Análisis

Crítica de El Hobbit (1977)

Por Jesús Delgado
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ARGUMENTO- Primera gran adaptación animada de la obra homónima de J.R.R. Tolkien. Un grupo de enanos, liderados por Thorin Escudo de Roble, recluta por sugerencia del mago Gandalf a un hobbit acomodado, llamado Bilbo Bolsón, para saquear la guarida del temible dragón Smaug.  1977 - Dirigido por: Jules Bass, Arthur Rankin Jr.

La película animada de El Hobbit pertence a los setenta, una década cuanto menos curiosa que dio pie a numerosas películas de animación, inspirados en relatos destinados a un público más maduro. De este modo, lo largo de casi quince años, los grandes estudios cinematográficos produjeron todo tipo de películas inspiradas en relatos frikis.

Aquí ya os hemos hablado de Heavy Metal y, seguramente, conoceréis otras como Los Magos de la Guerra o incluso la propias adaptaciónes animadas de El Señor de los Anillos y de El Retorno del Rey pertenecen a esta época. Pero esta cinta de la que os hablamos ahora merece mención aparte, aprovecando que Peter Jackson acaba su trilogía de El Hobbit con La Batalla de los Cinco Ejércitos

El Hobbit (1977) es una obra animada basada en el relato homónimo de J.R.R. Tolkien. Originalmente fue lanzada para Home Cinema, vease, televisión por aquella época, y se trata de una producción japoamericana que estaba orientada a un público juvenil e infantil. De ahí que su tono sea bastante amable, ahorrándonos decapitaciones y muertes especialmente violentas. 


Los concept arts se le deben a Arthur Rankin, mientras que la animación es obra de Topcraft, un estudio japonés que tras su cierre sirvió para refundación de Studio Ghibli. La película recoge los episodios más importantes del libro y, aunque no se trata de la primera adaptación (ya habia un corto checoslovoco animado de 1966 por ahí), sí se trata de la primera versión audiovisual más o menos fiel al libro.

Ahora bien, ¿se trata por eso de una mala o de una buena versión? Os damos nuestra opinión a continuación.

Si te da por criticar a Peter Jackson...

Toda comparación es odiosa. Lo sabemos, pero en este caso viene que ni pintada. El Hobbit (1977) es la respuesta a aquellos que machacan el trabajo del director neozelandés, sus morcillas y licencias creativas. Y nos explicamos. La película animada del setenta y siete es lo más fiel que existe respecto al lbro, si obviamos que Beorn no aparece y que la resolución de la película se liquida en 15 minutos, con una batalla que no dura ni un minuto.

En este aspecto, El Hobbit (1977) sigue prácticamente a píe juntillas el relato tolkiano original, incluyendo las canciones con sus letras, de las cuales es dificil no estomagarse después de escuchar por quinta vez el tema de la Montaña Solitaria con coros de enanos en menos de una hora. Y es que Jules Bass y  Arthur Rankin Jr., sus directores, lo tenían muy claro, no pretendían innovar para nada. Su plan pasaba por ceñirse todo lo posible al libro original, tal y como se entendía su lectura en aquella época, adaptándolo al público infantil. 

Esto da como resultado que los elfos de Mirkwood parezcan unos de duendes con mala leche y un pésimo gusto para vestir sombreros de coliflor; que los goblins de las montañas sean unas albodingas mutantes; que Smaug una suerte de rata voladora sobredimensionada, con cara de perro y faros de coche en los ojos... ¡Ah, y que Elrond tenga barba, no nos olvidemos!

Todo ésto, que horrorizará al típico frikillo moderno, no es ni más ni menos que la representación clásica que se tenía del trabajo de Tolkien y como se entendía originalmente entre el público mucho antes de creernos que los Elfos eran sofisticados y elegantes y no hadas de grandes narices y orejas. De ahí que la película sea un correcto producto de su época y que en consecuencia a día de hoy haya envejecido mal, dando lugar a no pocos chistes y memes en Internet.

Tampoco ayuda que la narrativa sea lenta (incluso para una hora y pico de película) y que, en ocasiones, se desee que pase cuanto antes toda la acción. Incluso momentos tan épicos como el encuentro con Gollum o Bilbo troleando a Smaug pueden llegan a ser soporíferos, debido a su lectural casi literal del libro. Aunque también hay algunas morcillas tan interesantes como surrealistas a tener en cuenta, como cuando Bilbo se pone a contar los ejércitos que en ella participan y tras ello se va a dormir un rato la siesta porque está aburrido/superado por tanto ejército.

Pero, recurriendo a la eterna pregunta: ¿es por eso mala película?. La respuesta es un tíbio depende. Como trabajo de dibujos animados es una pasada para la época. Nos guste o no admitirlo, los diseños de los personajes son muy originales y están muy trabajados. El uso de fondos inspirados en los cuadros y en el estilo del pintor fantástico Arthur Rackham dotan a la película de una atmosfera única, que llega repetirse con el mismo nivel en su secuela, la película animada de El Retorno del Rey. Ésto, aúnado al trabajo de animación del estudio Topcraft, la cinta goza de un acabado muy curioso y resultón a tener en cuenta. 

Ahora bien, de nuevo las canciones y el montaje matan la película. Sobre todo cuando la vemos en español de España, con un trabajo de doblaje moderno ramplón y desganado, que la hace parecer mucho peor de lo que es. Y es que si bien la BSO original, cantada por Glenn Yarbrough y editada en disco posteriormente, tuvo cierto éxito en su momento, al traducirla uno desearia que la distribuidora se hubiera limitado a los subtítulos en lugar de querer vendérnosla como una película destinada al público infantil actual.


Dicho todo ésto, tampoco se trata de una cinta que se deba de tirar directamente a la basura. Estamos hablando de un valiente intento de la época por adaptar por primera vez a largometraje la obra de Tolkien. Aún habría que esperar un par de años para ver la película animada y su secuela, a las cuales ya les ha llovido lo suyo en cuanto a críticas.Y por ello, se ha de tener en cuenta su mérito. 

Siendo justos, al final podemos decir que muy a pesar de sus pecadillos, El Hobbit de Bass y Rankin tiene una fuerte influencia en el mundillo de la cultura friki y cinematográfica. De hecho, tanto es así, que Peter Jackson incluso le rinde un homenaje calcando, prácticamente, la secuencia del relato de la caida de Erebor, con imágenes de la vida en el interior de la montaña, la fuente de su riqueza y la llegada del dragón. Por eso, como obra merece ser tenida en consideración, aunque la edad no perdone, y reconocerla como el referente cultura que supuso en su momento. 


Valoración

Si te quejas de que Peter Jackson no sigue al píe de la letra el libro, agárrate. Esto es lo que pasa cuando se hace una lectura literal de Tolkien. Canciones incluidas. Película ideal para frikis super-rancios.

Hobby

60

Aceptable

Lo mejor

La animación. Muy buen trabajo de estudio y de diseño.

Lo peor

Las canciones, el desganado doblaje en español.... tenéis dónde elegir.

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