la banda sonora machacona.

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