Análisis

Crítica de Lo imposible

Por Raquel Hernández Luján
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ARGUMENTO: Una familia viaja a la costa tailandesa para celebrar la navidad cuando un tsunami irrumpe llevándoselo todo por delante. Separados por la desgracia, tratan de hacer frente al caos para reencontrarse.2012 - DIRIGIDA POR: Juan Antonio Bayona - PROTAGONIZADA POR: Naomi Watts, Ewan McGregor, Tom Holland, Oaklee Pendergast y Samuel Joslin. Ya en cines.

A estas alturas, la maquinaria publicitaria a buen seguro le ha hecho el flaco favor a Lo imposible de haberla destrozado ofreciendo pedazo a pedazo algunas de las mejores secuencias para promocionarla.

Si somos capaces, por un instante, de hacernos un borrado de memoria y tratar de llegar limpios a la butaca del cine, es cuando nos daremos cuenta del inmenso talento de Bayona para trasladarnos al epicentro de la catástrofe.

Lo imposible fluye de forma orgánica desde el primer fotograma en el que asistimos a un viaje emocional que culminará en un maduro final en el que ya no veremos niños regresando a sus casas, sino a auténticos adultos encerrados en cuerpos infantiles. Inmensos todos los intérpretes, incluyendo a Naomi Watts y Ewan McGregor, pero también a los más menudos, a los que Bayona les arranca una interpretación magistral.

Recreando un tsunami

Gran parte del rodaje transcurrió en la costa de Tailandia, en las localizaciones reales en las que tuvieron lugar los acontecimientos que se narran en la película. También gran parte de los extras que aparecen son personas que vivieron en primera persona el trauma de la catástrofe.

 

 

El resto del material se rodó en Barcelona, en Madrid y en los estudios de Alicante, que cuentan con el mayor tanque de agua de toda Europa. Para las tomas submarinas fueron precisas hasta diez cámaras que capturaban el movimiento de los objetos y los personajes a merced de la corriente de agua. El pulso narrativo lo impone el guión de Sergio Gutiérrez Sánchez, que también firmara el libreto de El orfanato y que consigue mantener al espectador atento a lo que sucede en todo momento exprimiéndole el jugo a los microclímax emotivos.

Bonus de dificultad

Bayona se enfrentaba a un doble reto: enfrentarse a la visión de Eastwood del tsunami y a la realidad misma. Más allá de la vida ya nos había acercado al punto de vista de una turista atrapada por la marea destructiva que arrasó en 2004 la costa tailandesa. Sin embargo, Bayona consigue algo más: captar la abrumadora angustia de una madre tratando de recuperar a su hijo, además de crear algunas de las secuencias previas más inquietantes que puedan imaginarse.

 

Por otra parte, contaba con la escasa ingenuidad del espectador. En un mundo en el que los acontecimientos se televisan, ¿quién no ha visto la devastación en tiempo real? Por esta razón, tuvieron que revisarse digitalmente algunas escenas de la película para recrudecer el impacto de las olas.

 

 

La realización de las secuencias en las que se muestra la multitud caótica en la que se hayan perdidos los personajes comprende también una de las fases más difíciles del rodaje en las que es preciso coordinar a una gran cantidad de gente.

Secuencias oníricas y emotividad

A lo largo de los últimos meses he leído toda clase de críticas, muchas de las cuales calificaban Lo imposible de lacrimógena. No puedo estar más en desacuerdo a pesar de haberme deshecho en lágrimas, como la mayoría de los que hemos acudido a las salas a ver la película. Bajo mi punto de vista la cinta de Bayona es profundamente emocionante pero de una forma totalmente honesta, sin meterte los dedos en los ojos.

Habría resultado incoherente abstraerse a la inmensidad de la catástrofe ocasionada por el tsunami, en la que murieron de un plumazo aproximadamente un cuarto de millón de personas, de modo que es esencial en la historia que se retrate la pérdida, el drama y el daño. Aún así, no pierde la elegancia en ningún momento y deja leer entre líneas mucho más de lo que está a la vista de forma evidente... he ahí su grandeza.

Presentimientos, turbulencias en un vuelo regular, una hoja que se desprende del libro, una pelota roja que se detiene, una luz que sigue un camino diferente al de las demás... cada plano cuenta y es memorable, como la fabulosa secuencia onírica en la que Maria demuestra cuál es su energía vital al propulsarse fuera del agua en busca de aliento y que resume a la perfección toda la película.

No en vano, la taquilla refrenda la cinta configurándose ya como el mejor estreno de la historia de España habiendo recaudado el primer fin de semana 10,3 millones de euros (1,4 millones de espectadores). Rodada en inglés y con un reparto internacional, cuenta sin embargo con una producción española al cien por cien, lo que suma buenas noticias para nuestro cine tras el éxito de Las aventuras de Tadeo Jones.

Valoración

Sobresaliente recreación de la odisea de una familia atrapada por el fenómeno natural más destructivo de la última década y su efecto devastador.

Hobby

90

Excelente

Lo mejor

El sonido, la calidad de la imagen, los momentos previos a la llegada de la ola... Chapeau.

Lo peor

Vas al cine a llorar y lo sabes, así que no os dejéis los pañuelos en casa.