Análisis

Crítica de El hobbit: un viaje inesperado

Por Raquel Hernández Luján
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CRÍTICA DE El Hobbit: Un viaje inesperado - 2012 - DIRIGIDA POR: Peter Jackson - PROTAGONIZADA POR: Martin Freeman, Ian McKellen, Andy Serkis, Cate Blanchett, Elijah Wood. ARGUMENTO: Bilbo Bolsón es un pequeño hobbit acomodado y tranquilo que recibe la visita del mago Gandalf. Pronto se verá embarcado en una aventura junto a trece enanos que quieren recuperar su reino, arrebatado por el dragón Smaug.

ACTUALIZADO 25-10-2014: Esta noche a las 22:10, Antena 3 emite El Hobbit: Un viaje inesperado por primera vez en televisión. Aprovechamos para refrescar la crítica que dedicamos a la película de Peter Jackson en el momento de su estreno.

Sesenta años antes de que la hermandad del anillo se reuniera, otra extraña compañía hizo que trece enanos, un mago y un hobbit unieran sus fuerzas en una empresa colosal. Parecía que no llegaría nunca, pero sí, El hobbit ya está aquí y Bilbo Bolsón ya ha tenido que abandonar la seguridad de su agujero-hobbit para ayudar a Gandalf y a Thorin escudo de roble a recuperar su perdido reino, Erebor.

El tono épico de Un viaje inesperado no se hace esperar y el plato de entrada no puede ser más interesante: la caída de Erebor tras el ataque del dragón Smaug. Esto nos sirve también de precedente para poder comprender mejor las líneas argumentales que surgen a raíz de ese ataque: el carácter itinerante de los enanos, la forja del héroe Thorin (al que se podría comparar con Aragorn en El señor de los anillos), la desconfianza de los enanos hacia los elfos, que decidieron no tenderles una mano cuando más la necesitaban...

Definitivamente Jackson se aleja del estilo juvenil/infantil del libro original de Tolkien para incluir nuevo material, infundirle un corte más heroico a Bilbo Bolsón y recrear las aventuras de los enanos de una forma mucho más ampulosa que la obra de la que parte (y, salvando momentos muy puntuales, prescinde bastante de su sentido del humor).

Tras ese comienzo cargado de acción, vemos a Bilbo escribiendo sus memorias y recordando este episodio de su aventurera historia desde su mismo origen: la aparición de un Galdalf juguetón dispuesto a despertar su herencia Tuk con la llegada de los voraces enanos que le hacen desesperar mientras es reclutado como saqueador.

Mención especial requiere toda la parte de prótesis y caracterizacón (maquillaje, peluquería, vestuario) de los trece enanos, que les individualiza más que sus propios nombres.

Por qué los fans de Tolkien se abrirán las carnes

No son pocos los pasajes cinematográficos que se resuelven de distinta forma que en el relato de Tolkien. Aunque en un principio los ajustes pueden estar más o menos justificados por aportar mayor información o extender partes que podían precisar una mayor profundización, lo cierto es que no hay que ser muy audaz para ver que este Bilbo que nos presenta el guión escrito por Peter Jackson, Guillermo del Toro, Philippa Boyens y Fran Walsh es un personaje bastante diferente a su alter ego del papel. Y eso abre una brecha respecto a Frodo, Sam, Merry y Pippin. Está bien que se despierte la vena deseosa de acción de Bilbo, pero ¿acaso sigue pareciendo un hobbit?

En otras ocasiones se ha buscado tanto la espectacularidad que el derroche de efectos especiales abruma (y hasta cansa un poco). Uno de esos momentos llega en la cueva de los trasgos en los que tanto efecto digital resulta cargante. Lo bueno es que la película en su parte final va creciendo y no deja de ser entretenida en ningún momento.

Pero sobre todo, lo que seguramente se preguntarán muchos lectores de Tolkien es ¿por qué cambiar lo que funciona por otra cosa que no aporta nada nuevo? Los años siguientes pudimos comprobar que tanto La desolación de Smaug como La batalla de los cinco ejércitos mantuvieron esa tónica de coger la base y alargarla con "cosecha propia".

Continuidad y ruptura

Como en una moneda podemos ver las dos caras de este asunto: el hecho de que la responsabilidad del proyecto haya recaído después de tantos dimes y diretes en Peter Jackson ha beneficiado tanto a la película como la ha perjudicado.

En el plano positivo encontramos una continuidad respecto a El señor de los anillos que es de agradecer y a buen seguro cerrará ambas trilogías deplegando un puente más ajustado que si hubiese dirigido El hobbit otro director como Guillermo del Toro, por ejemplo, que a buen seguro habría realizado una película muy diferente.

Sin embargo, es inevitable comparar este trabajo con el anterior, y el plus se ha puesto en desmesurarlo todo bastante: más acción, más efectos especiales, más criaturas, más caracterización...

En algunos momentos esta jugada ha salido a las mil maravillas, pero en otros, resulta demasiado y empacha al espectador. También se echa en falta una mayor originalidad en la banda sonora, si bien es cierto que las canciones de los enanos están introducidas con el tono más adecuado: solemne o alegre en función de la ocasión.

A pesar de todo, esta primera parte de la trilogía resulta muy amena, y las casi tres horas de metraje pasan como un suspiro, dejando abiertas varias historias que generan un gran interés como en el pasaje de Gollum (lo mejor sin duda de toda la cinta por la tensión dramática que desencadena el personaje, y la prueba de que la contención es a veces mejor que la desmesura), el conflicto de Thorin con los orcos, la aparición del anillo, la presentación del Nigromante...

Muy interesante resulta el trabajo de Martin Freeman (Bilbo), que consigue despertar el interés del espectador desde el primer momento y crear una química especial tanto con Ian McKellen (Gandalf) como con Richard Armitage (Thorin) así como el de Andy Serkis, cuya captura de movimiento es fundamental para dar credibilidad a Gollum.

Las dos siguientes películas ya están estrenadas y los jugones pueden disfrutar de Sombras de Mordor. Como véis, la épica de J.R.R. Tolkien no para de crecer. ¿Se atreverá Jackson con El Silmarillión, tal y como ha insinuado?

Valoración

Peter Jackson ha conseguido comenzar su nueva trilogía con bastante tino, aunque no puede evitar caer en excesos y desmesuras. Con todo, la película se va entonando hasta dejarnos con ganas de más. Y tras casi tres horas eso tiene mucho mérito.

Hobby

75

Bueno

Lo mejor

Sin lugar a dudas, Gollum, no solo por su perfección técnica sino por la empatía que genera.

Lo peor

Introduce bastante cosecha propia, lo que desesperará a los acérrimos seguidores de Tolkien.